1. Haz las paces con tu pasado para que no te arruine el presente
Olvidar es la única manera de avanzar. Mientras sigamos viviendo condicionados por lo que pasó, no podremos cambiar lo que va a pasar. Debemos entender que todo lo que hemos vivido es lo que nos ha hecho ser la persona fuerte que somos hoy. Porque hacer las paces con el pasado significa entender que lo hecho hecho está y que nada podemos hacer para cambiarlo. Significa madurar, y aceptar que por más injusta que haya sido la tormenta, todavía tenemos que vivir bajo la lluvia, y que ninguna ira mejorará eso. Nada ni nadie debería ser capaz de interferir en tu destino. Tú eres el propio arquitecto de él.
2. Tu trabajo no se encargará de ti cuando estés enfermo, las personas sí. Mantén el contacto
Es difícil mantener las relaciones hoy en día cuando vivimos en un mundo ajetreado en el que generalmente nos vemos consumidos por la rutina. Sin embargo, no podemos dejar que la máquina nos gane, porque por mucho que busquemos la felicidad en el éxito, la verdad es que esa está muy lejos de ser la vía correcta. Debemos centrarnos en las cosas que realmente importan. La amistad, el amor, la familia, son las verdaderas cosas que hay que cultivar, porque son estas las realmente que nos mantienen vivos.
3. La decisión fácil siempre es la incorrecta
La vida no es sencilla. Diariamente nos pone cientos de obstáculos que nos alejan de nuestros objetivos. Pero, ¿qué gracia tendría esta si todo nos llegara a nuestras manos sin un más mínimo esfuerzo? ¿Porque qué pasaría si todos los emprendedores, deportistas, inventores, enfermos y derrotados se cansaran a la primera caída? Más allá de la metáfora, no tendríamos nada, literal. Y por dentro, seríamos solo una tropa de seres vacíos, conformistas, sin sueños ni metas. Seguro será más difícil tomar el camino complejo, pero estarás más cerca de tu objetivo. Mucho más cerca que todos aquellos que han renunciado. Porque las oportunidades están en los caminos menos recorridos, esos caminos que nadie se atrevió a tomar.
4. No hay una verdad absoluta
Las opiniones no son verdades, y hay cosas de la vida que simplemente no entenderás, pero debes estar de acuerdo con no estar de acuerdo con todo. Ni tu opinión es la correcta, ni la del de al lado, pero eso no quita que sea válida. Así como debemos convencernos de que las cosas no son blanco y negro, y que hay un equilibrio para todo, debemos también entender que todos los puntos de vista son válidos, y mientras más libre dejes ser, más libre serás.
5. No te tomes tan en serio, nadie más lo hace
Todo en la vida tiene solución, solo depende la manera en la que mires las cosas. No te preocupes tanto, ocúpate, no te dejes influenciar por la opinión del resto, haz eso que amas, sé tu propio juez. No te tomes las cosas personal, y, por último, no te tomes tan en serio, nadie más lo hace.
6. La felicidad solo depende de ti
Primero, debes ser feliz por tu cuenta, disfrutar del placer de tu propia compañía, sentirte cómoda en tu propia piel y estar segura sobre tus ambiciones y metas. Luego entra una pareja en este cuadro. Ciertamente, hay un periodo de ajuste en el cual aprendes a exponer tus pensamientos internos y a depender en alguien más que tan solo en ti misma. Después de un tiempo, deberías sentirte incluso más cómoda en tu propia piel y a tener más ambiciones y metas. Debería ser la guinda de la torta de tu ya delicioso pastel.
Si comienzas desde ahí, tendrás una base saludable sobre la cual crear una relación de mutuo apoyo. Idealmente, tu pareja, a quien amas y cuidas, será tu copiloto en tu camino hacia el éxito. En cambio, tú apoyarás a tu pareja para que cumpla las metas que ha fijado para su vida.
7. No esperes nada
Cuando no esperas nada de nadie ni de la vida, todo se convierte en una sorpresa y en una alegría mucho mayor. Cuando no buscas desesperadamente y mantienes la calma, las cosas llegan solas. Todos los gestos, por más pequeños que sean, llegan como una sorpresa a tu vida. Un mensaje de texto, una llamada, un te quiero, una aventura nueva, una persona nueva, será mucho más increíble si no la esperas. Y lo mejor de todo, es que cambiarás la decepción por la emoción.
8. La vida no es justa
Pero aún así es buena. No todos reciben lo que merecen, definitivamente unos reciben más y otros mucho menos, pero la vida es así ¿y qué vamos a hacer? Esa es una realidad, y tenemos dos opciones: amargarnos cada vez que presenciamos una injusticia o simplemente aceptar que la vida es así y que nada podemos hacer para cambiarlo. A veces es simplemente mejor olvidar y avanzar.
Olvidar es la única manera de avanzar. Mientras sigamos viviendo condicionados por lo que pasó, no podremos cambiar lo que va a pasar. Debemos entender que todo lo que hemos vivido es lo que nos ha hecho ser la persona fuerte que somos hoy. Porque hacer las paces con el pasado significa entender que lo hecho hecho está y que nada podemos hacer para cambiarlo. Significa madurar, y aceptar que por más injusta que haya sido la tormenta, todavía tenemos que vivir bajo la lluvia, y que ninguna ira mejorará eso. Nada ni nadie debería ser capaz de interferir en tu destino. Tú eres el propio arquitecto de él.
2. Tu trabajo no se encargará de ti cuando estés enfermo, las personas sí. Mantén el contacto
Es difícil mantener las relaciones hoy en día cuando vivimos en un mundo ajetreado en el que generalmente nos vemos consumidos por la rutina. Sin embargo, no podemos dejar que la máquina nos gane, porque por mucho que busquemos la felicidad en el éxito, la verdad es que esa está muy lejos de ser la vía correcta. Debemos centrarnos en las cosas que realmente importan. La amistad, el amor, la familia, son las verdaderas cosas que hay que cultivar, porque son estas las realmente que nos mantienen vivos.
3. La decisión fácil siempre es la incorrecta
La vida no es sencilla. Diariamente nos pone cientos de obstáculos que nos alejan de nuestros objetivos. Pero, ¿qué gracia tendría esta si todo nos llegara a nuestras manos sin un más mínimo esfuerzo? ¿Porque qué pasaría si todos los emprendedores, deportistas, inventores, enfermos y derrotados se cansaran a la primera caída? Más allá de la metáfora, no tendríamos nada, literal. Y por dentro, seríamos solo una tropa de seres vacíos, conformistas, sin sueños ni metas. Seguro será más difícil tomar el camino complejo, pero estarás más cerca de tu objetivo. Mucho más cerca que todos aquellos que han renunciado. Porque las oportunidades están en los caminos menos recorridos, esos caminos que nadie se atrevió a tomar.
4. No hay una verdad absoluta
Las opiniones no son verdades, y hay cosas de la vida que simplemente no entenderás, pero debes estar de acuerdo con no estar de acuerdo con todo. Ni tu opinión es la correcta, ni la del de al lado, pero eso no quita que sea válida. Así como debemos convencernos de que las cosas no son blanco y negro, y que hay un equilibrio para todo, debemos también entender que todos los puntos de vista son válidos, y mientras más libre dejes ser, más libre serás.
5. No te tomes tan en serio, nadie más lo hace
Todo en la vida tiene solución, solo depende la manera en la que mires las cosas. No te preocupes tanto, ocúpate, no te dejes influenciar por la opinión del resto, haz eso que amas, sé tu propio juez. No te tomes las cosas personal, y, por último, no te tomes tan en serio, nadie más lo hace.
6. La felicidad solo depende de ti
Primero, debes ser feliz por tu cuenta, disfrutar del placer de tu propia compañía, sentirte cómoda en tu propia piel y estar segura sobre tus ambiciones y metas. Luego entra una pareja en este cuadro. Ciertamente, hay un periodo de ajuste en el cual aprendes a exponer tus pensamientos internos y a depender en alguien más que tan solo en ti misma. Después de un tiempo, deberías sentirte incluso más cómoda en tu propia piel y a tener más ambiciones y metas. Debería ser la guinda de la torta de tu ya delicioso pastel.
Si comienzas desde ahí, tendrás una base saludable sobre la cual crear una relación de mutuo apoyo. Idealmente, tu pareja, a quien amas y cuidas, será tu copiloto en tu camino hacia el éxito. En cambio, tú apoyarás a tu pareja para que cumpla las metas que ha fijado para su vida.
7. No esperes nada
Cuando no esperas nada de nadie ni de la vida, todo se convierte en una sorpresa y en una alegría mucho mayor. Cuando no buscas desesperadamente y mantienes la calma, las cosas llegan solas. Todos los gestos, por más pequeños que sean, llegan como una sorpresa a tu vida. Un mensaje de texto, una llamada, un te quiero, una aventura nueva, una persona nueva, será mucho más increíble si no la esperas. Y lo mejor de todo, es que cambiarás la decepción por la emoción.
8. La vida no es justa
Pero aún así es buena. No todos reciben lo que merecen, definitivamente unos reciben más y otros mucho menos, pero la vida es así ¿y qué vamos a hacer? Esa es una realidad, y tenemos dos opciones: amargarnos cada vez que presenciamos una injusticia o simplemente aceptar que la vida es así y que nada podemos hacer para cambiarlo. A veces es simplemente mejor olvidar y avanzar.