Hoy les quería contar la historia de Pachorra, un Minion que llenó su vida de excesos y estuvo cara a cara con el fracaso incontables veces en su vida.
Pachorra era un Minion común y corriente, tal vez un poco vago, pero nada alarmante.
Un día de su adolescencia se vió seducido por la transgresión, ustedes saben, el adolescente quiere experimentar, consume drogas y cree que el comunismo es cool.
Pachorra vivía consumiendo cocaína, fumando marihuana, colando LSD, y estaba sumergido en la total inconsciencia de la experimentación continua y la búsqueda desmedida del placer.
Nada lo saciaba, siempre quería mas. Aspiraba pegamento, mezclaba anti-depresivos con Whisky, e incluso una vez se esnifó 3 lineas de bicarbonato de sodio.
La vida de Pachorra poco a poco se fué deteriorando, no asistía al estudio de grabación donde los Minions filmaban, llegaba tarde, y vivía en constantes problemas con la ley.
Su indisciplina fué tanta que fué despedido del elenco y vió frustrada su continuidad en Hollywood.
Pachorra estaba en la ruina, sin dinero y sin trabajo, y sin tal vez lo mas necesario: sin drogas.
Fué entonces cuando comenzó a delinquir para conseguir su dosis diaria.
Luego de varios arrestos, Pachorra fué exiliado de USA, y tuvo que buscar otro país donde vivir.
Y fué así como llegó a Argentina, un país donde Pachorra se sentía cómodo, donde el Paco le salía barato, y donde podía conseguir algo de dinero juntando cartones y revolviendo basura.
Un día mientras Pachorra se estaba drogando, vé a un señor acercarse mientras gritaba: ''ES JUSTO LO QUE NECESITAMOS''.
Se trataba del Agente de Marketing de La Serenisima, quien estaba buscando un personaje para el Yogurisimo, un personaje que refleje el cansancio y la fíaca. Pachorra calzaba perfecto para ese Personaje.
Pachorra incrédulo de la situación sacó a las trompadas al Agente de Marketing, pero lograron contenerlo y explicarle mejor las cosas.
Pachorra no podía creerlo, si bien no iba a tener el éxito que tiene un Minion en USA, había conseguido trabajo en Argentina, sería un Anti-Héroe para los niños.
Argentina le daba otra oportunidad. El País de las segundas oportunidades. Una 2da oportunidad que Pachorra no iba a desperdiciar.
En el contrato le pidieron a Pachorra que deje las Drogas.
El acepto tímidamente. Y así logró resurgir de las miserias y se re-encontró con el trabajo y la dignidad.
Que hermosa historia, una historia sobre drogas, auto-superación, y segundas oportunidades. Historia que nos deja muchas enseñanzas. Historia que merecía ser contada.
Te amamos Pachorra.
