El símbolo universal de reciclaje tiene la forma de una banda o cinta de Möbius, un objeto con la propiedad matemática de ser no orientable que fue co-descubierto por los matemáticos alemanes August Ferdinand Möbius y Johann Benedict Listing en 1858. Su representación para el reciclaje fue diseñada por Gary Anderson en la década de 1960, para un concurso de arte organizado por una compañía de contenedores de reciclaje con sede en Chicago, que tenía como objetivo crear conciencia sobre el cuidado del medio ambiente. Indica que el producto que lo lleva puede ser reciclado.
De acuerdo con All Recycling Facts, desde entonces el triángulo se ha utilizado para representar la jerarquía de reciclaje de reducir, reutilizar y reciclar, desarrollada con el fin de minimizar los residuos, así como conservar los recursos naturales y extraer el máximo provecho de los bienes ya producidos.
Un círculo en torno a tres flechas significa que el producto está hecho de material reciclado. Las flechas negras sobre un fondo blanco indican que el producto está hecho de una combinación de materia prima nueva y reciclada. Al contrario, las flechas blancas sobre fondo negro indican que es 100% reciclado.
En los países en los que el reciclaje está más desarrollado, los símbolos relacionados con éste son muy variados. En Europa, por ejemplo, es frecuente encontrar un símbolo redondo que muestra dos flechas verdes entrelazadas. Este símbolo indica que el fabricante del producto que lo exhibe ha contribuido en el reciclaje del empaque.