Llantén


Esta mata herbácea no necesita de un gran espacio para su siembra y puede ser cultivada en macetas
El llantén es conocido también como llantén grande o mayor y su nombre científico es Plantago major. Es una especie pequeña que desarrolla de manera natural al borde de los caminos y es fácil de colocar en cualquier espacio de tu vivienda.
No supera los 35 centímetros de altura y las hojas no alcanzan dimensiones de más de 20 centímetros por lo cual puede ser plantado en espacios muy reducidos.
Para sembrarla en una maceta requerirás de tierra abonada para su buen desarrollo. Asegúrate que este suelo sea fértil. Se desarrolla de mejor manera en macetas que tengan un buen drenaje. No se adapta muy bien a condiciones de humedad excesiva.
Para reproducirla lo podrás hacer mediante la siembra de semillas -haciendo un germinador para transplantarla luego a la maceta- o multiplicación mediante la separación de individuos, para ello es aconsejable realizarla durante los primeros días de la primavera.
En cuanto a su exposición a la luz del sol deberás tomar en cuenta colocarla en lugares sombríos, pero necesita del reflejo de la luminosidad, sobre todo, en las primeras horas del día. No es aconsejable exponerla al sol directo ni tampoco colocarla en sitios oscuros.
Al regarla con agua debes ser constante, más no se aconseja darle un riego abundante porque no tolera la humedad en exceso.
Es conocida también por sus propiedades medicinales que pueden ser aprovechadas y aplicaciones en la medicina natural. Su alto contenido de fibra garantiza una óptima digestión y, por tanto, aumenta la sensación de bienestar.
Hierbabuena

Una planta aromática que podrás cosechar en macetas y colocarlas cómodamente en el balcón de tu casa o apartamento
La planta de hierbabuena, también conocida como menta verde, cuyo nombre científico es Mentha spicata, se desarrolla con mucha facilidad en climas templados, pero presenta una gran adaptabilidad a diferentes tipos de clima.
Para cultivarla debes tener en cuenta los siguientes pasos:
-Puede sembrarse directamente en macetas ya que le otorgas una mayor protección si es que las condiciones climáticas son muy adversas. La tierra a utilizar debe estar abonada para asegurar su fuerte y sano crecimiento.
-Las macetas deben tener un buen drenaje porque la planta necesita de mucha humedad. Al hacer este cultivo debes considerar el gran crecimiento de las raíces que presenta esta especie, por lo cual es aconsejable que las macetas sean de un tamaño considerable.
- La siembra en este recipiente la resguardará de la radiación solar por su movilidad, ya que la planta no tolera una exposición constante al sol. Debe tener condiciones con sombra para crecer de manera óptima.
- Si se plantan varios individuos de hierbabuena, lo ideal es dejar una separación de al menos 3 centímetros entre cada uno de ellos.
- La época ideal para su siembra son las primeras semanas de la primavera.
A esta planta se le saca yerba seca para aliñar tus guisos, caldos o infusiones de té. Debes podarla varias veces en el periodo de más calor del año para mantenerla largo tiempo .
Albahaca

Es una planta muy apreciada en la gastronomía y es utilizada como tónico, estimulante, digestivo y antiséptico
La albahaca es una hierba aromática, que puede ser cultivada y cosechada durante todo el año, para eso es necesario un huerto, jardín o simplemente una maceta.
El cultivo de albahaca sólo puede hacerse por semillas, que pueden sembrarse en semilleros o macetas en invernaderos. La albahaca necesita exposición directa al sol, pero en climas calurosos, necesita algo de sombra. Esta planta es muy sensible al frío.
El cultivo de albahaca requiere de suelos fértiles, permeables y húmedos.
Es una planta muy apreciada en la gastronomía, por ello es común el cultivo de albahaca en macetas dentro de hogares, como planta de interiores, ubicada en el alféizar de las ventanas de cocinas o en las terrazas. La albahaca es utilizada como tónico, estimulante, digestivo y antiséptico.
Una planta o cultivo de albahaca necesita humedad, pero no en exceso pues podemos perder la mata. Para favorecer el crecimiento arbustivo, se despuntan las ramas cuando se forman los capullos florales.
El cultivo de albahaca se hace por semillas, en suelo directo o en maceteros. Se puede cubrir las semillas con 0,5cm de compost. La tierra para la siembra debe ser humedecida previamente. Las semillas de albahaca tardan aproximadamente una semana en germinar. Debido a su pequeño tamaño, es preferible sembrar una buena cantidad de semillas. Cuando las plántulas hayan desarrollado dos pares de hojas, será el momento de arrancar las plántulas más débiles, para favorecer el desarrollo de las más fuertes.
El cultivo de albahaca requiere lugares soleados, pero admite sitios ligeramente sombreados. En los climas fríos, las hojas se ponen negras en contacto con la escarcha. Es preferible no mojar las hojas al regar. El riego se puede hacer tres veces por semana si la planta está al sol, y si está a la sombra, bastará con una vez a la semana.
El abono debe hacerse antes de sembrar las semillas, y puede reforzarse cada cierto tiempo, empleando abono orgánico. Hay que cuidar el contenido de nitrógeno del terreno, ya que favorece la producción de hojas, pero en exceso, afecta su sabor.
Si desea usarla para cocinar platos en su hogar, es ideal para acompañarla con pastas.
Menta

]Es originaria de las regiones asiáticas, como la antigua Mesopotamia y Egipto. Siembra esta reconocida planta latinoamericana para que la consumas en forma de infusión y también para aderezar ensaladas y verduras
Es la menta el ingrediente básico de la cocina inglesa que se usa en platos de caza, junto al cochino y con vegetales. Casi todos los huertos dedican un espacio a este cultivo no sólo por sus virtudes culinarias sino por sus beneficios para la salud, aliviando problemas digestivos y estomacales.
La menta piperita pertenece a la familia de las Lamiaceae y se trata de una planta perenne de crecimiento rápido con raíces y tallos robustos, flores pequeñas de color lila azulado y una altura que puede alcanzar los 90 centímetros.
En algunos lugares la menta es conocida como menta inglesa o menta negra.
La siembra: para cultivarla debes saber que necesita condiciones de sol o de semisombra, y es una planta que se desarrolla mejor en verano, cuando los días son luminosos y permiten que la planta sea rica en mentol.
Es una planta de clima templado, aunque soporta bien las temperaturas bajo cero. En cuanto al terreno, si bien se adapta casi a cualquier tipo de suelo, prefiere los calcáreos, fértiles y húmedos.
Hay varias opciones a la hora de sembrar menta: por esquejes, brotes laterales, por rizomas y bien mediante semillas. En este último caso habrá que hacerlo en primavera y en semilleros para luego trasplantar las plántulas llegado el verano. Sin embargo, este método no es el más recomendado debido a que las plantas pueden hibridar con facilidad y el resultado son plantas no muy adecuadas.
Luego de la siembra es importante regar bien.
El riego: esta variedad de menta necesita un riego regular, así es que necesita algo de atención, en especial durante el verano cuando es necesario asegurarse que el suelo retenga la humedad.
Aún así, hay que prestar atención durante el riego para evitar los encharcamientos.
La poda: debido a que es un a planta invasiva que se extiende con rapidez a través de sus estolones, hay que controlar su expansión realizando podas periódicas, en especial si la cultivas en macetas o mesas de cultivo. Por otra parte, es importante quitar las malas hierbas y labrar durante el invierno.
La cosecha: la menta se puede recolectar la planta comienza a florecer. Hay que cortar los tallos de menta por la mañana, después de que se evapore el rocío.
Lo ideal es hacerlo poco antes de que florezcan evitando hacerlo los días húmedos o lluviosos o en las horas de más calor.
Es posible secar las hojas para su conservación extendidas a la sombra en un lugar fresco y ventilado.
Cuidados imprescindibles:
- Se recomienda regar un par de veces antes de cortar por primera vez y luego antes de los sucesivos cortes.
- Se recomienda abonar la tierra.
- La menta se puede cosechar hasta tres veces al año.
Ahora que conoces los pasos a seguir puedes aventurarte en la tarea para disfrutar de menta casera de tu huerto ecológico.
Orégano

Esta planta forma parte de esa rutina culinaria que alegra el paladar en los países de América del Sur. Que nunca falte en tu cocina. Aquí te contamos algunos secretos para cultivarlo
El orégano es una hierba de origen mediterráneo cuyo nombre proviene del griego (oros: montaña, ganos: ornamento) y hace referencia a la decoración y la belleza de las montañas. Al igual que otras hierbas, además de ser un producto utilizado en la cocina es usado en la medicina alternativa tanto para aliviar el malestar estomacal, y los dolores de espalda y cuello como para la tos, el asma o las afecciones respiratorias.
Su nombre científico es Origanum vulgare y pertenece a la familia de las Lamiaceae.
La siembra: la siembra puede realizarse en semilleros o macetas durante el verano, aunque también puedes hacerlo directamente en la tierra.
En ese caso, las plantas deben ubicarse a 30 centímetros de separación, unas de otras (recuerda la importancia de la distancia entre cultivos). Lo ideal es hacerlo a una temperatura de 20 grados centígrados y entonces la germinación se producirá a los 10 días, aunque la buena noticia es que el orégano soporta las heladas.
En cuanto a la exposición solar, necesita de buena luz natural y de un suelo que no sea arcilloso o esté encharcado. Procura tener un buen drenaje y fertilizar la tierra con abonos naturales como es el caso del el humus de lombriz.
Una ventaja de cultivar orégano es que es generoso en tanto crece en todo tipo de terreno: ricos en materia orgánica, sueltos, silíceos arcillosos, francos, humíferos, calcáreos o arenosos. Incluso en lugares áridos. Si se planta en maceta, se recomienda mezclar con arena y abono en iguales cantidades.
El riego: por fortuna, es una planta que no es exigente en agua por lo que puedes olvidarte un día de regarlo que seguirá creciendo. Por el contrario, su problema es el exceso de agua pues entonces puede sufrir de hongos de pudrición en el cuello de la planta y en las raíces. Durante el verano incrementa el riego pero siempre evitando que sea abundante.
La poda: la escarda es el método de poda utilizado en el caso del orégano, cuidando siempre de no dañar las raíces durante el proceso.
La cosecha: ¿Cómo cosechar? Utilizando tijeras y cortando la mata a la mitad o casi al ras del suelo, incluyendo las flores. No tendrás problemas luego, pues la planta rebrotará nuevamente.
El mejor momento para la recolección del orégano es durante el verano aunque es posible cosechar durante todo el año.
Por lo general, el orégano es secado o congelado. El secado favorece la conservación pues consiste en quitarle la humedad a las hojas. Una vez que recolectas los manojos debes colgarlos hacia abajo a la sombra y en un lugar ventilado. Cuando las matas estén bien secas, desmenúzalas y guárdalas en recipientes herméticos en un lugar fresco y seco.
Consejos imprescindibles: si quieres obtener mejores resultados a la hora de cultivar orégano en tu huerto en casa, puedes seguir estos consejos:
- Se recomienda tener una planta de orégano produciendo durante 5 ó 6 años. Luego es mejor arrancarla y plantar otra.
- El orégano se puede multiplicar por tres métodos: semilla, división de mata o esquejes.
- Si el orégano es para secar se recomienda cosechar antes de la floración.
Perejil

Originario del área del Mediterráneo y de Asia occidental, es una planta cultivada en casi todos los huertos y muy estimada por sus propiedades aromáticas o medicinales
El perejil es una planta conocida por todos y un condimento ampliamente utilizado en la cocina que podemos cultivar en nuestras propias casas para disponer de perejil fresco durante todo el año.
La siembra: el perejil es una siembra que puede sembrarse a lo largo de todo el año. Es importante obtener semillas de calidad para asegurar la eficacia de la planta. Es recomendable que emplees semillas ecológicas certificadas para tal fin.
Es conveniente que pongas las semillas de perejil en remojo un día antes de la siembra para facilitar la germinación de las mismas. Después dispondrás las semillas en la maceta cubriéndolas con tierra de abono.
La siembra: si lo cultivas directamente en el terreno debes tener en cuenta que el perejil crece prácticamente en cualquier tipo de suelo, excepto en los muy arcillosos o los muy ácidos. Debes de sembrarlo en filas separadas unos 25 centímetros de distancia entre ellas.
El riego: en cualquier caso debes regar y mantener la humedad de la tierral hasta que aparezcan las primeras hojas. El perejil puede tardar en germinar unas 3 o 4 semanas.
La cosecha: se puede recoger el perejil a partir de los 2-3 meses desde su siembra cortando las hojas a ras de suelo con un cuchillo según se vayan necesitando. Podrás recolectar perejil durante todo el invierno y el verano, hasta las primeras heladas.
El perejil es una planta que produce hojas durante el primer año y hojas y flores durante el 2º año, antes de marchitarse. Pasados dos años y una vez el perejil ha echado sus flores y frutos debes retirar las matas y empezar el proceso de nuevo.
Cuidados imprescindibles:
Si te has quedado con ganas de saber más acerca del cilantro aquí puedes conocer algunos consejos para cultivar cilantro en tu huerto en casa:
- El perejil necesita ser fertilizado una vez durante el ciclo de crecimiento, a mediados del verano.
- La semilla de esta hierba tiene dos embriones en su interior por lo que hay que tener en cuenta que siempre se obtendrá una población de plantas igual al doble de las semillas que se siembra.
- El perejil es una buena opción para tener un jardín de mariposas pues la planta es una de las favoritas de las mariposas.
Romero
Es originario de la región mediterránea y pertenece a la familia de las Lemiaceae. Se trata de un arbusto perenne y leñoso que es fácil de cultivar una vez que se arraiga a la tierra
El romero es una de las hierbas amigas de las carnes y los guisos. Claro que hay que ser cuidadosos a la hora de utilizarlo pues su potente sabor puede terminar por opacar al resto de los ingredientes.
El secreto del romero es el equilibrio pues entonces conseguiremos destacar todo su potencial.
No puede faltar romero en tu mesa de cultivo así es que si te gustan las aquí puedes saber como cultivarlo.
Sus flores son aromáticas y de un color violeta pálido.
La siembra: el romero es una planta resistente que se adapta a diferentes condiciones de siembra aunque prefiere el clima cálido y seco además de la exposición solar.
Lo ideal es que crezca en un suelo bien drenado y alcalino pues entonces desprenderá mayor olor. La raíz del romero podría pudrirse en un suelo anegado.
Puedes sembrarlo en macetas o en la tierra. Una vez elegida la opción, debes sembrar los esquejes pues las semillas demoran demasiado en germinar.
En el caso de cultivar en maceta, coloca un retoño por maceta y luego rellena con tierra, dos tercios de arena gruesa y un tercio de musgo de turba. Riega con frecuencia hasta que arraigue y procura revisar que la tierra drene bien. En el caso de sembrarlo directamente en la tierra, elige un lugar donde reciba sol la mayor parte del día.
El riego: lo mejor para lograr que el romero se desarrolle bien es no regar en abundancia una vez que la planta arraiga pues esta hierba prefiere la tierra seca. Ocúpate de realizar un riego moderado de tanto en tanto y sino puedes dejar que se riegue con el agua de lluvia.
La poda: lo ideal es mantener la planta compacta, y es por eso que se recomienda realizar una poda cuando crezca demasiado o quede muy separado.
Para que crezca más denso y ramificado, lo mejor será despuntar los tallos principales pues entonces se estimulará el crecimiento de las yemas laterales.
La cosecha: al momento de la recolección hay que mover los tallos de la planta para remover las hojas muertas o sueltas para luego revisar los brotes y elegir aquéllos que se quiere cortar.
Luego se coloca la tijera en la zona donde se endurecen los tallos blandos y se corta. El romero se cosecha a medida que se lo va necesitando.
Cuidados imprescindibles
- El romero no necesita de tierra fertilizada aunque sí se recomienda agregar un poco de cal a la tierra si es demasiado ácida.
- Recuerda que el romero necesita un mínimo de 6 horas diarias de exposición al sol.
- En el lenguaje de las flores, el romero es símbolo de la buena fe y la franqueza.
Si te gusta la cocina, no puede faltar el romero en tus preparaciones, mucho menos si es orgánico y de tu propio huerto urbano.
Cilantro
Sus frutos se producen mayoritariamente en América del Sur, Rusia e India. Se utiliza ampliamente en la cocina caribeña y latinoamericana para realzar el sabor de las comidas, igualmente se ha utilizado desde tiempos antiguos en la medicina tradicional
Muy usado en la cocina asiática y latina, los chefs del mundo han ido adoptando sus gracias, un camino sin retorno que celebran los comensales.
El nombre científico del cilantro es Coriandrum sativum y se trata de una hierba cuyas partes comestibles son los frutos, las hojas y las raíces, si bien estas últimas sólo son consumidas en Tailandia.
Se cree que es originaria del Mediterráneo Oriental (Grecia) y de Oriente Medio aunque en la actualidad se cultiva principalmente en Rusia, India, América del Sur, Marruecos y Holanda.
La siembra: para cultivar cilantro necesitas un clima templado. El cilantro no es exigente en el caso del suelo, aceptando los terrenos arcillosos, algo calcáreos, ligeros, frescos, permeables, profundos e incluso en los ligeramente ácidos, prefiriendo los calizos.
Antes de iniciar el proceso de siembra debes elegir un espacio donde el suelo drene bien y que además esté expuesto al sol durante las mañanas, para luego recibir sombra cuando las temperaturas se elevan.
Una vez seleccionado la maceta o la mesa de cultivo, sólo debes plantar las semillas en forma directa cubriéndolas luego con tierra. Las semillas deben ser plantadas a no más de 1 centímetro de profundidad para entonces recibir la luz solar. Se recomienda enriquecer la tierra con abono orgánico.
El riego: una vez plantadas las semillas deberás regar la superficie pulverizando la zona para así mantener el suelo húmedo hasta la germinación. Luego hay que rociar con un poco de agua cuando el clima esté caluroso y seco. No hay que regar por demás pues el cilantro es una hierba de clima seco.
La poda: cuando las plántulas de cilantro midan entre 5 y 8 centímetros de altura es necesario quitar las plantas más pequeñas para que las más fuertes se desarrollen mucho más. Por otra parte, deberás quitar las malas hierbas para evitar la competencia.
La cosecha: el cilantro se colecta cuando las plantas tienen entre 10 y 15 centímetros de altura. Se realiza a los 40 - 60 días tras la siembra y hasta los 4 meses en el caso de la semilla madura.
Se recolecta fresco para utilizar en gastronomía. También pueden secarse las hojas o bien congelarse para su uso posterior. Si se lo mantiene a una temperatura de 0º C puede conservarse entre 18 y 22 días.
Cuidados imprescindibles: si te has quedado con ganas de saber más acerca del cilantro aquí puedes conocer algunos consejos para cultivar cilantro en tu huerto en casa.
- El cilantro necesita ser fertilizado una vez durante el ciclo de crecimiento, a mediados del verano.
- La semilla de esta hierba tiene dos embriones en su interior por lo que hay que tener en cuenta que siempre se obtendrá una población de plantas igual al doble de las semillas que se siembra.
- El cilantro es una buena opción para tener un jardín de mariposas pues la planta es una de las favoritas de las mariposas.
- Evita la siembra de cilantro durante el verano, ya que la planta no crece bien en climas calientes.
Espinaca

Esta planta posee un elevado valor nutricional por su alto contenido en agua, vitaminas y minerales. Fue cultivada por primera vez en China.
La espinaca es una verdura que ofrece un sabor agradable y ligeramente ácido, haciéndola muy útil en la cocina. Forma parte de numerosas recetas. Fue cultivada por primera vez en China. Alrededor del siglo XI se introdujo en España, desde donde se extendió por toda Europa y más adelante por el continente americano.
Su cultivo debes hacerlo a través de la germinación. Verás los resultados a las tres semanas de esta siembra. No debes regarla hasta que las semillas broten, pero es importante que la bandeja donde las colocarás quede tapada con otra encima, en un lugar cálido y a la sombra.

La siembra, resultado de la germinación, debes hacerla directa en la tierra, preferentemente a 2 centímetros de profundidad. Colócalas en hileras separadas a 30 centímetros. Cuando empiecen a desarrollarse plenamente debes separarlas a una distancia de 10 centímetros entre una y otra.
Esta planta se desarrolla de manera óptima en terrenos fértiles ricos en abono, un suelo profundo, bien drenado y ligeramente suelto. La espinaca se beneficia mucho de la frescura de la tierra, especialmente cuando se inicia el clima caluroso.
La mata de esta especie puede crecer perfectamente sin mucho sol. Esto la hace ideal para que la coloques en lugares que tengan sombra durante el día. También tolera estar a pleno sol pero debes tener cuidado de que no sea en lugares o espacios calurosos.
Riega el cultivo con frecuencia para obtener hojas carnosas, evitando el encharcamiento por el agua. Esto pudre las raíces. Es recomendable mojar las espinacas cada vez que esté por secarse la tierra.
Recolecta el fruto de su crecimiento entre 5 y 10 semanas después de la plantación (cuando las plantas midan unos 5 centímetros) o bien, corta las hojas individualmente para que vuelvan a brotar.
Cuando las hojas grandes están verdes y tiernas se recogen. No es necesario arrancar toda la planta, escoge unas pocas de cada mata.
Berro

El berro o maztuerzo de agua es originario de Europa y Rusia, siendo una de las verduras más antiguas consumidas por el ser humano. Anímate a cultivarlo para entonces añadir opciones a tu paladar
Su nombre científico es Nasturtium Officinale y se trata de una planta semiacuática que pertenece a la familia de las Crucíferas y, curiosamente, tiene vínculo con la planta de la mostaza.
La siembra
Esta es una planta que necesita crecer en un hábitat húmedo y sombrío, aunque prefiere el clima cálido al fresco. Al momento de la siembra tendrás que evitar las zonas de exposición solar, y en caso de que no haya otra opción, debes tener mucho cuidado y regarla en abundancia para que el terreno permanezca húmedo.

En cuanto al suelo, lo ideal es plantarla en un terreno arcilloso, alcalino y rico en humus. Puedes colocar las semillas en la tierra en forma directa o bien plantarlas primero en una maceta para luego trasplantarlas a un sector húmedo.
En cualquiera de los casos, debes mezclar arena de piedra caliza, abono orgánico y tierra en iguales medidas. La arena sirve para mantener las condiciones alcalinas del suelo que la planta necesita. También puedes hacerlo directamente en una mesa de cultivo cuidando siempre de mantener la humedad de la tierra
Otra opción es comprar berros frescos y luego ubicarlos en una bolsa plástica con algo de agua para luego plantarlos en la mesa de cultivo al resguardo del sol.

Recuerda que el berro necesita una profundidad de al menos 15 centímetros y una distancia de 10 centímetros entre planta y planta, o bien plantaciones en línea con separaciones de 10 centímetros entre una y otra. Y lo más importante es que sólo crece en condiciones de gran humedad, es decir que debes prestar atención a que el terreno esté siempre muy húmedo.
El riego
Por ser una planta semiacuática, el berro necesita mucha agua para su desarrollo y es por eso que debes regarla en forma abundante durante todo el ciclo. En el caso de plantar berro en maceta, se recomienda colocar el receptáculo en una base y añadir agua para así mantener la humedad cambiando el agua a diario para evitar la aparición de hongos y moho.
La poda
Despunta los brotes para que la planta crezca en forma de arbusto. Por otra parte, lo mejor será cortar las flores en el caso de que la planta florezca, pues de otra forma la planta tomará un sabor desagradable.
La cosecha
La recolección se produce entre 1 y 2 meses luego de la siembra y es muy fácil: sólo hay que retirar los brotes laterales de la planta cuando es necesario. Se cosecha a mano cuando las plantas tienen 10 a 15 centímetros de altura y cuando las hojas alcanzan el tamaño máximo pero antes de endurecerse. Los cortes deben hacerse a 5 centímetros de la superficie del suelo evitando remover las raíces.
Cuidados imprescindibles
- Se recomienda utilizar el berro dentro de uno o dos días de haber cosechado las hojas, pues de otra forma se ponen feos y secos.
- No hay contraindicaciones para asociarlo con otros cultivos aunque lo difícil es encontrar especies que se adecuen al medio semiacuático que el berro necesita.
- Piensa en dónde ubicarás las semillas y comienza a cultivar berros en un lugar sombrío y húmedo para luego saborear el particular sabor del berro.
www.cantv.net