Todo empezó un día frío de invierno
Fin del post y espero que les haya gustado! Abrazo a todos!
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(Bue... tampoco hacía tanto frío).
Nos fuimos con un amigo a tomar mates al lago de mi ciudad (no es mía, pero vivo en ella lamentablemente: Laboualye se llama).


Cuando de repente se ven dos perros gigantes, furiosos, ladrando y mirando hacia a la tierra...


En eso veo un ave pichona (pequeña) y los perros estaban a punto de matarla...

En ese momento me metí y corrí a los perros como pude, sin violencia... Pero si hacía falta pegarles para rescatar al pichón, lo iba a hacer. (Y, obviamente seguro que iba a cobrar).

(Foto Real)
Lo agarré como pude, me re cagó a picotazos, y lo llevé a casa... Lo bauticé con el nombre de RAMON.

Como tengo un patio grande con algunas plantas, lo dejé ahí y no le corté las alas (yo solo quería ayudarlo a que crezca bien).

(Tampoco es tan grande el patio)
La adaptación fue rápida, tenía un perro llamado TOMY, que lo aceptó muy bien y lo cuidaba de los gatos que andaban al asecho.

(Foto real de mi perro, espero que esté en un lugar mejor, lo más grande que conocí en la tierra)
Con el correr de los días, nos íbamos midiendo con Ramón y así logramos establecer una relación de fuertes códigos.
Ramón comenzó a crecer y cada vez que quería comer empezaba a gritar. Era el llamado de Ramón para que le de la comida (lo que me facilitaba más la inquietud de cuántas veces darle de comer).

Así de imponente era "El Grito" de Munc... Ramón!
¿Qué comía? Carne cruda, cuando era más chico le daba carne picada (molida) y a medida que iba creciendo le daba trozos de costeletas y pedazos de carne (todo crudo para educarlo y así cuando crezca se acostumbraría a comer todo crudo, muy difícil que un Chimango se haga un asado o haya restaurant's para animales).


Pasó el tiempo, y al cabo de mes y medio, Ramón ya estaba enorme. Al único que le acercaba y no le hacía nada era a mi. A los demás les gritaba y si intentaban tocarlo, les dejaba un hermoso recuerdo en su cuerpo. Ramón hijo e tigreeee.





Ramón creció e hizo su vida. Como no le había cortado las alas, Ramón se iba volando y al día aparecía a hacer una visita. Había días que estaba durmiendo y se paraba en mi ventana y me empezaba a gritar para que saliera. Estaba un rato con Él y le daba un poco carne. Así fue durante un par de meses y ahora muy pocas veces lo he visto. Ramón se independizó totalmente.

En una de las últimas veces que apareció el chimango, mi hermana (que es fotógrafa) pudo tomar esta excelente foto e inmortalizar el momento.

Les recomiendo que si tienen la chance de ayudar a un animal que se encuentra en peligro, por favor háganlo. No solo le hacen un bien a ellos, sino también a vos mismo, te da una paz y felicidad enorme saber que estás ayudando a la naturaleza que más necesita ayuda. Ellos son agradecidos y te pagan... te llenan el alma de alegría. También crié otros animales en ese estado como un Búho y una Paloma Casera.
Para finalizar les dejo dos canciones que hacen tomar conciencia de los animales y la naturaleza. Por el más grande de todos, el artista más comprometido de la historia... con el mundo que lo rodea.
Fin del post y espero que les haya gustado! Abrazo a todos!