A pesar de ser una de las potencias más grandes e importantes del mundo, Estados Unidos depende de otras naciones para abastecerse de petróleo.
El jueves pasado, en el estado de Florida, el presidente Obama informó al pueblo estadounidense de una nueva política energética que adoptara la nación para no depender tanto de otros países. Esta política se basa en la inversión en las energías renovables. Una carta que cada vez es más común en las grandes potencias con altas demandas de energía.
El queroseno está cada vez más caro y según el presidente de color: “Una causa que está ocasionando que el precio del petróleo suba ahora mismo es la inestabilidad en el Medio Oriente, entorno a Irán”
Como es un bien de primera necesidad, para algunos países, se desembolsan billones de dólares para consegirlo. En EE.UU la demanda es tan grande que hasta han entrado en horribles guerras para conseguir el oro negro, conflictos bélicos que los norteamericanos ya no están dispuestos a apoyar, aunque los altos impuestos que ya tienen sigan subiendo mes a mes.
Además de generar energías renovables, Barack Obama señaló que tambien necesitan urgentemente ”una producción segura y responsable de petróleo aquí en EE.UU.”
De todos modos, para el mandatario la prioridad es invertir en renovables, camino que a su juicio vez más rentable y prometedor.
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