Porque todo y todos te chuparon un huevo
Pero cuando te tuviste que convertir en héroe, lo hiciste.
Porque te paraste mano a mano contra Di María en la final
Y saliste ganando como todo un campeón.
Porque te comiste las cagadas a pedos del gordo
Pero le clavaste chamuyo hasta el final, firme en tus convicciones.
Porque supiste jugar el juego como el de arriba manda, cagando al resto.
Por todo esto y mucho más, yo te banco Alejo, fiel seguidor de Julian Weich, linceso de las praderas, hijo tigre, troesma.
Punteá o te lo mando a tu casa