Metodos de ejecucion y tortura durante la historia
Haciendo el articulo de la condesa sangrienta he consultado varios articulos de internet sobre torturas y me han parecido interesantes, asi os voy a hacer un pequeño articulo sobre los metodos de tortura en la historia de la humanidad que se han utilizado. ya lo decia hesse "el hombre es un lobo para el hombre"
Defenestracion
La defenestración es el acto de arrojar algo o a alguien por una ventana. La palabra procede del latín "de" (de, desde), y "fenestra" (ventana).
Históricamente, el acto de defenestración tenía el objetivo de lastimar o asesinar a alguien. La segunda defenestración de Praga se considera el detonador de la Guerra de los Treinta Años.
Adicionalmente, también significa la destitución o expulsión drásticamente de alguien de su cargo o puesto. Partiendo de este último significado, la palabra además se utiliza para implicar una crítica drástica negativa hacia algo o alguien.
Aplastamiento por elefante
El aplastamiento por elefante fue un método de ejecución común para aquellos que eran condenados a muerte en el sur y sudeste asiático, especialmente en la India, durante casi 4.000 años. Los elefantes se utilizaban en este caso para aplastar, desmembrar o torturar a los cautivos en ejecuciones públicas. Esta utilización de los elefantes a menudo atrajo el interés de los viajeros europeos, que se horrorizaban con las escenas, y se recogió en numerosos diarios contemporáneos y relatos de viajes a Asia. La práctica fue finalmente suprimida por los imperios europeos que colonizaron la región en los siglos XVIII y XIX.
Los elefantes desmembraban ocasionalmente los cuerpos de los condenados, como se muestra en este dibujo de 1681 de An Historical Relation of the Island Ceylon, de Robert Knox.
Aplastacabezas
El aplastacabezas es un instrumento de tortura aplicado en la edad media en Europa, por la inquisición y destinado a reventar los huesos del cráneo.
La maquina denominada "Aplasta cabezas" estaba compuesta por dos barras de hierro forjado, y en cada punta, tornillos con el principio de prensa o morsa.
La barbilla de la víctima se colocaba en la barra inferior, y el casquete era empujado hacia abajo por el tornillo. Los efectos de este proceso son evidentes. Primero, se destrozan los alvéolos dentarios, después las mandíbulas, y luego el cerebro se escurre por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.
Hoy en día ya no se utiliza como pena capital.
El mismo principio físico era utilizado en máquinas como el aplastapulgares o el aplastarodillas.
El grupo de trash metal Megadeth habla sobre este dispositivo en su canción Head Crusher
Desentrañamiento
Ha sido históricamente usado como forma severa de castigo a través de la tortura y finalizando con la pena capital. También es una forma de asesinato. Uno de los asesinos más famosos en utilizar este método fue Jack el Destripador
La doncella de hierro
La doncella de hierro fue un instrumento supuestamente utilizado para la tortura y ejecución. Posiblemente la primera doncella de hierro fue construida en Núremberg, Alemania. Al parecer, la primera persona ejecutada por este medio fue un falsificador de monedas, el 14 de agosto de 1515 según afirmó Johann Philipp Siebenkees en 1793 aunque la veracidad de este hecho se halla en entredicho. La doncella de hierro de Nuremberg fue en realidad construida en el siglo XIX como resultado de una mala interpretación del «Schandmanter» (capa de la infamia). Se trataba de un dispositivo hecho de madera y latón pero sin pinchos, que no dañaba el cuerpo y que era utilizada como castigo público para cazadores furtivos y prostitutas, que tenían que llevarlo en público cierto tiempo.
En el siglo XVII se contaba y todavía se cuenta que Erzsébet Báthory utilizó la doncella de hierro contra sus doncellas para obtener así más sangre de sus víctimas para conseguir la eterna juventud.
La doncella de hierro aparece en la literatura romántica y a partir de ahí se populariza. Por ejemplo Bram Stoker escribió una historia corta sobre la doncella de hierro llamada «The Iron Maiden» (1893).
Su uso como dispositivo de tortura en cumplimiento de sentencias judiciales en la Edad Media es probablemente falso. Si se utilizó, fue a partir del siglo XIX con fines macabros.
La banda de heavy metal Iron Maiden sacó su nombre de este dispositivo
Funcionamiento
Las puertas eran cerradas lentamente para que las puntas de los clavos pudiesen penetrar en los brazos y piernas del hombre en varios puntos, además de otras muchas partes de su cuerpo como pueden ser el pecho, los hombros o los ojos, pero sin llegar a matarlo directamente; aunque esto le causaba un gran dolor durante un par de días hasta que finalmente moría.
Aunque esto no ha podido ser probado, expertos historiadores afirman que los clavos en la parte interior a la puerta eran movibles. Se piensa que podían ser recolocados o cambiados de sitio dependiendo de lo que se necesitase para el individuo en cuestión, dependiendo de su fisionomía y del crimen realizado. De esta manera, el resultado global sería más o menos letal y mutilante dependiendo de donde se colocasen los clavos.
Gota china
Consistía en inmovilizar a un reo en decúbito supino (tumbado boca arriba), de modo que le cayera sobre la frente una gota de agua fría cada cinco segundos.
Después de algunas horas, el goteo continuo provocaba daño físico en su piel (similar a las yemas de los dedos después de un baño de inmersión).
Pero la verdadera tortura para la víctima era la locura que le provocaría el no poder dormir, debido a la constante interrupción de las gotas, ni tampoco poder beber esa agua cuando la sed atacara, con lo cual a los pocos días sobrevenía la muerte por paro cardíaco.
La rueda
La rueda fue un método de ejecución empleado en Europa durante la época moderna.
La primera parte de la tortura consistía en atar firmemente al reo en un banco o en una cruz (para acceder con comodidad a las extremidades), tras lo cual el verdugo procedía a triturar, mediante una barra de hierro o cualquier otro instrumento, todos los huesos y articulaciones del condenado. La operación debía hacerse con cierta técnica, pues era preceptivo que el condenado no muriera por un derrame interno. No se le golpeaba por eso la cabeza, que quedaba intacta. El objetivo era que las extremidades pudieran ser dobladas y dislocadas por numerosos sitios.
Tras esto, el reo era colocado en una rueda de carro, de manera que los tobillos tocaran la cabeza, para lo cual las piernas debían dislocarse hacia arriba, poniéndose los brazos de manera que recorrieran todo el perímetro de la circunferencia. Tras esto, se enganchaba la rueda en un eje que a su vez se clavaba en el suelo, quedando la rueda elevada y en posición horizontal, con el condenado sobre ella.1
Si tenemos en cuenta que al reo también se le rompían las costillas, lo que hacía que la respiración fuera extremadamente penosa, la condena a «ser quebrado de arriba a abajo y luego llevado a la rueda» significaba una muerte lenta y dolorosa que se podía prolongar durante horas, e incluso hasta un día.
Muerte por mil cortes
Muerte por mil cortes, también llamada "Muerte de los mil y un cortes" o "Muerte de los cien pedazos" (en chino, Ling Chi o Leng T’ché) fue una forma de suplicio chino utilizado hasta principios del siglo XVIII para ejecutar penas de muerte, hoy día abandonado.
la práctica consistía en descuartizar al reo, que previamente era drogado con opio y atado a un poste. Los pedazos del cuerpo eran depositados ante el reo, que era mantenido con vida hasta terminar con una decapitación o la extracción de un órgano vital.
Se aplicaba a siervos que hubieran matado a su amo, o en delitos de lesa majestad.
Se conservan testimonios gráficos de varios casos de esta práctica,1 en concreto, la ejecución de un sujeto llamado Fu-zhu-li, fechada en Pekín el 10 de abril de 1905, publicada en 1912 en forma de tarjetas postales. No deben ser confundidas con la serie fotográfica de la ejecución del llamado pseudo-Fu-zhu-li2 que se hizo famosa por su publicación en el libro de Georges Bataille titulado "Las lágrimas de eros".3 La serie fotográfica, así como el método mismo de ejecución, tuvo cierta repercusión en la literatura latinoamericana, inspirando a escritores como Julio Cortázar (en la novela Rayuela, capítulo 14) o Salvador Elizondo (en la novela Farabeuf).
Pera vaginal
La pera de la angustia era un instrumento de tortura consistente en un objeto metálico con forma de pera que era introducido en la vagina de la víctima. Una vez en el interior, se abría, produciendo numerosos desgarros en el útero a los que muy pocas mujeres lograban sobrevivir.
Se aplicaba en la Edad Media a aquellas mujeres de las que se decía que habían tenido relaciones sexuales con Satanás o con alguno de sus familiares.
Hay una variante de este objeto que dice que también se usaba en bocas o ano.
Toro de Falaris
El toro de Falaris es un instrumento de tortura cuyo nombre se atribuye a Falaris, tirano de Sicilia, que murió en el año 554 a. C. Los ajusticiados se introducían en el interior de una efigie de bronce hueca con forma de toro. La efigie se colocaba encima de una hoguera, con lo que la temperatura del interior aumentaba como en un horno. Los alaridos y los gritos de las víctimas salían por la boca del toro, haciendo parecer que la figura mugía. La leyenda cuenta que su diseñador, Perilo, murió al ser introducido en su propia creación por los subordinados de Falaris cuando le presentó el instrumento.
Algunos eruditos de principios del siglo XX indicaron una posible conexión entre el toro de Faralis y las imágenes de los cultos fenicios (véase el becerro de oro bíblico), e hipotetizaron una continuación de la práctica de los sacrificios humanos de Oriente. No obstante, esta idea luego perdió adeptos, aunque los argumentos originales no han sido refutados.
La historia del toro no puede ser descartada como pura invención. Píndaro, quien vivió menos de un siglo más tarde, asoció expresamente a este instrumento de tortura con el nombre del tirano. Ciertamente existió un toro de Faralis en Agrigento que fue trasladado a Cartago por los mismos cartagineses cuando volvió a ser tomada por Publio Cornelio Escipión el Africano, también conocido como Escipión el Mayor, y devuelto a Agrigento (c. 200 a. C.). Sin embargo, es más probable que fuese Publio Cornelio Escipión Emiliano, alias Escipión el Menor, quien regresó este toro y otras obras de arte robadas a sus ciudades sicilianas originarias luego de la destrucción total de Cartago (c. 146 a. C.) que puso fin a la Tercera Guerra Púnica.
Tortuga
La tortuga, también llamada peine forte et dure, es un antiguo método de tortura. En éste, al interrogado se le tumba en el suelo, poniéndole un tablón rectangular encima, que se asemeja la hoja de una puerta. En dicho tablón se coloca peso gradualmente (normalmente rocas), produciendo aplastamiento paulatino hasta que la persona muere o "confiesa". El tormento se puede prolongar bastante tiempo según el peso que se añada.
Un famoso caso de muerte por este método, fue el del octogenario Giles Corey, acusado de brujería en Salem, Massachusetts, quién murió dos días después de haber sido sometido a esta tortura.
Variaciones
Disponer el tronco de un árbol bajo los riñones, provocando el partimiento de la espina dorsal.
Aguila sangrienta
El Aguila de sangre fue un método de tortura y ejecución que se menciona en la literatura de algunas sagas nórdicas, se supone que como rito de sacrificio humano. La acción se ejecutaba abriendo a la víctima desde la columna vertebral, cortando y abriendo las costillas de forma que parecían alas manchadas de sangre, y sacando los pulmones hacia afuera. La herida abierta se cubría con sal. Algunas víctimas de este tipo de ejecución, mencionadas en textos de poesía escáldica y sagas, pudieron ser el rey Ælla de Northumbria, Halfdan Haleg hijo del rey Harald I de Noruega, Edmundo Mártir rey de East Anglia, Máel Gualae rey de Munster, y posiblemente el arzobispo Ælfheah de Canterbury.
Reventado por una bala de cañon
se uso en el motin de la india cunado los cipayos se rebelaraon contra los ingleses. Se ponia al reo delante de un cañon y se le reventaba
Pasar por la quilla
se pasaba al reo a lo largo del barco atado con dos cuerdas. Moria ahogado o destrozado por el fondo.
Sierra
La sierra era un método de tortura y muerte. Para mantener a la víctima consciente el mayor tiempo posible, además de evitar que se desangrase antes de tiempo, le colgaban boca abajo, de forma que su cerebro estuviera bien irrigado. Mientras, el verdugo comenzaba a serrar al condenado desde el ano o los genitales verticalmente hacia el abdomen, de tal forma que no perdía el conocimiento hasta que la sierra llegaba al ombligo y algunas veces hasta al pecho
Aplastapulgares
El aplastapulgares es una de las torturas más antiguas y simples.
Si bien se usaron diferentes dispositivos mecánicos para llevarla a cabo, la tortura en sí consistía en el aplastamiento de uñas, falanges y nudillos en forma lenta y progresiva, extendiendo el dolor durante días sin provocar daño mortal a la víctima.
El nivel de desgarramiento podía ser controlado hasta el punto de provocar prácticamente la mutilación del miembro.
Para los crímenes graves generalmente la tortura se hacía lentamente, comenzando por las uñas, luego pasando a las falanges y terminando en los nudillos, destrozando así ambas manos completamente.
Bota malaya
La bota malaya es un artilugio con forma de bota de madera con un mecanismo de prensado. Al girar la palanca, la bota se va encogiendo por dentro, aplastando el pie de la víctima, rompiendo sus huesos y provocando terribles dolores.
Las botas o aplastapiernas
Las bootikens (o botas) o cashielaws era un "ingenioso" dispositivo que consistía en cuñas que se aplicaban a las piernas de los tobillos a las rodillas. El torturador utilizaba un martillo para golpear las cuñas hacia dentro. Mientras que el espacio existente entre las cuñas comenzaba a cerrarse, el espacio de ésta manera comenzaba a achicarse y el instrumento comenzaba a punzar las piernas de tal manera que las cuñas comenzaban a entrar en la carne y provocaba el estallido de los huesos y la salida la médula por las inciciones.
El taburete de sumersion
Las brujas eran sentadas en taburetes y atadas con correas, que colgaban de un extremo para que se balancearan y tambolearan. Las víctima era sumergida en un río o charco. No solo que las temperaturas heladas podía matarlas, sino que se las sumergía y se las levantaba por lapsos de cinco minutos o mas. El "taburete del pato" fue utilizado en América para las brujas, y en Gran Bretaña para castigar a pequeños criminales y prostitutas.
Mascara infamante
Estos artilugios, que existían con gran profusión de formas fantasiosas y, a veces, francamente artísticas, desde 1500 hasta 1800, se imponían a quienes habían manifestado imprudentemente su descontento hacia el orden, contra las convenciones vigentes, contra la prepotencia del poder o, de cualquier forma, contra el estado de las cosas en general. A través de los siglos, millones de mujeres, consideradas "conflictivas" por su cansancio de la esclavitud doméstica y los continuos embarazos, fueron humilladas y atormentadas; así el poder eclesiástico exponía el escarnio público a los desobedientes y a los inconformistas. La Iglesia castigaba una larga lista de infracciones menores mediante este método.
El potro
La víctima era atada a los extremos y después se tiraba de las cuerdas hasta que los miembros se descoyuntaban. Fue utilizado sobre todo en Francia y Alemania, durante los tiempos de la Inquisición.
El tormento de la rata
Sobresalía por su refinamiento. También fue utilizado por la Inquisición, pero su existencia se conoce desde los tiempos de la antiguo China. Consistía en colocar una rata sobre el abdómen del torturado, encerrada en un jaula abierta por abajo, mientras los verdugos la hacían rabiar con palos ardiendo, de forma que el animal tenía que buscar una salida y a mordiscos abría un túnel en las tripas del condenado, llegando, a veces, a salir por otro lado del cuerpo
El metodo del agua
Consistía en hacer tragar al torturado, un mínimo de 10 litros por sesión, ayudándose de un embudo. Además de producir una insoportable sensación de ahogo, el estómago podía llegar a reventar.
La cuna de judas
El reo era atado e izado y una vez estaba elevado se le soltaba dejándolo caer sobre una pirámide haciendo que, con su propio peso, se clavara la punta de la misma en el ano, la vagina, el escroto, etc. Esta maniobra se realizaba varias veces. Se utilizaba practicamente para hacer confesar al condenado.
El tenedor de los herejes
Dotado de dos puntas en cada uno de sus extremos, este cruel tenedor estaba ideado para que los herejes confesaran permitiéndoles mover la boca únicamente para hablar susurrando. Por medio de un cinturón se fijaba el tenedor al cuello del torturado que debía mantener el tiempo máximo la cabeza hacia atrás para no clavarse en el esternón y la barbilla los afilados pinchos.
La zarpa de gato
El torturado era colgado desnudo y con un instrumento dotado de garfios en la punta y era "rascado".
Las afiladas uñas de esta zarpa de gato desgarraban la piel y arrancaban tiras de carne, a menudo los garfios penetraban tan hondo que dejaban el hueso a descubierto e includo podían "rascarlo". El torturado solía morir desangrado o quedaba inconsciente debido al dolor.
Haciendo el articulo de la condesa sangrienta he consultado varios articulos de internet sobre torturas y me han parecido interesantes, asi os voy a hacer un pequeño articulo sobre los metodos de tortura en la historia de la humanidad que se han utilizado. ya lo decia hesse "el hombre es un lobo para el hombre"
Defenestracion
La defenestración es el acto de arrojar algo o a alguien por una ventana. La palabra procede del latín "de" (de, desde), y "fenestra" (ventana).
Históricamente, el acto de defenestración tenía el objetivo de lastimar o asesinar a alguien. La segunda defenestración de Praga se considera el detonador de la Guerra de los Treinta Años.
Adicionalmente, también significa la destitución o expulsión drásticamente de alguien de su cargo o puesto. Partiendo de este último significado, la palabra además se utiliza para implicar una crítica drástica negativa hacia algo o alguien.
Aplastamiento por elefante
El aplastamiento por elefante fue un método de ejecución común para aquellos que eran condenados a muerte en el sur y sudeste asiático, especialmente en la India, durante casi 4.000 años. Los elefantes se utilizaban en este caso para aplastar, desmembrar o torturar a los cautivos en ejecuciones públicas. Esta utilización de los elefantes a menudo atrajo el interés de los viajeros europeos, que se horrorizaban con las escenas, y se recogió en numerosos diarios contemporáneos y relatos de viajes a Asia. La práctica fue finalmente suprimida por los imperios europeos que colonizaron la región en los siglos XVIII y XIX.
Los elefantes desmembraban ocasionalmente los cuerpos de los condenados, como se muestra en este dibujo de 1681 de An Historical Relation of the Island Ceylon, de Robert Knox.
Aplastacabezas
El aplastacabezas es un instrumento de tortura aplicado en la edad media en Europa, por la inquisición y destinado a reventar los huesos del cráneo.
La maquina denominada "Aplasta cabezas" estaba compuesta por dos barras de hierro forjado, y en cada punta, tornillos con el principio de prensa o morsa.
La barbilla de la víctima se colocaba en la barra inferior, y el casquete era empujado hacia abajo por el tornillo. Los efectos de este proceso son evidentes. Primero, se destrozan los alvéolos dentarios, después las mandíbulas, y luego el cerebro se escurre por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.
Hoy en día ya no se utiliza como pena capital.
El mismo principio físico era utilizado en máquinas como el aplastapulgares o el aplastarodillas.
El grupo de trash metal Megadeth habla sobre este dispositivo en su canción Head Crusher
Desentrañamiento
Ha sido históricamente usado como forma severa de castigo a través de la tortura y finalizando con la pena capital. También es una forma de asesinato. Uno de los asesinos más famosos en utilizar este método fue Jack el Destripador
La doncella de hierro
La doncella de hierro fue un instrumento supuestamente utilizado para la tortura y ejecución. Posiblemente la primera doncella de hierro fue construida en Núremberg, Alemania. Al parecer, la primera persona ejecutada por este medio fue un falsificador de monedas, el 14 de agosto de 1515 según afirmó Johann Philipp Siebenkees en 1793 aunque la veracidad de este hecho se halla en entredicho. La doncella de hierro de Nuremberg fue en realidad construida en el siglo XIX como resultado de una mala interpretación del «Schandmanter» (capa de la infamia). Se trataba de un dispositivo hecho de madera y latón pero sin pinchos, que no dañaba el cuerpo y que era utilizada como castigo público para cazadores furtivos y prostitutas, que tenían que llevarlo en público cierto tiempo.
En el siglo XVII se contaba y todavía se cuenta que Erzsébet Báthory utilizó la doncella de hierro contra sus doncellas para obtener así más sangre de sus víctimas para conseguir la eterna juventud.
La doncella de hierro aparece en la literatura romántica y a partir de ahí se populariza. Por ejemplo Bram Stoker escribió una historia corta sobre la doncella de hierro llamada «The Iron Maiden» (1893).
Su uso como dispositivo de tortura en cumplimiento de sentencias judiciales en la Edad Media es probablemente falso. Si se utilizó, fue a partir del siglo XIX con fines macabros.
La banda de heavy metal Iron Maiden sacó su nombre de este dispositivo
Funcionamiento
Las puertas eran cerradas lentamente para que las puntas de los clavos pudiesen penetrar en los brazos y piernas del hombre en varios puntos, además de otras muchas partes de su cuerpo como pueden ser el pecho, los hombros o los ojos, pero sin llegar a matarlo directamente; aunque esto le causaba un gran dolor durante un par de días hasta que finalmente moría.
Aunque esto no ha podido ser probado, expertos historiadores afirman que los clavos en la parte interior a la puerta eran movibles. Se piensa que podían ser recolocados o cambiados de sitio dependiendo de lo que se necesitase para el individuo en cuestión, dependiendo de su fisionomía y del crimen realizado. De esta manera, el resultado global sería más o menos letal y mutilante dependiendo de donde se colocasen los clavos.
Gota china
Consistía en inmovilizar a un reo en decúbito supino (tumbado boca arriba), de modo que le cayera sobre la frente una gota de agua fría cada cinco segundos.
Después de algunas horas, el goteo continuo provocaba daño físico en su piel (similar a las yemas de los dedos después de un baño de inmersión).
Pero la verdadera tortura para la víctima era la locura que le provocaría el no poder dormir, debido a la constante interrupción de las gotas, ni tampoco poder beber esa agua cuando la sed atacara, con lo cual a los pocos días sobrevenía la muerte por paro cardíaco.
La rueda
La rueda fue un método de ejecución empleado en Europa durante la época moderna.
La primera parte de la tortura consistía en atar firmemente al reo en un banco o en una cruz (para acceder con comodidad a las extremidades), tras lo cual el verdugo procedía a triturar, mediante una barra de hierro o cualquier otro instrumento, todos los huesos y articulaciones del condenado. La operación debía hacerse con cierta técnica, pues era preceptivo que el condenado no muriera por un derrame interno. No se le golpeaba por eso la cabeza, que quedaba intacta. El objetivo era que las extremidades pudieran ser dobladas y dislocadas por numerosos sitios.
Tras esto, el reo era colocado en una rueda de carro, de manera que los tobillos tocaran la cabeza, para lo cual las piernas debían dislocarse hacia arriba, poniéndose los brazos de manera que recorrieran todo el perímetro de la circunferencia. Tras esto, se enganchaba la rueda en un eje que a su vez se clavaba en el suelo, quedando la rueda elevada y en posición horizontal, con el condenado sobre ella.1
Si tenemos en cuenta que al reo también se le rompían las costillas, lo que hacía que la respiración fuera extremadamente penosa, la condena a «ser quebrado de arriba a abajo y luego llevado a la rueda» significaba una muerte lenta y dolorosa que se podía prolongar durante horas, e incluso hasta un día.
Muerte por mil cortes
Muerte por mil cortes, también llamada "Muerte de los mil y un cortes" o "Muerte de los cien pedazos" (en chino, Ling Chi o Leng T’ché) fue una forma de suplicio chino utilizado hasta principios del siglo XVIII para ejecutar penas de muerte, hoy día abandonado.
la práctica consistía en descuartizar al reo, que previamente era drogado con opio y atado a un poste. Los pedazos del cuerpo eran depositados ante el reo, que era mantenido con vida hasta terminar con una decapitación o la extracción de un órgano vital.
Se aplicaba a siervos que hubieran matado a su amo, o en delitos de lesa majestad.
Se conservan testimonios gráficos de varios casos de esta práctica,1 en concreto, la ejecución de un sujeto llamado Fu-zhu-li, fechada en Pekín el 10 de abril de 1905, publicada en 1912 en forma de tarjetas postales. No deben ser confundidas con la serie fotográfica de la ejecución del llamado pseudo-Fu-zhu-li2 que se hizo famosa por su publicación en el libro de Georges Bataille titulado "Las lágrimas de eros".3 La serie fotográfica, así como el método mismo de ejecución, tuvo cierta repercusión en la literatura latinoamericana, inspirando a escritores como Julio Cortázar (en la novela Rayuela, capítulo 14) o Salvador Elizondo (en la novela Farabeuf).
Pera vaginal
La pera de la angustia era un instrumento de tortura consistente en un objeto metálico con forma de pera que era introducido en la vagina de la víctima. Una vez en el interior, se abría, produciendo numerosos desgarros en el útero a los que muy pocas mujeres lograban sobrevivir.
Se aplicaba en la Edad Media a aquellas mujeres de las que se decía que habían tenido relaciones sexuales con Satanás o con alguno de sus familiares.
Hay una variante de este objeto que dice que también se usaba en bocas o ano.
Toro de Falaris
El toro de Falaris es un instrumento de tortura cuyo nombre se atribuye a Falaris, tirano de Sicilia, que murió en el año 554 a. C. Los ajusticiados se introducían en el interior de una efigie de bronce hueca con forma de toro. La efigie se colocaba encima de una hoguera, con lo que la temperatura del interior aumentaba como en un horno. Los alaridos y los gritos de las víctimas salían por la boca del toro, haciendo parecer que la figura mugía. La leyenda cuenta que su diseñador, Perilo, murió al ser introducido en su propia creación por los subordinados de Falaris cuando le presentó el instrumento.
Algunos eruditos de principios del siglo XX indicaron una posible conexión entre el toro de Faralis y las imágenes de los cultos fenicios (véase el becerro de oro bíblico), e hipotetizaron una continuación de la práctica de los sacrificios humanos de Oriente. No obstante, esta idea luego perdió adeptos, aunque los argumentos originales no han sido refutados.
La historia del toro no puede ser descartada como pura invención. Píndaro, quien vivió menos de un siglo más tarde, asoció expresamente a este instrumento de tortura con el nombre del tirano. Ciertamente existió un toro de Faralis en Agrigento que fue trasladado a Cartago por los mismos cartagineses cuando volvió a ser tomada por Publio Cornelio Escipión el Africano, también conocido como Escipión el Mayor, y devuelto a Agrigento (c. 200 a. C.). Sin embargo, es más probable que fuese Publio Cornelio Escipión Emiliano, alias Escipión el Menor, quien regresó este toro y otras obras de arte robadas a sus ciudades sicilianas originarias luego de la destrucción total de Cartago (c. 146 a. C.) que puso fin a la Tercera Guerra Púnica.
Tortuga
La tortuga, también llamada peine forte et dure, es un antiguo método de tortura. En éste, al interrogado se le tumba en el suelo, poniéndole un tablón rectangular encima, que se asemeja la hoja de una puerta. En dicho tablón se coloca peso gradualmente (normalmente rocas), produciendo aplastamiento paulatino hasta que la persona muere o "confiesa". El tormento se puede prolongar bastante tiempo según el peso que se añada.
Un famoso caso de muerte por este método, fue el del octogenario Giles Corey, acusado de brujería en Salem, Massachusetts, quién murió dos días después de haber sido sometido a esta tortura.
Variaciones
Disponer el tronco de un árbol bajo los riñones, provocando el partimiento de la espina dorsal.
Aguila sangrienta
El Aguila de sangre fue un método de tortura y ejecución que se menciona en la literatura de algunas sagas nórdicas, se supone que como rito de sacrificio humano. La acción se ejecutaba abriendo a la víctima desde la columna vertebral, cortando y abriendo las costillas de forma que parecían alas manchadas de sangre, y sacando los pulmones hacia afuera. La herida abierta se cubría con sal. Algunas víctimas de este tipo de ejecución, mencionadas en textos de poesía escáldica y sagas, pudieron ser el rey Ælla de Northumbria, Halfdan Haleg hijo del rey Harald I de Noruega, Edmundo Mártir rey de East Anglia, Máel Gualae rey de Munster, y posiblemente el arzobispo Ælfheah de Canterbury.
Reventado por una bala de cañon
se uso en el motin de la india cunado los cipayos se rebelaraon contra los ingleses. Se ponia al reo delante de un cañon y se le reventaba
Pasar por la quilla
se pasaba al reo a lo largo del barco atado con dos cuerdas. Moria ahogado o destrozado por el fondo.
Sierra
La sierra era un método de tortura y muerte. Para mantener a la víctima consciente el mayor tiempo posible, además de evitar que se desangrase antes de tiempo, le colgaban boca abajo, de forma que su cerebro estuviera bien irrigado. Mientras, el verdugo comenzaba a serrar al condenado desde el ano o los genitales verticalmente hacia el abdomen, de tal forma que no perdía el conocimiento hasta que la sierra llegaba al ombligo y algunas veces hasta al pecho
Aplastapulgares
El aplastapulgares es una de las torturas más antiguas y simples.
Si bien se usaron diferentes dispositivos mecánicos para llevarla a cabo, la tortura en sí consistía en el aplastamiento de uñas, falanges y nudillos en forma lenta y progresiva, extendiendo el dolor durante días sin provocar daño mortal a la víctima.
El nivel de desgarramiento podía ser controlado hasta el punto de provocar prácticamente la mutilación del miembro.
Para los crímenes graves generalmente la tortura se hacía lentamente, comenzando por las uñas, luego pasando a las falanges y terminando en los nudillos, destrozando así ambas manos completamente.
Bota malaya
La bota malaya es un artilugio con forma de bota de madera con un mecanismo de prensado. Al girar la palanca, la bota se va encogiendo por dentro, aplastando el pie de la víctima, rompiendo sus huesos y provocando terribles dolores.
Las botas o aplastapiernas
Las bootikens (o botas) o cashielaws era un "ingenioso" dispositivo que consistía en cuñas que se aplicaban a las piernas de los tobillos a las rodillas. El torturador utilizaba un martillo para golpear las cuñas hacia dentro. Mientras que el espacio existente entre las cuñas comenzaba a cerrarse, el espacio de ésta manera comenzaba a achicarse y el instrumento comenzaba a punzar las piernas de tal manera que las cuñas comenzaban a entrar en la carne y provocaba el estallido de los huesos y la salida la médula por las inciciones.
El taburete de sumersion
Las brujas eran sentadas en taburetes y atadas con correas, que colgaban de un extremo para que se balancearan y tambolearan. Las víctima era sumergida en un río o charco. No solo que las temperaturas heladas podía matarlas, sino que se las sumergía y se las levantaba por lapsos de cinco minutos o mas. El "taburete del pato" fue utilizado en América para las brujas, y en Gran Bretaña para castigar a pequeños criminales y prostitutas.
Mascara infamante
Estos artilugios, que existían con gran profusión de formas fantasiosas y, a veces, francamente artísticas, desde 1500 hasta 1800, se imponían a quienes habían manifestado imprudentemente su descontento hacia el orden, contra las convenciones vigentes, contra la prepotencia del poder o, de cualquier forma, contra el estado de las cosas en general. A través de los siglos, millones de mujeres, consideradas "conflictivas" por su cansancio de la esclavitud doméstica y los continuos embarazos, fueron humilladas y atormentadas; así el poder eclesiástico exponía el escarnio público a los desobedientes y a los inconformistas. La Iglesia castigaba una larga lista de infracciones menores mediante este método.
El potro
La víctima era atada a los extremos y después se tiraba de las cuerdas hasta que los miembros se descoyuntaban. Fue utilizado sobre todo en Francia y Alemania, durante los tiempos de la Inquisición.
El tormento de la rata
Sobresalía por su refinamiento. También fue utilizado por la Inquisición, pero su existencia se conoce desde los tiempos de la antiguo China. Consistía en colocar una rata sobre el abdómen del torturado, encerrada en un jaula abierta por abajo, mientras los verdugos la hacían rabiar con palos ardiendo, de forma que el animal tenía que buscar una salida y a mordiscos abría un túnel en las tripas del condenado, llegando, a veces, a salir por otro lado del cuerpo
El metodo del agua
Consistía en hacer tragar al torturado, un mínimo de 10 litros por sesión, ayudándose de un embudo. Además de producir una insoportable sensación de ahogo, el estómago podía llegar a reventar.
La cuna de judas
El reo era atado e izado y una vez estaba elevado se le soltaba dejándolo caer sobre una pirámide haciendo que, con su propio peso, se clavara la punta de la misma en el ano, la vagina, el escroto, etc. Esta maniobra se realizaba varias veces. Se utilizaba practicamente para hacer confesar al condenado.
El tenedor de los herejes
Dotado de dos puntas en cada uno de sus extremos, este cruel tenedor estaba ideado para que los herejes confesaran permitiéndoles mover la boca únicamente para hablar susurrando. Por medio de un cinturón se fijaba el tenedor al cuello del torturado que debía mantener el tiempo máximo la cabeza hacia atrás para no clavarse en el esternón y la barbilla los afilados pinchos.
La zarpa de gato
El torturado era colgado desnudo y con un instrumento dotado de garfios en la punta y era "rascado".
Las afiladas uñas de esta zarpa de gato desgarraban la piel y arrancaban tiras de carne, a menudo los garfios penetraban tan hondo que dejaban el hueso a descubierto e includo podían "rascarlo". El torturado solía morir desangrado o quedaba inconsciente debido al dolor.