Cuidados para piletas de lona como método de ahorro de agua
Realicé una exposición sobre una serie de cuidados para las piletas de lona, como un mecanismo para ayudar en la campaña de ahorro del agua que se está realizando en la ciudad.
Los puntos que enumero a continuación, si bien fueron pensados para las piletas de lona ( ya que son las que se le cambia el agua tras pasar 1 semana sin cuidado del mismo), son precauciones básicas comunes a todo tipo de piletas.
Limpieza antes de entrar a la pileta: la limpieza de pies sirve para evitar llevar a la pileta tierra, hojas, restos del pasto. La ducha también sirve para evitar llevar a la pileta el sudor corporal. Todo esto suma materia orgánica al agua que acarrea dos inconvenientes. Uno es que se consume más cloro, lo que lleva a tener que agregarlo con más frecuencia, y así disminuye su cantidad disponible en el agua (llamado cloro residual). El segundo son los restos de materia orgánica que sirven como alimento para los microorganismos que pueden llevar a infecciones como la otitis o la diarrea.
Desde el punto de vista higiénico, no se debe permitir el ingreso a la pileta de chicos que tengan diarrea, para evitar los contagios y la contaminación del agua. Se debe enseñar a los chicos a no orinar en las piletas y en la higiene de las manos después de ir al baño. No se debe dejar entrar a los bebes con los pañales sucios. En caso de ser necesario cambiar los pañales, se debe hacer lejos de la pileta, para evitar que ésta se ensucie. En este punto es también de destacar la parte de higiene personal, siendo importante para evitar la contaminación del agua de la pileta el correcto lavado de las manos cuando se regresa a la pileta tras haberse retirado al baño. Este aspecto es importante también como una pauta de higiene general para el cuidado de la salud para todas las actividades que uno realiza en el día.
La ubicación de las piletas es importante, se debe evitar los lugares con árboles para evitar que le caigan las hojas, flores, polen, etc., tema que está relacionado con el punto 1.
No se debe permitir el ingreso de los perros a la pileta, ni el que la usen como fuente de agua. Los animales no tienen los mismos cuidados en cuanto a la higiene que nosotros, aparte dejan restos de pelo, y en la boca tienen una amplia flora microbiana.
Cloración: el cloro es el desinfectante típico que se utiliza para conservar las piletas. Su acción es oxidar la materia orgánica, disminuir su concentración y tiene una bactericida, que ayuda a evitar la colonización de la pileta por la gran mayoría de los microorganismos patógenos para el humano. Viene en distintas presentaciones, siendo la más conocida la forma líquida o como lavandina, pero también se puede conseguir en el mercado en pastillas o en polvo. La dosificación depende de las especificaciones del fabricante, pero para una pileta de lona pequeña, de aprox 500 lts, es de unos 30 ml, lo que equivale a la mitad de un pocillo pequeño de café. Lo más importante es la cantidad de cloro que está presente en el agua, ya que a bajas concentraciones pierde su eficacia, y por encima del nivel adecuado (1 a 1,5 ppm) puede producir irritación en los bañistas. También es importante la frecuencia de su agregado al agua de la pileta. Dependiendo del uso, se puede agregar una vez por semana, o si es intensivo, una vez por día. También es importante tener en cuenta que luego de una lluvia hay que agregar otra dosis, así como si se observa que aparecen en la pileta muchas hojas o insectos después de la noche. También es importante agregarle cloro al agua después de un día de mucho calor (más de 32 ºC). Un detalle a tener en cuenta si se decide usar las pastillas es que los fabricantes de las piletas de lona no recomiendan usarlas de forma directa, sino por medio de boyas o algún otro sistema recomendado.
Uso de alguicidas: Son a base de cloruro de benzalconio o de sulfato de cobre, y su dosificación depende del fabricante. Son agentes que evitan la formación de algas, que se las evidencia como las manchas negras en las piletas de lona, pero también pueden tener color verde o marrón. Le dan un mal aspecto al agua, el fondo se torna resbaladizo y dificultan el correcto proceso de cloración, aparte de acortar la vida útil del agua. Los fabricantes recomiendan agregarlo cuando se comienzan a observar las manchas negras o el aspecto resbaladizo en el fondo del agua. No basta solo con su agregado, porque hay que eliminar las algas después del fondo de la pileta por el uso de filtros o de barre fondos. Una ventaja de usar los alguicidas con cloruro de benzalconio es que también tiene un efecto bactericida, sirviendo también para eliminar elementos patógenos en el agua, como complemento del cloro.
Uso de floculantes: sirven para que todas las partículas en suspensión (algunas algas, polvo, polen, restos de piel muerta, etc), sedimenten, o sea, que se vayan al fondo. Esto se tiene que hacer un día tras el uso de la pileta, se lo deja actuar toda la noche y antes de usarla al día siguiente, se debe eliminar todos los restos que se encuentren en el fondo de la pileta. Esto se logra con la ayuda de un barre fondo. La dosis a aplicar del floculante dependerá del fabricante.
Barre fondos: para las piletas grandes se encuentran una amplia variedad de barre fondos, para los finas prácticos, hay que pensar que son unas aspiradoras para la pileta. Por lo general se los utiliza para eliminar todos los sedimentos (la “tierrita” que se ve en el fondo de la pileta), pero también se suele complementar su uso con el de los floculantes y los alguicidas. Para el caso de una pileta de lona, es un gasto importante, pero puede suplantarse con el uso de una bomba manual, a la que le conectamos una manguera y haciéndola funcionar con la mano, vamos barriendo el fondo de la pileta. Esta agua sería para tirar, pero si llenamos baldes, podemos utilizarla para regar las plantas, o como la parte inicial de un lavado del patio o la vereda, utilizándose el agua potable solo para el enjuague final.
Uso de filtros: los filtros sirven para eliminar todo el material que se encuentra flotando o en suspensión en el agua, que como es un filtro de arena, tiene la limitación de que solo retiene lo que sea de un tamaño igual o mayor a la arena, pero todo lo que sea menor, no será retenido, de ahí la necesidad de utilizar en ciertas circunstancias los agentes floculantes. Sin embargo son muy útiles para retirar elementos como los pelos del agua y extender la vida útil del agua.
Bicheros: para retirar los elementos que están flotando en el agua, como ser las hojas, flores, plumas, insectos y otros, están los bicheros, que poseen una malla fina para atrapar estos elementos, así como para retirar del agua los insectos que viven en ella (ej. la cucaracha de agua). Este elemento se lo puede comprar o se lo puede improvisar con algún elemento que posea una malla fina (las redes de los bicheros que usamos en la ventana, y que no sean metálicos, las medias de mujer, etc.).
Si bien todo lo detallado es un trabajo, se puede tomar como una forma de conciencia con lo que sucede en la comunidad. El agua de una pileta de natatorio puede cambiarse en plazos muy largos por los cuidados que se le aplican, en nuestras casas podemos hacer que duren similar tiempo de acuerdo a la cantidad de cuidados que se tomen, porque no es necesario cambiarla todos los días, sino que se la puede hacer durar de forma tal que solo requiera uno o dos cambios al mes.
En cuanto al manejo de las piletas, hay otros factores a tener en cuenta, como es el tema del pH, el cual está relacionado con la acción del cloro.
Hay un problema típico del uso del cloro en la pileta, que es la aparición de irritación en ojos y piel y se le suma un fuerte olor a cloro, lo típico es que pensemos que existe un exceso de cloro, pero en realidad hay un faltante de cloro y el olor proviene de las cloraminas, que son poco efectivas como agente desinfectante. Se forman por la acción del cloro sobre el amoníaco y los compuestos orgánicos aminados (ej las proteínas). Aquí es necesario agregar una cantidad en exceso de cloro, pero que sea la necesaria para oxidar todas las cloraminas y tener un valor adecuado de cloro libre que nos brinde protección en el agua contra la proliferación de bacterias y hongos. Un detalle importante de este tratamiento es que hay que agregar una cantidad justa de cloro, que va a depender de la concentración de cloro combinado (las cloraminas), por lo general se recomiendan el agregado de 10ppm por cada parte de amoníaco (el amoníaco consume 7,6 partes de amoníaco, pero como también hay otros componentes orgánicos que pueden consumir cloro, es que se recomienda este valor de exceso de cloro). Si nos excedemos en el valor de cloro agregado se va a producir irritación de los ojos, se verá un blanqueo de los pelos y la ropa, y no habrá olor a cloro. Durante este tratamiento con el exceso de cloro no se puede usar la pileta por precaución (tarda esto unas 24 horas). Para lograr esto es también importante controlar el pH del agua de la pileta, ya que el cloro tiene un rango óptimo de pH donde ejerce su efecto bactericida.