InicioTaringapara reflexionar...

para reflexionar...

Taringa8/24/2010


ACéRCATE CACHORRO

Yo se que tienes dudas
y miras temeroso,
como confiar del hombre
si fue quien te dejó.

Olvídate del miedo,
cobíjate en mis brazos,
no apures más tus pasos
yo te daré mi amor.

Tus gritos se perdieron
en la calle vacía,
no sirvió tu alegría
ni tu fidelidad.

Igual te abandonaron
ignorando tu suerte,
lo mismo era la muerte,
no volvieron atrás.

Acércate cachorro,
deja que te acaricie,
no habrá mas días grises
si te vienes conmigo.

Has movido la cola
señal que me entendiste,
no quiero que estés triste
desde hoy, yo soy tu amigo!

ROMACE DEL PERRO COJO



La pata coja colgando
Como una inútil piltrafa
Pasó un perro por mi lado.
Un perro de pobre casta
Uno de esos, callejeros
Pobre de sangre y de estampa.

Nacen en cualquier lugar
De perras tristes y flacas
Destinados a comer basuras
De plaza en plaza.

Si pequeños por el que
Fino y agil de la infancia
Baloncitos de peluche
Tibios borlones de lana
Los miman, los acurrucan
Los sacan al sol, les cantan
De mayores por el que:
"¡Ay, como se les fue la gracia!"
Los dejan a su ventura
Mendigos de plaza en plaza
Sus hambres por los rincones
Y su sed sobre las charcas.

Y que tristes ojos tienen
Que recóndita mirada
Como si en ella pusieran su dolor
A media asta.
Y se mueren de tristeza
A la sómbra de una tapia
Si es que un lazo no les da
Una muerte anticipada.

Yo lo llamo
Todo orejas asustadas
Todo hociquito curioso
Todo sed, hambre, nostalgia
El perro escucha mi voz
Olfatea mis palabras
Como esperando... o temiendo
Pan, caricias o pedradas
No en vano lleva
Un mal recuerdo en su pata.

Lo vuelvo a llamar
Docil a medias avanza
Moviendo el rabo con miedo
Y las orejitas gachas.

Chasco los dedos y digo:
"Vamos ven aqui, no te hare nada
Vamos, vamos"
Y adiós la desconfianza
Que ya se tiende a mis pies
A tiernos aullidos canta
Ladra para hablar mas fuerte
Salta, ladra, gira, rie
Canta, rie, rie, llora
Y el rabo es un abanico de palabras
Es tan grande su alegría
Que más que hablarme,
Me canta.

"¿Qué piedra te dejó cojo?
Si, si! Mal halla, mal halla"
El perro me entiende
Sabe que mal digo la pedrada
Aquella pedrada dura que
Le destrozo la pata
Y el con el rabo, me está
Agradeciendo la lástima.

"Pero tú no te preocupes
Ya no ha de faltarte nada
Yo también soy callejero
Y aunque de distintas plazas
Y a patita coja y triste
Voy de plaza en plaza
Las piedras que me tiraron
Me dejaron coja el alma
Entre basuras de tierra
Tengo mi pan y mi almohada".

"Vamos pues, vamos pues
Perrito mío...
Vamos pues... anda que te anda
Con nuestra cojera a cuestas
Con nuestra tristeza en andar
Tú por tus calles oscuras
Yo, por mis calles calladas
Tú, la pedrada en el cuerpo
Yo, la pedrada en el alma!".

"Y cuando mueras amigo,
Yo te enterrare
Bajo un letrero que dice:
Aqui yace
Un amigo de la infancia
Y en el cielo de los perros
San Roque te regalrará
Una muleta de plata."

Compañeros si los hay!
Amigos... donde los haya!
Mi perro y yo por la vida
Pan pobre! Rica compaña!

Era joven y era viejo
El tiempo pasado lo dejo
Medio sin alma
Fueron muchas penas
Mucho peso
Para sus tres patas.

Y una mañana en el huerto
Debajo de la ventana
Lo entontré tendido, frió
Como un duro musgo el pelo
Con el rocio brillaba
Ya estaba mi pobre perro
Muerto de las cuatro patas.

Hacia el cielo de los perros
Se fue anda que te anda,
Con las orjeas de relance
Y el hociquito de escarcha.

Al llegar
San Roque en la puerta estaba
¡Ortopedico de mimos!
¡Cirujano de palabras!
Bien surtido de respuestos
Para curar viejas taras.

Para ti! Un rabo de oro
Para tí! Un ojo de ambar
Tú! Tus orejas de nieve
Tú! Tu hociquito de escarcha
Y tú!... y mi perro se reía
Tú!.. tu muleta de plata.

Ahora ya se porque
Está la noche agujereada
¿Estrellas? ¿Luceros?
!No!
Es mi perro que cuando anda
Con la muleta va haciendo
Agujeritos de plata.

PLEGARIA DE UN PERRO



Dame un pan, y yo te daré amo mío, toda mi lealtad.
Si sabes del dolor de la vida y tu corazón sangra silencioso,
yo me acercare humildemente a ti, y como no sé hablar,
moveré mi cola y lameré tus manos extendidas al desaliento.
Vive seguro de tu heredad, de tu casa,
de tu rancho lejano de la montaña,
porque han de matarme primero antes de permitir que nadie coja lo tuyo.
Si otro amo como tú,
quisiera llevarme consigo,
no le obedeceré y si me violenta,
huiré de su lado y te buscare a través del mundo.
Llévame contigo, de caza, a la mina, a la montaña,
a tu trabajo o a la guerra y pondré mis fuerzas,
mi astucia, mi valor y mi vida, para servirte hasta el fin.
Cuando velo tu sueño en las noches calladas
y con mi oído en tierra advierto algo extraño,
aúllo largamente para prevenirte el mal.
No me abandones jamás. Que si la vida te falta, iré a morir a tus pies.
Si me castigas, lameré tus manos.
Si me hieres, aullaré largamente del dolor antes de atacarte,
porque eres para mi más que un rey.
Y si mañana mueres tú en el desierto o en la guerra,
lloraré a tu lado hasta morir también.

PERRO VAGABUNDO


A ti, perro vagabundo
a quien todos miran, y nadie quiere
cabeza gacha y mirada que hiere
que despierta la más pura sensación,
un amor que palidece
y se convierte en compasión.

A ti, del humano fiel amigo
aunque de él no has recibido
más que pena y decepción.

A ti, que no vives y estás vivo
que buscas por entre las sobras
lo que vale y se ha perdido.

En ti, mi fiel amigo
no veo un ser mal herido
sino un colega que comparte
mi mismo destino...

...La soledad.

DESPEDIDA DE UN PERRO ABANDONADO


Hola amigo:

¿Cómo estas? Deseo de todo corazón que te encuentres bien.

Si recibes este mensaje, espero que me perdones si rompe tu paz de espíritu ó si te incomodan los recuerdos que mis palabras te puedan traer. Por la amistad que pienso un día tuvimos, es por lo que no podía desaprovechar la oportunidad que me han dado para poder despedirme de ti.

Han pasado ya muchas lunas desde que te vi por última vez. Desde entonces han ocurrido muchas cosas. Durante todo este tiempo, he podido repasar muchas vivencias que pasamos juntos. Aún recuerdo la primera vez que nos vimos. Tú eras un macho humano, joven, alegre y lleno de vitalidad y yo un cachorro de unas pocas lunas. Recuerdo que me cogiste entre tus brazos y mientras yo lamía tu cara llena de alegría y emoción, tu me acariciabas la cabeza. Al principio me costó aprender tu lenguaje y tu también tuviste problemas para comprender el mío, pero poco a poco nos fuimos entendiendo. A pesar de los primeros destrozos, nunca te enfadaste y siempre tenias una caricia para ofrecerme.

Pacientemente aprendí a sentarme y a tumbarme cuando tu me lo ordenabas, ó mientras te esperaba en la calle cuando entrabas en algún sitio a buscar cosas. Corrimos muchas veces los dos juntos por el campo. Dormía contigo y yo era el que trataba de animarte cuando estabas triste ó cansado.

Con el tiempo vinieron algunas hembras de tu especie a casa. A unas les gustaba y me sacabais los dos de paseo. A otras no les gustaba tanto y durante algunas lunas parecías olvidarte de mí, pero eso no me importaba porque te veía feliz y eso me hacia feliz a mí.

Un día llegó una hembra que ya no se marchó nunca mas. Yo te había confiado mi vida y todo mi futuro dependía de ti y ahora también de tu compañera. No le gustaban mucho los de mi especie, pero aún así intenté con todas mis fuerzas agradarle y obedecerle en todo momento, al igual que hacia contigo.

Poco a poco me fuiste apartando. Pasabas menos tiempo en casa y más en ese sitio que tu llamabas trabajo. Tu compañera tampoco tenia mucho tiempo para dedicarme porque también estaba siempre ocupada. Tan solo alguna salida rápida para que hiciera mis necesidades y una carrerita yo solo. Ya no teníais ganas de jugar conmigo. Así pasaron muchas salidas y puestas de sol. Cuando te veía triste ó abatido me acercaba a ti para intentar consolarte, pero tu me apartabas con un pequeño empujón y me decías Ahora no chico. Estoy cansado. Yo me separaba obediente y me acostaba en mi rincón pensando que podía hacer para que estuvieras mas contento. Me dolía el alma al verte tan triste.

Después llegó tu primer cachorro. Otro miembro mas en la familia al que yo me propuse proteger y cuidar como si fuera mi cachorro. Desde el primer día quise estar pendiente de él para que no le pasara nada, pero a tu compañera parecía no gustarle mucho que estuviera tan cerca. Tenia miedo que le hiciera daño. Se ve que no me conocía ni siquiera un poquito.

Yo, que hubiera dado mi vida por defender la de tu pequeño cachorro o la de tu compañera y por supuesto la tuya, fui poco a poco arrinconado en un cuarto donde pasaba la mayor parte del día, solo, sin poder disfrutar de vuestra compañía que era lo único que deseaba. Tu, que para mí eras mi guía y mi Dios, no hacías nada para que la cosa cambiara. Me ignorabas. Ya no era tu mejor amigo. Ahora parecía que sólo era un estorbo para ti. Desde mi cuarto, a veces, podía oír como discutías por mi culpa con tu compañera. Oía palabras que no comprendía muy bien lo que significaban. ¿ ...... hacer con él? .... No podemos ...... .... no puedo, está conmigo desde que era pequeñito....

Un día, cuando el sol estaba durante muchas horas en el cielo, pusiste un montón de cosas en tu maquina de viajar, hiciste subir a tu compañera y a tu cachorro que ya sabia andar solo y también sabia hablar, y a mí me montaste en la parte de atrás, en medio de todos los cacharros. Parecía que nos íbamos de viaje todos juntos. ¡¡Que bien!! ¡¡ Otra vez volvíais a contar conmigo!!. ¡¡Por fin toda la familia saliendo a pasear toda junta!!.

Después de algunas horas de viaje, paraste en un sitio para dar de beber a tu maquina de viajar. Tu compañera y tu cachorro entraron en el edificio lleno de gente. Tu me abriste la puerta trasera para que pudiera salir a correr un poquito y así estirar mis patas, como habíamos hecho siempre que salíamos en un viaje largo. Me llevaste a la parte de atrás del edificio, donde había un pequeño campo. Me sacaste la correa y me animaste para que echara unas carreras y hacer un pis. ¡Era estupendo!. ¡Otra vez volvías a preocuparte de mí! Al rato, después de desfogarme un poco, levanté la cabeza esperando encontrarte en el lugar donde te habías quedado parado cuando me soltaste, pero no estabas. Salí corriendo en dirección donde se había quedado bebiendo tu maquina de viajar. Era extraño, porque tu siempre me llamabas cuando querías marcharte y yo acudía veloz a tu llamada. Pero esta vez no me habías llamado. Seguramente porque ya confiabas mucho en mi y sabias que en cuanto no te viese, saldría a buscarte.

Iba corriendo y pensando en lo que estaba pasando, cuando al dar la vuelta a la esquina del edificio pude ver como se alejaba tu maquina de viajar. Empecé a llamarte al mismo tiempo que apuraba mi carrera. ¡ Eh, amigo, que te olvidas de mí! gritaba una y otra vez mientras que seguía corriendo con mas fuerza. A través del cristal trasero de tu maquina pude ver como tu cachorro me hacia señales con la mano a la vez que de sus ojos salía ese liquido que vosotros llamabais lagrimas y que le ocurría siempre que hacia una cosa que vosotros llamáis llorar. No entendía nada. ¿Porque estaba llorando tu cachorro, porqué te habías olvidado de llamarme como hacías siempre? ¿ Porqué.....? ¿porqué......?.

Seguí gritando y corriendo un rato mas con la esperanza de que te dieras cuenta de que faltaba yo, pero pasaban muchas maquinas de viajar como la tuya a toda velocidad y tuve miedo de que me hicieran daño, así que pensé que lo mejor era regresar al sitio donde nos habíamos parado y esperar allí a que volvieras a recogerme. Me situé un poco apartado, debajo de un árbol para protegerme del sol que calentaba mucho. Desde allí podía ver perfectamente como llegaron un montón mas de maquinas, todas cargadas de maletas y con muchos humanos. Llego la noche y tu no aparecías. Yo estaba un poco nervioso porque allí no conocía a nadie.

Así pasaron varias noches más. Yo no podía explicarme como podías tardar tanto en volver. Seria que no sabias regresar a buscarme por que no tenias ese papel que llamáis mapa y que tu siempre mirabas cuando salíamos de casa para ir al campo.

Mientras seguía esperando por ti, los señores que atendían a los que paraban allí, me dieron agua para beber e intentaron sobornarme con comida, pero yo me alejaba de ellos. No tenia hambre y además no quería que me cogieran y me apartaran de aquel lugar. ¡Y si regresabas y yo no estaba allí! ¡que ibas a pensar de mi!.

Tenía que esperar el tiempo que hiciese falta. Todas las noches le pedía a gritos al Gran Espíritu del Norte que guiara tus pasos de regreso en mi búsqueda. Pasaron otras cuantas noches más y un amanecer cuando aún estaba medio dormido unos señores con un lazo me sorprendieron y me apresaron. Me introdujeron en una maquina de viajar mas grande que la tuya y me llevaron a un sitio apartado. Al entrar pude ver un cartel que ponía algo así como perrera municipal.

Aquel sitio estaba abarrotado de otros como yo. Me llevaron a una habitación donde estaban esperando un macho y una hembra jóvenes de tu especie, vestidos con unas batas verdes. Me miraron, escucharon mi respiración y mi corazón con un aparato y me tocaron por todas partes. Está un poco asustado y flaco dijo la hembra. no es de extrañar si lleva casi dos semanas sin comer, abandonado a su suerte en la gasolinera dijo después el macho. Parece un animal fuerte, seguro que en unos pocos días estará recuperado añadió.

¡Abandonado!. Que significaba aquella palabra. Nunca la había escuchado anteriormente. A los pocos días, la perrita con la que compartía la habitación en la que nos habían encerrado, me lo explicó. Todos los que estaban allí les había pasado lo mismo. Sus amos los habían abandonado. ¡pero eso no puede ser! , les repetía yo una y otra vez, el humano con el que yo vivía era mi amigo y nunca me haría eso les decía yo. lo que pasa es que está un poco cansado del trabajo y se olvido de mi en aquel sitio y ahora seguro que está tratando de encontrarme para llevarme con él les repetía yo un día tras otro, tratando de convencerme a mi mismo de que eso era lo que de verdad había pasado. No quería creer otra cosa.

Seguía sin comer mucho. La pena por estar encerrado en aquel lugar me hacía perder el apetito. Mis compañeros de encierro me decían que tenia que reponerme, que si no comía no tendría buen aspecto y nadie me querría adoptar. ¡es que yo no quiero que nadie me adopte. Yo ya tengo una familia y no quiero otra! les respondía. Pasaron muchas más noches. Alguna vez, venían alguna familia y se llevaban a alguno de mis compañeros. Yo seguía esperando ilusionado a que un día aparecieras tú con tu compañera y tu cachorro a buscarme.

Un día que estábamos como siempre varios en el patio, se acercó a mi un tipo que ya llevaba varios días provocándome. Era un macho más joven y fuerte que yo y le gustaba presumir de su fuerza delante de las hembras.. Siempre se metía conmigo diciéndome que tu nunca vendrías a buscarme, que eras igual que todos los otros humanos que habían abandonado a sus mejores amigos en aquel terrible lugar porque les estorbaban. Yo no podía consentir que aquel individuo ignorante y provocador pusiera en duda tu buen corazón. Después de un rato en el que me estuvo machacando con su voz histérica, no pude aguantar más y me abalancé sobre él. Lo cierto es que yo no estaba en mi mejor forma física pero intenté defender tu honor con todas mis fuerzas, pero aquel joven macho estaba más fuerte y me dio una buena paliza. A continuación todo pasó muy deprisa.

Salieron los humanos que nos cuidaban, me cogieron en brazos y me tumbaron encima de una mesa de metal frió que tenían dentro de la casa. Yo casi no podía moverme. No tenia fuerzas .Tenia mordiscos por casi todas partes que sangraban bastante, pero no sentía dolor. Estaba muy cansado.

Seguía esperándote pero las horas se me acababan.

Los dos humanos parecían nerviosos. No paraban hablar y de abrir y cerrar cajones, cogiendo todo tipo de cosas.
Se acercaron a la mesa donde estaba tumbado y comenzaron a limpiarme las heridas. Sus caras tenían una expresión extraña. Seguían discutiendo. no podemos hacer nada por él decía el macho. si que podemos.

Tenemos que intentarlo decía la hembra. no vale la pena volvía a repetir el macho. no creo que pueda recuperarse de estas heridas. Y aunque lo haga, se acabará muriendo de tristeza continuó diciendo. desde que llegó, prácticamente no ha comido, se pasa el día tumbado en la esquina de la entrada como si estuviera esperando por alguien, que tu y yo sabemos que no vendrá. Sabes que estamos desbordados, no podemos atenderlo como realmente se merece, así que no vale la pena seguir haciéndolo sufrir. Lo mejor para él es dormirlo acabó diciendo mientras que la hembra me miraba con cara de tristeza y parecía asentir con la cabeza.

Al cabo de un momento, la hembra se acercó y empezó a hablarme con una gran ternura mientras me inyectaba un liquido frió en una de mis patas. tranquilo, no te dolerá me decía en voz bajita. Al poco tiempo empecé a sentir como me invadía un gran sueño. Ella seguía a mi lado, con su cabeza pegada a la mía. Lo siento chico fue lo ultimo que me dijo, al tiempo que unas enormes gotas de agua le salían de sus lindos ojos. ¡Lo siento! había dicho. Hacia tiempo que no escuchaba aquella frase. Alguna vez , tu también me lo habías dicho. No sé muy bien porque me lo decía, pero sonaba bien, así que haciendo un pequeño esfuerzo, moví ligeramente la cola en señal de agradecimiento.

Mi corazón empezó a latir con menos fuerza, los ojos se me cerraban y la boca se me secaba. Sospechaba que la cara mojada de aquella joven hembra que tan amablemente me estaba tratando era lo ultimo que vería, así que con el ultimo aliento que me quedaba, pasé mi lengua por su cara tratando de secarle las lagrimas. Era mi forma de darle las gracias. Ya que no pude despedirme de ti, al menos lo haría de ella, aunque hubiera preferido que fueras tú el que me acompañaras en aquel trascendental momento. Cerré los ojos y sentí como una profunda sensación de bienestar invadía todo mi cuerpo.

Hace dos días que llegué a este lugar. Ayer, el Consejo de los Espíritus de las Razas con el Gran Espíritu del Norte al frente, me felicitó por haber sido un modelo a seguir por todos los otros miembros de mi especie. Había cumplido a la perfección con todos mis deberes y obligaciones durante mi vida con los humanos.

Por ello, me concedieron la posibilidad de pedir un ultimo deseo. Podía pedir casi cualquier cosa. Una compañera, la mejor de las comidas, una morada en las montañas ó en la playa..... Yo les pedí que me dejaran regresar a tu lado, pero me dijeron que eso ya no era posible. Entonces les pedí, que hicieran todo lo posible para que recibieras este mensaje. Con el quiero despedirme. Espero que si lo recibes, reflexiones un poco sobre todo lo que te he contado. Sobre el valor de la amistad, la lealtad y el amor hacia los que dependen de ti.

Espero que la luz vuelva a entrar en tu corazón, te despierte la conciencia y tengas la posibilidad de rectificar tus errores y evitar que otros los cometan también.

Lo que hiciste conmigo no es el mejor ejemplo para educar a tu cachorro. Tal vez un día, cuando tu seas viejecito, también te conviertas en un estorbo para él y entonces un día decida dejarte abandonado en una gasolinera. Sin embargo, sabes que nosotros nunca lo haríamos.

También quiero que sepas que a pesar de todo no te guardo odio ni rencor. Esos sentimientos no caben en nuestro corazón. Creo que sólo vosotros los humanos podéis sentirlos.

Te echaré mucho de menos. Espero que tu también te acuerdes algo de mí.

Hasta siempre querido amo, amigo y compañero. Te quiero. Siempre estarás en mi corazón.

Tu fiel y leal amigo,

Tu perro.

TE RECUERDO


No llores por mí...

Me has dado un hogar donde cobijarme, me has proporcionado alimento y sobre todo, me has dado tu amor y tu compañía. Lo último que querría es verte sufrir por mí.
Ahora que no estoy contigo, no quiero verte triste. Deseo que cuando pienses en mí sonrías, pues así sabré que mi recuerdo te hace feliz.

Quiero que recuerdes los buenos momentos que compartimos, nuestras muestras de cariño, nuestros juegos...y si alguna vez te defraudé, o me porté mal, perdóname.

Y, por favor, no tires mis juguetes, ni mi cama, ni mis cosas, porque en este mundo hay muchos otros colegas que viven en soledad, tristes, sin cariño...muchos que darían su vida por compartir la tuya.

No, no lo digas, no digas que no quieres tener más animales...eso me hace pensar que el tiempo que estuve contigo no te hice feliz.

Por favor, que mi muerte no sea en vano, que sirva para que otro tenga la suerte de poder vivir y conocer lo maravillosa que es tu amistad, que conozca la verdadera vida de perro (o gato), que descubra el cariño.

No estés triste...yo no lo estoy, porque sé que guardas ese rinconcito especial en tu corazón ...para mí

AGRADECIMIENTO DE UN PERRITO RESCATADO


No era un cachorro cuando llegué a tu casa; me dejaron abandonado en el camino, destinado a vagabundear. No recuerdo a las personas, sólo el dolor.

Me dejaron para morir en el frío y la lluvia. Manejabas por el camino; era tarde en la noche cuando viste un débil brillo de luz. Bajaste del auto y te arrodillaste en el piso.

Mi cuerpo tembloroso sintió la más gentil de las manos. Supe que no necesitaba hacer ninguna demanda. En tu corazón, en tu hogar, siempre hubo lugar para aquellos que enfrentaban una muerte segura. Curaste mi cuerpo y también mis heridas. Me diste lo que necesitaba: un nuevo comienzo.

Cuando lloraba a la noche, siempre estabas ahí, con palabras suaves, un beso, un abrazo para compartir. Cuando me portaba mal, sólo me mostraste amor.

Me cuidaste y me amaste en la salud y en la enfermedad. Incluso cuando tenías un mal día y estabas cansado venías a casa y me decías: Te extrañé, estoy feliz de regresar. Entonces me besabas, me dabas un abrazo y una caricia.

Teníamos una cena agradable y luego íbamos a jugar. Había tanto amor que por siempre me quería quedar.

Pero mis ojos se marchitaron y mi corazón se debilitó. Al tiempo que mi hora se acercaba no podías hablar. Me abrazaste fuerte y las lágrimas salían de tus ojos.

Teníamos que decirnos el triste adiós. No podíamos pasar más tiempo en esta tierra, corriendo en los campos, jugando a la pelota,sentándonos silenciosamente al terminar.

Pero nuestro tiempo juntos no ha finalizado. Estaré esperando por ti al final del puente del arco iris. Estaré ahí hasta que nuevamente vea esas manos gentiles.
Correré hacia ti con la cola en alto y nunca más tendremos que decirnos adiós.
Mi amor no termina con la muerte, porque tu eres en verdad el mejor amigo del perro.



ORACIóN DE UN PERRITO

Hermosa oración de un perro:

Dios, te agradezco por dejarme ver un día más, porque mi hermano, el Hombre no atentó contra mí mientras descansaba tomando un poco de aire y fuerzas para seguir mi camino diario... camino que muchas veces es sin rumbo fijo, tratando de encontrar a alguien que pueda darme un pedacito de suelo en donde pasar la noche, un poco de agua y alimento, o simplemente estar tranquilo.

Te agradezco porque aún con tantas adversidades por las que paso, me permites seguir teniendo el mismo ánimo de lucha... lucha que termina, muchas veces, hasta que mi hermano el Hombre lo permite.

Te ruego, no dejes que cambie mi sentido de agradecimiento pues parece lo único valioso con que contamos, para el humano.

A mi hermano el Hombre, dale conciencia de lo que esta haciendo, dótalo de capacidad para valorarnos como lo que somos... seres vivos que sentimos igual que él.

Te pido por él, que aún sabiendo lo que hace, actúa peor que nosotros que no sabemos razonar. Te suplico nos guíes para poder encontrar a alguien, que si al menos nos puede tener, nos ayude para que no sigamos reproduciéndonos y así seamos menos para poder tener una vida un poco más llevadera.

Te pido por el descanso de los míos, que no pudieron salvarse de las garras de mi hermano, el Hombre, que por crueldad, por requisitos de una sociedad que reclama tranquilidad o simplemente por malicia nos sacrifica, haciendo de una muerte segura, una eterna agonía.

Amén.

CARTA A MI AMO

Querido Amo:

Antes de aceptarme sé consciente de las responsabilidades que debes tener conmigo, aprende a tratarme bien, cada separación de ti es para mí un sufrimiento, ¡recuérdalo!

Habla conmigo, siempre te escucho, no te enojes y me encierres como castigo, dame tiempo para comprender lo que quieres de mí, infúndeme confianza, vivo de ella. Tú tienes tu trabajo, tus diversiones y amigos; ¡yo sólo te tengo a tí!
Antes de pegarme, piensa que mis mandíbulas o garras podrían destrozarte fácilmente y sin embargo no hago uso de ellas.
Ocúpate de mí cuando llegue a viejo, también tú lo serás algún día, no me abandones en la calle, es mi mayor enemiga, no comprendo el peligro y te extraño, por favor, piénsalo…
Si realmente me amas, ponme una identificación con mi nombre y teléfono, nunca te arrepentirás.
En el caso de que me lleves a pasear a la calle y se me ocurra hacer mis necesidades fisiológicas, ten la amabilidad de limpiar, por respeto a los demás.
Con cariño,

Tu perro.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
226visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
7visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

j
jesiaba🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts10
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.