Otra detención de un curtiembrero en Lanús por violar la faja de clausura por querer dar trabajo a sus obreros.
La medida la ordenó el juez Federal de Quilmes, Luis Armella, en el marco de la causa por el saneamiento de la cuenca Este es 'el tercer caso de violación de clausura dispuesta por Acumar que ha sido detectado en los últimos 30 días.
Lo decimos y lo volvemos a repetir “De un día para el otro no se le pude quietar puesto de trabajo a cientos de obreros por la falta de control y decidía de los gobiernos anteriores”.
Respeto mucho el carácter que demuestra el Juez Luis Armella y el Sec. de Ambiente de la Nación Juan José Mussi, pero no por eso justifico que por querer hacer respetar un derecho. se está avasallando otro “el derecho al trabajo”.
Para entender este problema hay que hacer un poco de historia y comprender que muchas comunidades se hicieron grandes y ricas gracia a “empresas que siempre contaminaron”, como las químicas, curtiembres y muchos más atrás las ceberías, y mataderos. Estas fueron por años las únicas fuentes de trabajo de los “barrios bajos”, como era considerados Avellaneda o Lanús, hoy en menor medida son industrias todavía importantes para cientos de obreros.
Remitiéndonos a la historia de estos emprendimientos algunos data de comienzo de siglo XX, donde “la ecología no era un tema de agenda”, ni siquiera existía esa palabra. Por décadas las curtiembres y ceberías tiraron su restos en la Cuenca Matanza Riachuelo y a nadie se le hubiera cruzado por la cabeza “que eso iba en detrimento de algo” si es que daba trabajo genuino, es por eso que las empresas "abaladas por esa visión simplista” de la época fueron creciendo tomando personal y acrecentando su producción, algunas fueron cambiando de dueños por el lógico recambio generacional, heredando las fabrica pero también sus problemas.
Con esto podemos concluir que la falta de control o de conciencia ambiental fueron los pilares de que existieran estas industrias, pero no hablo de la falta de consecuencia de su dueños, sino la falta de conciencia de todos, pasando por el gobierno y terminado en los propios pobladores.
Hoy se quiere "extirpar de cuajo" y de un día para el otro un cáncer que ha venido creciendo durante décadas y que tiene "múltiples ramificaciones" y partes comprometidas, es eso lo que lo hace un cuadro delicado, “podemos extirparlo”, pero generaríamos un daño social muy grande.
No se cual fue el diagnostico que hizo el Dr. Mussi al respecto, "tal vez no le interese que queden un montón de obreros en la calle con tal de cumplir su palabra", recordemos que él prometió que “iba a parar los vuelcos en dos años" y que iba a estar limpio el Riachuelo en el 2016, aunque ahora diga lo contrario.
La gran pregunta que nos hacemos, es si cuando prometió eso (a pocas horas de asumir) tenía real conciencia del tema y si no hizo un “diagnostico apresurado”. Si fue así Mussi tendrá que reconocer la “mala praxis”, aunque “le vaya el prestigio” en ello, otra posibilidad es cerrar definitivamente las fábricas y dejar a cientos de obreros en la calle.
Veremos entonces si prevalece el sentido común o una ciega obstinación personal.
CN
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La medida la ordenó el juez Federal de Quilmes, Luis Armella, en el marco de la causa por el saneamiento de la cuenca Este es 'el tercer caso de violación de clausura dispuesta por Acumar que ha sido detectado en los últimos 30 días.
Lo decimos y lo volvemos a repetir “De un día para el otro no se le pude quietar puesto de trabajo a cientos de obreros por la falta de control y decidía de los gobiernos anteriores”.
Respeto mucho el carácter que demuestra el Juez Luis Armella y el Sec. de Ambiente de la Nación Juan José Mussi, pero no por eso justifico que por querer hacer respetar un derecho. se está avasallando otro “el derecho al trabajo”.
Para entender este problema hay que hacer un poco de historia y comprender que muchas comunidades se hicieron grandes y ricas gracia a “empresas que siempre contaminaron”, como las químicas, curtiembres y muchos más atrás las ceberías, y mataderos. Estas fueron por años las únicas fuentes de trabajo de los “barrios bajos”, como era considerados Avellaneda o Lanús, hoy en menor medida son industrias todavía importantes para cientos de obreros.
Remitiéndonos a la historia de estos emprendimientos algunos data de comienzo de siglo XX, donde “la ecología no era un tema de agenda”, ni siquiera existía esa palabra. Por décadas las curtiembres y ceberías tiraron su restos en la Cuenca Matanza Riachuelo y a nadie se le hubiera cruzado por la cabeza “que eso iba en detrimento de algo” si es que daba trabajo genuino, es por eso que las empresas "abaladas por esa visión simplista” de la época fueron creciendo tomando personal y acrecentando su producción, algunas fueron cambiando de dueños por el lógico recambio generacional, heredando las fabrica pero también sus problemas.
Con esto podemos concluir que la falta de control o de conciencia ambiental fueron los pilares de que existieran estas industrias, pero no hablo de la falta de consecuencia de su dueños, sino la falta de conciencia de todos, pasando por el gobierno y terminado en los propios pobladores.
Hoy se quiere "extirpar de cuajo" y de un día para el otro un cáncer que ha venido creciendo durante décadas y que tiene "múltiples ramificaciones" y partes comprometidas, es eso lo que lo hace un cuadro delicado, “podemos extirparlo”, pero generaríamos un daño social muy grande.
No se cual fue el diagnostico que hizo el Dr. Mussi al respecto, "tal vez no le interese que queden un montón de obreros en la calle con tal de cumplir su palabra", recordemos que él prometió que “iba a parar los vuelcos en dos años" y que iba a estar limpio el Riachuelo en el 2016, aunque ahora diga lo contrario.
La gran pregunta que nos hacemos, es si cuando prometió eso (a pocas horas de asumir) tenía real conciencia del tema y si no hizo un “diagnostico apresurado”. Si fue así Mussi tendrá que reconocer la “mala praxis”, aunque “le vaya el prestigio” en ello, otra posibilidad es cerrar definitivamente las fábricas y dejar a cientos de obreros en la calle.
Veremos entonces si prevalece el sentido común o una ciega obstinación personal.
CN
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