Hermoso párrafo escrito por Galeano: "Libres son quienes crean, no quienes copian, y libres son quienes piensan, no quienes obedecen. Enseñar es enseñar a dudar"...
[...] Pero el triunfo de la libertad que coronó la resistencia de los latinoamericanos y el derrumbe de la Revolución Cubana no alcanzaron como para hacerlo dudar [a Galeano].
En lugar de denunciar sus crímenes, decidió obedecer; no pensar, sino copiarse a sí mismo, repetir sus eternos sofismas, ahora probadamente falsos, antes que lanzarse a la aventura de dudar. Fue entonces que Galeano dejó de ser un intelectual para convertirse en un maestro de la fe, en un predicador de un texto sagrado venerado por miles y que él mismo escribió."...
En mi opinión, Galeano: un alto hipócrita, junto con muchos intelectuales que abrazaron la idea de libertad, pero miraron para otro lado cuando quienes ponían las cadenas eran sus amigos.
Junto con Benedettti, funcionario de la dictadura caribeña, merecería algún lugar en el octavo circulo del infierno de Dante... probablemente deambulando inclinados con sus capas doradas.
Galeano es a la literatura lo que Cohelo a la filosofía. Un refritador de citas retorcidas para coleccionar adeptos cual profeta.
Yo no me alegraría de la muerte de una persona, no soy hipócrita. No es el caso de Galeano... el tipo me es indiferente, aun en la mayor de las discrepancias con alguien que puede ser catalogado como intelectualmente manipulador y servil a sistemas despóticos.
Su muerte significa para mi un nuevo recordatorio de que hay épocas que mas vale enterrarlas, y en eso está la naturaleza