Dragones
Introducción histórica : Los dragones son criaturas legendarias, tipicamente descritas como monstruos grandes o poderosas serpientes de poderes mágicos y espirituales. En varias culturas y civilizaciones, estas criaturas mitológicas se han presentado en el folklore o en la historia de sus pueblos.
La representación occidental por lo general muestra a las criaturas llamadas dragones como seres con alas, mientras que la cultura oriental no.
Muchas variaciones de los dragones han aparecido en las leyendas, y en cada cultura se la percibe diferente. Por ejemplo, los dragones chinos se presentan como criaturas benevolas, mientras que los dragones europeos y persas son mostrados como criaturas malvadas.
Los dragones también tiene mayor significancia en varias religiones del mundo. En muchas culturas orientales, estas criaturas son veneradas dado que representan las fuerzas primordiales de la naturaleza y el universo.
Teorias sobre los dragones
Algunos piensan que los dragones realmente existieron en tiempos inmemoriales, inspirándose en fantásticas leyendas que así lo afirman. Otros creen que fueron una variante biológica de los dinosaurios, aunque no existe evidencia empírica para apoyar esta tesis. Los arqueólogos e investigadores de criptozoología afirman que existieron lagartos gigantes de cualidades similares a las atribuidas a los dragones , a los que llamaron “Megalania”. Sin embargo, no resulta viable afirmar que se trataron de la misma clase de animales.
Otra creencia menos extendida es que los dragones fueron en realidad una clase de máquinas voladoras creadas por cierta cultura arcaica desconocida. Esta hipótesis, hoy por hoy, es considerada seudo-científica.
Antiguamente resultó plausible sostener que los primeros fósiles de dinosaurio encontrados fueron, en realidad, huesos de dragón. Un descubrimiento efectuado por Chang Qu durante el siglo III A.C. en Sichuan, China, catalogó los restos con ese rótulo.
Heródoto –llamado a menudo el padre de la historia– visitó Judea en el año 450 A.C. y escuchó hablar de la existencia de dragones enjaulados en Arabia, cerca de Petra, Jordania. Esto le despertó curiosidad, y decidió viajar allí. Según los testimonios escritos por este historiador, allí encontró dos especimenes de dragones con alas que habían sido encerrados en una jaula del hierro, a los que caracterizó como verdaderas “bestias feroces”. El Diario de Marco Polo explica que cuando éste se encontraba caminando por Anatolia, en Persia, encontró dragones vivos que volaban y que atacaron su caravana en medio del desierto. En estas crónicas, Marco Polo explicó que eran bestias espantosas que estuvieron a punto de matarlo.
Otra hipótesis: los cultores del Catastrofismo han sugerido que los cometas y lluvias de meteoros fueron los fenómenos astronómicos que dieron origen a las leyendas acerca de serpientes de fuego capaces de atravesar el firmamento a gran velocidad, y de ahí se forjó la creencia en los dragones .
Una afirmación menos creíble indica que el dragón fue una criatura compuesta. En muchas culturas está arraigada la idea de que los dragones poseen características de tres tipos de depredadores: poseen patas, garras, capacidad de arrastrarse y una astucia felina, por eso se parecen a los leopardos. Por su capacidad de volar y por tener su guarida en lugares alejados, generalmente rocosos, se los comparó con águilas. Pero los dragones guardan mayores similitudes con las serpientes; de hecho, nuestra palabra moderna “dragón” proviene indirectamente del griego, a través del latín, en que drako significa “serpiente”.

Simbolismo de los Dragones
En el simbolismo medieval, los dragones son representados como criaturas traicioneras, de odio, y envidia. Generalmente eran presagios de gran calamidad. Sus muchas cabezas son simbolismos de decadencia, opresión, incluso herejía.
Irónicamente, también sirven como signos de independencia, liderazgo, y fortaleza. Muchos dragones representan sabiduría, dado que al vencer uno no solo recibía las riquezas de los tesoros que poseía, sino que le daban gloria al heroe por haber vencido al monstruo gracias a su astucia. En otras culturas como las chinas o himalayas, los dragones son símbolos de buena suerte.
En la cristiandad, vemos varios referentes en los textos. En el Libro de Job, capítulo 41, vemos a Leviatán, criatura con características de dragón, y es descrito como el "Rey de las Bestias", refiriéndose al demonio.
En la iconografía crisitiana, algunos santos han combatido dragones . El más conocido de ellos, es San Jorge. Otras iconografías culturales reflejan imágenes similares, como la Cóptica de Egipto, el portaestandarte de armas en Moscú, y algunas leyendas inglesas y aragonesas. En Italia, San Mercurialis, primer obispo de la ciudad de Forlí, se lo asocia luchando con un dragón.

Dragones Biblicos
Incapaces de explicar ciertos hechos apelando a la racionalidad, el miedo a lo desconocido llevó a los hombres prehistóricos a concebir un lúgubre inframundo en donde cada noche desaparecía la luz del sol y las sombras dominaban la tierra. Creían fervientemente que era el momento en que se hacían presentes las fuerzas del Mal.
Por las noches, el abismo de oscuridad engendraba un terrible Dragón, una bestia reptiliana que exhalaba fuego por sus fauces. Estas características aparecen en la Biblia, donde se menciona al Maligno como la encarnación de un “dragón o serpiente antigua”
La presencia de este ser malvado durante la noche anticipaba pestes, batallas y otras adversidades. Éste es el dragón del Apocalipsis, del cual se dice que “Apareció en el cielo otra señal, y vi un dragón de color del fuego, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y sobre las cabezas siete coronas” (Apocalipsis, 12-13). Este último libro de las Sagradas Escrituras cristianas engendró la idea de que el dragón es símbolo de Satanás, y que debe ser derrotado por San Miguel Arcángel.
Las creencias religiosas acerca de los “matadores del dragón” originaron diversas versiones, en general sumamente cruentas. Uno de los casos es el de San Jorge, quien logró aniquilar al dragón que asustaba a los moradores de un pueblo y escondía a una bella doncella dentro de un palacio. Esta proeza, como San Jorge era cristiano, le costó la vida.
También en la antigua Epopeya de Gilgamesh aparece el “fiero Huwawa” (o Humbaba), que era un animal compuesto, un híbrido de gigante y dragón cuya descripción coincide con la del Apocalipsis en varios puntos. Se dice que la cara de Huwawa es muy extraña, que sus gritos son tempestades, sus fauces vomitan llamas de fuego y tiene un aliento mortífero.
No es una casualidad que a lo largo de los siglos, en Europa, se haya interpretado al dragón como el origen de todos los males, especialmente de las pestes, vinculándolas además a la presencia del Anticristo... Es una derivación de la hermenéutica bíblica.

Muchas Gracias, Raszagal
