Una extraña criatura que repta por las profundidades, completamente desconocida para la ciencia, acaba de emerger en Croacia del fondo de un sistema de cuevas llamadas Lukina Jama-Trojama. Pero al contrario que el Smeagol de Tolkien, la criatura no es fea y deforme sino sorprendentemente hermosa, incluso a pesar de tratarse de un humilde caracol.
Pero ojo, no es un molusco cualquiera. Su diminuta y frágil concha en espiral es semitransparente. Las cuevas en las que fue encontrado vivo el holotipo (espécimen que sirve para definir una nueva especie), son conocidas por su forma vertical, sus largas galerías y la gran profundidad que alcanzan sus simas, se hunden hasta los 1.400 metros.
La difícil accesibilidad del lugar, es la razón que explica que esta nueva especie de molusco, bautizada como Zospeum tholussum, haya permanecido oculto hasta ahora.
Las nuevas especies de caracoles, Zospeum tholussum, fue encontrado por un equipo de espeleólogos y biólogos de la bioespeleológica Sociedad de Croacia. Se recogieron muestras de animales, incluyendo uno de los caracoles previamente no identificados junto con ocho de sus cáscaras vacías.
Texto: Miguel Artime/ Zoë Mintz de IBTimes
Fotos: Daniel Mietchen-(Wikimedia Commons) / Jana Bedek
Pero ojo, no es un molusco cualquiera. Su diminuta y frágil concha en espiral es semitransparente. Las cuevas en las que fue encontrado vivo el holotipo (espécimen que sirve para definir una nueva especie), son conocidas por su forma vertical, sus largas galerías y la gran profundidad que alcanzan sus simas, se hunden hasta los 1.400 metros.

La difícil accesibilidad del lugar, es la razón que explica que esta nueva especie de molusco, bautizada como Zospeum tholussum, haya permanecido oculto hasta ahora.

Las nuevas especies de caracoles, Zospeum tholussum, fue encontrado por un equipo de espeleólogos y biólogos de la bioespeleológica Sociedad de Croacia. Se recogieron muestras de animales, incluyendo uno de los caracoles previamente no identificados junto con ocho de sus cáscaras vacías.
Texto: Miguel Artime/ Zoë Mintz de IBTimes
Fotos: Daniel Mietchen-(Wikimedia Commons) / Jana Bedek