Grabar todo lo que estamos haciendo en un archivo que luego podremos reproducir como si de un vídeo se tratase.
Esto puede hacerse gracias a los comandos script y scriptreplay, que se encargan de grabar las pulsaciones y el timing de las mismas para luego reproducirlo las veces que haga falta. Todo esto en consola, guardando el log en archivos de texto fácilmente comprimibles y sin dependencias extrañas. ¿Tentador?, vamos a probar. Lo primero que tenemos que hacer es ejecutar el comando script para que empiece a grabar todo lo que hagamos, además tenemos que indicarle que grabe el timing en otro archivo de forma que el comando completo sería el siguiente:
Y encima los logs -y los timing- se guardan en archivos de texto que tienen un muy buen ratio de compresión a la hora de almacenarlos así que -imho- miel sobre hojuelas.
Empezamos a grabar los comandos que queramos ejecutar y a la hora de pararlo lo haremos pulsando Ctrl+d, lo que escribirá en disco esos dos archivos, necesarios para su posterior reproducción.
¿Cómo reproducirlos?, sencillo, tan solo hay que decirle a scriptreplay cual es el archivo de timing y el de log para que mezcle la información, de la siguiente forma:
Y veremos como empieza a reproducirse todo lo grabado exactamente tal y como se ejecutó, con sus virtudes y sus defectos (si, los fallos también aparecen
).
Llegados a este punto deberíamos estar -otra vez- sorprendidos por la sencillez y la potencia que nos ofrece una simple línea de comandos.
Esto puede hacerse gracias a los comandos script y scriptreplay, que se encargan de grabar las pulsaciones y el timing de las mismas para luego reproducirlo las veces que haga falta. Todo esto en consola, guardando el log en archivos de texto fácilmente comprimibles y sin dependencias extrañas. ¿Tentador?, vamos a probar. Lo primero que tenemos que hacer es ejecutar el comando script para que empiece a grabar todo lo que hagamos, además tenemos que indicarle que grabe el timing en otro archivo de forma que el comando completo sería el siguiente:
Y encima los logs -y los timing- se guardan en archivos de texto que tienen un muy buen ratio de compresión a la hora de almacenarlos así que -imho- miel sobre hojuelas.
$ script -t 2> sesion.time -a sesion.demo
Script iniciado; el fichero es sesion.demo
[...]
Empezamos a grabar los comandos que queramos ejecutar y a la hora de pararlo lo haremos pulsando Ctrl+d, lo que escribirá en disco esos dos archivos, necesarios para su posterior reproducción.
[Ctrl+d]
$ exit
Script terminado; el fichero es sesion.demo
¿Cómo reproducirlos?, sencillo, tan solo hay que decirle a scriptreplay cual es el archivo de timing y el de log para que mezcle la información, de la siguiente forma:
$ scriptreplay sesion.time sesion.demo
Y veremos como empieza a reproducirse todo lo grabado exactamente tal y como se ejecutó, con sus virtudes y sus defectos (si, los fallos también aparecen

).
Llegados a este punto deberíamos estar -otra vez- sorprendidos por la sencillez y la potencia que nos ofrece una simple línea de comandos.