Luego de la instaurada polémica en torno al funcionamiento de los monoplaza F-1, su competencia emparentada de fórmula E presenta algunas características que plantean la posibilidad de convertirlas en únicas.
El auto del futuro de la fórmula E, para las carreras eléctricas se perfila con características únicas en cuanto a empuje y poder. Las maquinarias de estas competencias serán de 200 kw máximos de poder, que pueden llegar a los 225 km por hora.
Los neumáticos proporcionados por Michelín, serán de 18 pulgadas, ya sea para superficies secas o mojadas. El motor sin emisiones de ningún tipo tendrá una caja de cambios secuencial de cinco niveles, con frenos a base de sistema hidráulicos.
La carrocería tendrá la capacidad de comportarse airosa en ámbitos urbanos. Alcanzarán una velocidad de 225 km/hora que escalará en 3 segundos de 0 a 100. Los pilotos preferidos por los seguidores serán acreedores a 30 kw de potencia extra durante 5 segundos particulares en el recorrido de pista.
Las cubiertas de Michelín tendrán la potencia de durar durante toda la carrera con gran resistencia y poder. La escudería dispondrá una gran cantidad de repuestos por ante cualquier imprevisto, para intercambiar en boxes.
Pero un detalle se ha mantenido especialmente para que la emoción siga acompañando este tipo de carreras. Se trata del ruido que en la fórmula 1 es un rugido que deseosamente desean escuchar el público. Es como el bramido de las bestias de metal.
Se ha mantenido una melodía de 80 decibelios, más alto que cualquiera de los anteriores y los más reconocibles en la industria. La FIA, en su afán de recrear el espectáculo lo ha mantenido muy presente y vibrante, para el público, siempre deseoso de aventuras y emoción.
La fórmula E, con su impronta de campo de experimentación está creando una conciencia más completa sobre la capacidad de la automotriz eléctrica. Es la apuesta a la tecnología y al progreso del área más audaz. Y todo indica se consolidará como el espectáculo del futuro.
El auto del futuro de la fórmula E, para las carreras eléctricas se perfila con características únicas en cuanto a empuje y poder. Las maquinarias de estas competencias serán de 200 kw máximos de poder, que pueden llegar a los 225 km por hora.
Los neumáticos proporcionados por Michelín, serán de 18 pulgadas, ya sea para superficies secas o mojadas. El motor sin emisiones de ningún tipo tendrá una caja de cambios secuencial de cinco niveles, con frenos a base de sistema hidráulicos.
La carrocería tendrá la capacidad de comportarse airosa en ámbitos urbanos. Alcanzarán una velocidad de 225 km/hora que escalará en 3 segundos de 0 a 100. Los pilotos preferidos por los seguidores serán acreedores a 30 kw de potencia extra durante 5 segundos particulares en el recorrido de pista.
Las cubiertas de Michelín tendrán la potencia de durar durante toda la carrera con gran resistencia y poder. La escudería dispondrá una gran cantidad de repuestos por ante cualquier imprevisto, para intercambiar en boxes.
Pero un detalle se ha mantenido especialmente para que la emoción siga acompañando este tipo de carreras. Se trata del ruido que en la fórmula 1 es un rugido que deseosamente desean escuchar el público. Es como el bramido de las bestias de metal.
Se ha mantenido una melodía de 80 decibelios, más alto que cualquiera de los anteriores y los más reconocibles en la industria. La FIA, en su afán de recrear el espectáculo lo ha mantenido muy presente y vibrante, para el público, siempre deseoso de aventuras y emoción.
La fórmula E, con su impronta de campo de experimentación está creando una conciencia más completa sobre la capacidad de la automotriz eléctrica. Es la apuesta a la tecnología y al progreso del área más audaz. Y todo indica se consolidará como el espectáculo del futuro.