Nota: Recientemente no se refiere a que se hayan extinguido en este siglo, puede variar.
Fue avistada por última vez en el mes de septiembre de 2004. La agencia de noticias Xinhua anunció el 4 de diciembre de 2006 que ningún delfín de río chino fue detectado tras una búsqueda visual y acústica realizada por 30 investigadores durante seis semanas en el río Yangtze. pero de todos modos algunos científicos declararon a la especie “funcionalmente extinta” el 13 de diciembre de 2006. La población actual de este delfín es difícil de calcular, pero se piensa que son menos de los que se necesitan para la propagación de la especie.
Las causas de la extinción del delfín de río chino son muy diversas, aunque concretamente, el fin de la especie se ha atribuido a la sobrepesca, a la construcción de represas, a la degradación ambiental y a las colisiones de embarcaciones con estos animales.
El último lobo marsupial en cautiverio fue capturado en 1933 y enviado al zoológico de Hobart, donde vivió tres años. Este ejemplar murió el 7 de septiembre de 1936. Se cree que murió por negligencia: aislado en el exterior de su refugio, quedó expuesto en un acontecimiento meteorológico raro en Tasmania: un calor sofocante durante el día y temperaturas glaciales por la noche.
Los quaggas fueron cazados desde la llegada de los primeros colonos holandeses por su carne y su piel. Una de las referencias científicas más antiguas de la época acerca de la matanza de estos animales, es la de Edwars que, en 1758, describió sus características. Según este autor, "la carne de las cebras era utilizada para alimentar a los peones hotentotes que trabajaban en los campos y sus pieles se utilizaban para fabricar sacos. Y tal era el número de quaggas y hasta tal punto llegarón estas utilitarias carnicerías, que se dio orden a los cazadores de recuperar las balas, extrayéndolas del cuerpo de los animales muertos, ante el temor de que se agotaran las municiones". A mediados del siglo XIX, la colonización del interior ocasionada por el éxodo de los bóer descontentos con la soberanía inglesa sobre la colonia condujo a la matanza de miles de cabezas dentro de un plan general de exterminio de animales salvajes en la zona.
En 1793 murió uno de los pocos especímenes cautivos en el zoológico de París, al que siguió el del zoo de Londres en 1872 y el de Berlín en 1875, este mismo año ya resultaba difícil encontrar una sola piel de quagga en África. El 12 de agosto de 1883 murió el último quagga que vivía en cautividad en el zoo de Ámsterdam, extinguiéndose definitivamente la subespecie. De esta manera, en un espacio relativamente corto de tiempo, la ignorancia y la codicia humana acabó con una raza animal en franca prosperidad y perfectamente adaptada a su biotopo.
El último informe sobre los osos del Atlas data de 1867, indicando su presencia cerca de Edough, en la frontera entre Marruecos y Argelia. Es probable que este último núcleo de población no sobreviviese al siglo XIX.
El último león de la provincia de El Cabo fue abatido en 1858, extinguiéndose definitivamente la subespecie cuando un tal general Bisset le dio caza en 1865 al último ejemplar del que se tiene registro, en Natal. También contribuyó a su extinción la paulatina eliminación por parte de los colonos europeos de las manadas de cebras, antílopes, búfalos y jirafas que constituían su fuente de alimento más importante.
Se cree que abundaba hacia 1865; los últimos ejemplares fueron cazados en 1867 y 1868. La extinción fue obra de animales introducidos por los británicos: ratas, cerdos, etc., así como la caza de los colonos. Poco se sabe de sus hábitos. Era un ave muy similar a la codorniz de Australia. No tenía subespecies.
En 1844, Carl Siemsen, de Reikiavik, persuadió al pescador Vilhjalmur Hakonársson para realizar una última expedición a la isla, pues había oído que en Dinamarca ofrecían 100 coronas por un solo pellejo de alca gigante que pudieran encontrar. Hakonársson desembarcó en Eldey el 2 de junio junto con otros tres hombres, y dos días más tarde consiguieron divisar entre las gaviotas una sola pareja de alcas en su nido. Las mataron y ya no se volvió a tener noticia de ningún otro ejemplar vivo.
En 1970 se mató un ejemplar en Uludere, Şırnak, al este del país. Un botánico que trabajaba en la zona llegó a fotografiar la piel del animal en 1972, al que se juzgó joven (y por tanto indicio de la presencia de otros ejemplares maduros) según la distribución de sus rayas. Sin embargo, las distintas expediciones de científicos turcos a la zona no han conseguido dar con ningún ejemplar vivo, a pesar de que varios civiles y militares destacados en la frontera con Irak y Siria han afirmado haber visto ejemplares en la zona en alguna ocasión.
La última mención histórica de la especie fue realizada por F. Cetti en 1774, quien habla sobre unas "ratas gigantes" muy abundantes en la isla de Tavolara, pero aparentemente ausentes de la vecina isla de Cerdeña.
El último ejemplar fue visto por última vez en 1662, aunque existe un avistamiento por parte de un esclavo escapado en 1674, y se estima que debió de existir hasta 1690.
La extinción del dodo a finales del siglo XVII, lo ha convertido en el arquetipo de especie extinta por causa de seres humanos.