Aprende a Dibujar sin salir del Post Les traigo este post, para las personas que les interese aprender a hacer una figura humana, con sencillos pasos, espero que les funcione y no se olviden de comentar y dejar sus opiniones Lecc 1ª Introducción En este dibujo-anatomia de anatomía no pretendemos un estudio exahustivo, imposible en el marco de un dibujo-anatomia de estas características y extensión, pero sí comenzar a entender la estructura del cuerpo humano, lo suficiente para poder dibujar con convicción la figura. Es un dibujo-anatomia, pues, que actúa como iniciación y primera toma de contacto, entendiendo siempre que el estudio de la anatomía es inacabable, en el sentido de que siempre se podrá llegar a mayores niveles de detalle. La clave para llegar a dominar el dibujo correcto de la figura humana es la práctica incansable, combinada con el conocimiento de las estructuras internas y de su lógica, así como de unas proporciones generales. Comencemos, pues, por las proporciones. Por supuesto, sabemos por observación directa que cada cuerpo es diferente. Sin embargo consideraremos que el canon de la figura humana comprende de siete y media a ocho cabezas de altura. Cuanto más largo el cuerpo en relación a la cabeza, más estilizado y elegante es el dibujo. El punto medio de la altura se encuentra en el pubis. Los codos aproximadamente en la cintura, y los brazos colgando hasta la parte superior del muslo. Dentro de este esquema, encajamos la estructura ósea, primer paso fundamental para entender el funcionamiento del cuerpo como máquina. Los huesos funcionan como palancas. En ellos se insertan los músculos y tendones. El cuerpo se mueve gracias a un juego de contracción/extensión de las masas musculares. Lecc 2ª Vamos a ver ahora el esqueleto parte a parte, más detenidamente. Para empezar, el cráneo. Tiene una forma ovoide. Se distinguen dos piezas, el cráneo y la mandíbula inferior, que es movible. En el cráneo apreciamos las cavidades orbiculares, en las que se insertan los globos de los ojos, y el hueco de las fosas nasales. El hueso malar, puedes tocarlo, es el que da relieve a nuestros pómulos. Sobre los ojos están los arcos superciliares (bajos nuestras cejas), que sobresalen ligeramente. Llevándote las manos a las sienes apreciarás el hueco del hueso temporal. En la boca, parte de nuestro esqueleto es visible: los dientes. Bajando, encontramos el esternón, en la parte delantera, en el centro del pecho. Si estás delgado, es apreciable a simple vista. Tiene una forma parecida a la de una daga, y es donde se recogen las costillas, cerrando por delante la caja pectoral. También, muy importante, es donde se insertan las clavículas Lecc 3ª Las clavículas son dos huesos largos y finos, en forma de ese. Se abren como alas desde el esternón hasta los omóplatos. Clavícula y omóplatos forman la cintura escapular, que permite el movimiento de los hombros. Las clavículas pueden apreciarse a simple vista en su cara anterior. Bajamos hacia el tórax. Y aquí están las costillas. Las costillas son veinticuatro, doce a cada lado del cuerpo. Van desde la columna vertebral, en nuestro dorso, hasta el esternón, al cual se unen mediante un cartílago, llamado cartílago costal Lecc 4ª Fijate en la forma en que se disponen las costillas, abriéndose desde el esternón, más estrechas por arriba. El hueco del vientre tiene la forma de una uve invertida. En las versonas delgadas, de proporciones alargadas, este ángulo es más agudo que en las de configuración fornida y achatada. Las dos últimas costillas, más cortas, no llegan a unirse con el cartílago del esternón. Son las llamadas costillas flotantes. La columna vertebral tiene forma de ese, hundiéndose en la zona lumbar para sobresalir luego en el coxis. Lecc 5ª La columna vertebral está formada por veinticuatro piezas. Tienen una forma parecida a discos, apilados unos sobre otros, las vértebras. Ente ellas discos más planos, fibrosos y elásticos, hacen que la columna sea flexible. Se denominan discos intervertebrales. Las últimas cinco vértebras están fusionadas entre sí. Forman parte de la pelvis. Se llaman las vértebras sacras o sacro y tiene forma triangular. El último hueso de la columna es el cóccix, el útimo vestigio de lo que fue nuestra cola. Lo forman cuatro o cinco vértebras atrofiadas y soldadas entre sí. La pelvis es un conjunto óseo de forma bastante compleja. Su forma es parecida a una mariposa con alas extendidas. Forma un hueco aproximadamente circular. Este hueso se sitúa en una persona adulta en la mitad del cuerpo. Es posible apreciar las crestas (llamadas crestas ilíacas) de los huesos de la pelvis a ambos lados de nuestro vientre en su parte inferior. Lecc 6ª Bajando hacia las piernas, el primer hueso que nos encontramos es el fémur. Es el hueso del muslo. Su cabeza es esférica, y se inserta en un hueco con dicha forma en la pelvis. Esto permite que el muslo se mueva en todas las direcciones, haciendo círculos y extendiéndose tanto hacia delante del cuerpo como hacia atrás y moviendo la pierna de lado a lado. En su parte inferior se encuentran las rótulas, huesecillos de la articulación de la rodilla. Lecc 7ª Bajando más, el esqueleto de la pierna se compone de dos huesos, la tibia y el peroné. Si he dibujado una pierna más corta que otra es porque está escorzada, esto es, metida hacia dentro. Por supuesto, ambas extremidades miden lo mismo. La parte anterior de la tibia, llamada cresta tibial, está cerca de la superficie, mientras que por detrás los músculos de las pantorrillas ocultan totalmente los huesos. Al final de las piernas están los pies, formados por multitud de huesecillos, seguidos de cinco huesos alargados llamados metatarso. Del metatarso salen los dedos. Lecc 8ª Volvemos a la parte superior del esqueleto para fijarnos en los brazos. El hueso del brazo es el húmero. En su parte superior, donde se inserta en el omóplato, tiene la cabeza esférica, similar a la del femur. Por eso el brazo se mueve con total libertad, haciendo círculos. En la parte interior del codo la articulación está directamente bajo la piel, y puede tocarse el relieve (llamado eminencia epitróclea) de la parte inferior del húmero. En el antebrazo encontramos dos huesos alargados y finos, el cúbito y el radio. El modo en que se articulan en el codo con el húmero hace que el brazo solo pueda moverse en un sentido. No podemos doblarlo hacia atrás desde el codo. Lecc 9ª Para terminar este somero recorrido por el esqueleto humano, nos fijamos en las manos. Las forman cinco conjuntos de huesecillos, dispuestos en forma de abanico: carpo, metacarpo, falanges, falanginas y falangetas. falanges, falanginas y falangetas son las que forman los dedos. Ahora vamos a ver con un poco más de detalle los huesos. El cráneo, para dibujarlo, podemos inscribirlo en un cuadrado. Dividimos el cuadrado en dos mitades y tres partes. Lecc 10ª Divido de este modo el cuadrado para ayudarme a situar el cráneo, visto de perfil. Lo más aparente del cráneo es el volumen redondeado, en forma de huevo. Ocupa casi todo el espacio del cuadrado. Los cráneos que vistos desde arriba se ven redondos se denominan braquicéfalos. En una persona braquicéfala la cabeza es corta. En el caso opuesto el individuo es dolicocéfalo, con el cráneo alargado. El equilibrio entre ambas opciones es el de los cráneos mesocéfalos. Lecc 11ª La parte del rostro y la mandíbula inferior se proyectan ligeramente hacia delante. Sitúo la protuberancia de la barbilla en el ángulo inferior del cuadrado. Una vez bocetado el cráneo con sus proporciones adecuadas, solo queda dibujarlo, colocando las cuencas de los ojos, la fosa nasal de perfil, la articulación del maxilar inferior, pómulos y dientes. Lecc 12ª El cráneo visto de frente tiene una forma más rectangular que cuadrada. Hacia la mitad del cráneo se sitúan las cuencas orbitales. Y una vez colocadas las partes en su sitio, se dibujan de modo más detallado. Lecc 13ª Una vez comprendamos la estructura del cráneo seremos capaces de dibujarlo, así sea esquemáticamente, desde cualquier ángulo, para dotar de movimiento a nuestras figuras. Aquí vemos la cabeza dibujada en una postura de tres cuartos. Y aquí casi totalmente de espaldas al espectador. Lecc 14ª Después del cráneo pasemos a la columna vertebral. Está formada por veinticuatro vértebras. Las vértebras tienen una forma aproximadamente así, vistas desde arriba. El espolón, llamado apófisis espinosa, queda situado en la espina dorsal. Si te pasas la mano por la espalda puedes notar el relieve que forman estas protuberancias. Los apéndices de ambos lados se denominan apófisis transversales. La forma de una columna vertebral vista de perfil muestra estas curvas. Vamos a ver la columna por tramos. Lecc 15ª La columna se divide en estos tramos: Vértebras cervicales, dorsales, lumbares y sacras. Las cervicales son las vértebras más pequeñas. Son siete. La apófisis espinosa de la séptima vértebra es muy larga y se llama apófisis prominente. Puede notarse con claridad si el individuo inclina el cuello hacia delante, en forma de huesecillo saliente. Lecc 16ª En las vértebras dorsales el volumen aumenta progresivamente. Son doce. En esta región dorsal se insertan las costillas, saliendo desde ambos lados de las vértebras Las vértebras lumbares son cinco. Son las más voluminosas. Las apófisis espinales de estas vértebras son cuadradas y planas. Están separadas por grandes discos flexibles, para poder doblar la columna hacia atrás y adelante. Lecc 17ª Por ultimo el sacro, con sus vértebras unidas en un solo hueso triangular, y terminado en una colita rudimentaria. Pasemos a fijarnos con un poco más de detalle en la caja torácica. Contiene y protege órganos esenciales: los pulmones y el corazón. La caja propiamente dicha la constituyen las doce vértebras dorsales, las costillas y el esternón. Las costillas se unen al esternón mediante una pieza cartilaginosa (cartílago costal). En una persona muy delgada, las costillas se aprecian a simple vista. También se notan durante la inspiración o en el desarrollo de un esfuerzo violento. Lecc 18ª En general, sin embargo, la caja torácica queda cubierta por masas musculares. Solo es posible apreciar la escotadura del esternón, el hueco que se forma en la base de nuestro cuello desde donde salen las clavículas, y las costillas, como dijimos, en individuos muy delgados o poco desarrollados muscularmente. En este dibujo he representado un hueso del que aún no nos hemos ocupado, el omóplato. Tiene una forma plana, aproximadamente triangular. Su característica más importante es la libertad de movimientos de que goza, flotando casi libre. Se desplaza hacia los lados si llevamos los brazos hacia delante, se alza si los levantamos. Los omóplatos llegan casi a tocarse entre ellos si estiramos nuestros brazos hacia atrás. Los omóplatos están recubiertos totalmente por músculos. Lecc 19ª En esta vista del esqueleto desde atrás, he señalado el atlas, el hueso que une cráneo con vértebras cervicales. Esta articulación permite el movimiento del cráneo en redondo, en todos los sentidos. Aquí visión un poco más detallada de la pelvis. Este hueso tiene una forma ligeramente distinta en hombres y mujeres. En estas el hueco es mayor para permitir la salida del bebé durante el parto. En general, la figura masculina será más ancha de hombros que de caderas, mientras esta proporción se equilibra o invierte en el caso de las mujeres. Lecc 20ª Por detrás, el sacro muestras los huequecillos atrofiados que delatan si antigua condición de vértebras independientes, ahora fusionadas. Detalle del fémur, mostrando la articulación con la cadera. Este hueco esférico se denomina cavidad cotiloidea, y es lo que determina la gran movilidad de nuestras piernas. Lecc 21ª Siguiendo la pierna hacia abajo, vemos la articulación de la rodilla, con la rótula. Los huesos tibia y peroné. Fíjate en huesos que sobresalen en el tobillo. Por dentro está el maléolo tibial (el correspondiente a la tibia). Está un poco más arriba que el externo, el maléolo peroneo (del peroné). Son los dos huesos del tobillo, que se aprecian claramente. Una vista de perfil. La rodilla es una articulación que no permite la flexión de la pierna más que en un sentido, hacia atrás. Lecc 22ª En cuanto al pie, su forma es parecida a la de la mano. La disposición es similar. Está el tarso, el metatarso y los dedos. No vamos a detenernos en nombrar cada huesecillo, para el propósito que nos anima, que es dibujar el pie, nos basta con entender el modo en que se organizan. El gran hueso que da forma al talón es el calcáneo. En él se engranan una serie de huesecillos de los que salen los metatarsianos, uno por cada dedo. Los dedos, al igual que ocurre en la mano, tienen tres falanges, excepto el dedo gordo que tiene dos. Lecc 23ª En el brazo, el húmero tiene esta forma. La cabeza esférica para poder rodar en su articulación. En el codo, la disposición en charnela de los elementos articulares solo permite flexionar y extender. El antebrazo puede girarse sobre su eje, de modo que con el brazo colgante podemos mostrar el dorso (pronación)o la palma(supinación). En este dibujo el antebrazo está en postura de pronación, en la que, como ves, el radio se monta sobre el cúbito. Lecc 24ª La mano, donde puede apreciarse el conjunto de huesecillos que da movimiento a la muñeca. Las falanges van disminuyendo en tamaño progresivamente, y , como ocurría en el pie, el pulgar tiene una falange menos que el resto de los dedos. A modo de repaso, veamos esquemáticamente cómo es posible mover los miembros según sean sus articulaciones. Los muslos en todos los sentidos gracias a su cabeza esférica. Lecc 25ª Los hombros, al igual que los muslos, pueden moverse en círculo, hacia arriba, abajo, delante y detrás. Las rodillas solo hacia atrás. Podemos mover las piernas arriba y abajo, pero no hacia los lados ni doblarlas hacia delante. Lecc 26ª Con el codo sucede lo mismo que con las rodillas. Solo se puede mover el antebrazo en un sentido. La columna tiene un amplio juego de movimientos. Los grandes discos intervertebrales de las lumbares hacen que se pueda doblar la espalda hacia atrás. Lecc 27ª También puede doblarse hacia delante. Las personas más flexibles pueden tocar con la cabeza sus rodillas. La columna vertebral puede moverse también hacia los lados. Lecc 28ª La columna puede también girarse sobre sí misma hasta cierto punto, de modo que se da una torsión en el tronco. Este movimiento puede hacerse hacia izquierda o derecha, por supuesto. Pasemos ahora a las masas musculares. Los músculos se disponen en varias capas superpuestas. Las más profundas pueden o no afectar a la forma externa del cuerpo, pero vamos a centrarnos en la forma exterior, que es lo que nos interesa a la hora de dibujar. En el tronco encontramos dos músculos amplios y aplanados,. los pectorales, que se recogen bajo el deltoides, que es el músculo que da su forma redondeada al hombro. Del tronco al cuello el trapecio da una silueta triangular a los individuos más musculados. En los costados, el dorsal ancho y los oblicuos. En el vientre, los abdominales, son los músculos rectos anteriores. Estos músculos están atravesados por tres o cuatro intersecciones tendinosas transversales que le dan su característico aspecto almohadillado. Lecc 29ª En la espalda el gran músculo en forma de rombo es el trapacio. Varias capas de músculos se superponen en la zona del omóplato. Son apreciables el romboides, redondo mayor y menor y el infraespinoso. El dorsal ancho cubre la zona inferior de la espalda. A ambos lados los oblicuos mayores. El brazo visto desde atrás. En el hombro, fácilmente reconocible, el deltoides. Bajando, el triceps. Los músculos del antebrazo son los radiales y los extensores y abductores, que reciben sus nombres de las acciones que realizan. Lecc 30ª El brazo visto desde delante muestra claramente el bíceps. En el antebrazo, el radial, los palmares y los flexores. Pasando a las extremidades inferiores, el músculo alargado que cruza en diagonal es el sartorio. El gran músculo de la parte anterior es el cuadriceps. Por dentro del muslo están el abductor y el recto interno. En la pierna vemos el tibial anterior y el extensor de los dedos. El músculo que cubre la pantorrillla y que vemos asomar es uno de los gemelos. Lecc 31ª Una vista posterior muestra el glúteo mayor, el abductor y el semitendinoso. Tras las piernas, en las pantorrillas, dos músculos en forma de huso son los gemelos. En una vista lateral vemos señalada la cresta ilíaca, que puede sobresalir bajo la piel. La fascia lata recorre la cara exterior del muslo. En el perfil se aprecian los volúmenes de los gemelos y el modo en que los músculos terminan en tendones. Lecc 32ª En la cabeza, el frontal recubre la frente. Los orbiculares de los párpados rodean los ojos. Los cigomáticos mayor y menos son los músculos que contraemos al sonreir. El orbicular de los labios rodea la boca. El masetero cubre la mandíbula. En la barbilla está la borla de la barba. Los músculos que bajan a ambos lados del cuello son los esternocleidomastoideos. Una vista de la cabeza de perfil muestra claramente el músculo temporal. En la nuca, el occipital. Los cigomáticos, el masetero, los orbiculares presentan su perfil. Detrás del cuello se extiende el trapecio y vemos totalmente el esternocleidomastoideo. Lecc 33ª Armados con estos conocimientos ya podemos entender la estructura del cuerpo humano y situar las grandes masas musculares. La forma más sencilla de dibujar la figura será siempre partir de lo general para llegar a los detalles. Un buen ejercicio para practicar la anatomía es dibujar partiendo de la base ósea e ir recubriendo con músculos, piel y ropa. De este modo nos aseguramos de que nuestro personaje es anatómicamente correcto. Sus proporciones son realistas y no realiza ningún movimiento que sea imposible al ser humano. Lecc 34ª Una vez situado de forma somera el esqueleto, lo cubrimos con la masa de los músculos. Después de lo cual ya podemos pasar a añadir detalles, como el cabello o los rasgos faciales. Lecc 35ª Otro ejemplo, esta vez con una figura masculina. Una vez dibujado esquemáticamente el esqueleto, se cubre con la masa de los músculos. Lecc 36ª Después solo hay que añadir detale hasta el punto en que deseemos terminar el dibujo, sombrear, etc. Hay casos en que la figura no responderá a estos cánones, por ejemplo, en personas obesas, y aunque el esqueleto sea el mismo el añadido de una gran cantidad de grasa cambia por completo la silueta y los volúmenes. Lecc 37ª La grasa se dispone en rodetes aumentando el volumen de los pechos, acumulándose en el vientre y difumina los relieves de los músculos, cubriéndolos. La figura en general tiene un aspecto redondeado y blando. Otro factor que cambia las proporciones es la edad. El cuerpo va cambiando a medida que se desarrolla y que envejece. Veamos como ejemplo el cuerpo de un bebé, que muestra una cabeza significativamente mayor respecto al cuerpo. Lecc 38ª Los músculos en los bebés y los niños tampoco están desarrollados, y su aspecto es blando y suave. Las proporciones de sus extremidades son diferentes a las de los adultos: brazos y piernas son más cortos. Otro factor a tener en cuenta a la hora de dibujar la figura humana es la postura. Si los miembros se disponen en diagonal respecto al plano del cuadro se dice que están en escorzo o escorzados, lo cul tenemos que tener en cuenta en el momento de dibujarlos, para ajustar las proporciones de acuerdo con las leyes de la perspectiva. Veamos un ejemplo. Lecc 39ª Una vez decidida la postura y esbozado el esqueleto, el proceso es siempre el mismo, cubrirlo con los volúmenes. Y añadir detalles. Lecc 40ª De este modo, aprenderemos a mover el cuerpo en nuestros dibujos en el modo en que lo deseemos. Para lograr figuras expresivas, y que sean correctas desde el punto de vista anatómico. Para terminar, decir que, una vez estudiado el esqueleto y los músculos, solo la práctica del dibujo hará que lleguemos a dominar la técnica y nos capacitará para realizar imágenes convincentes.
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