Los sueños como herramienta para resolver problemas
Diversos estudios psicológicos han demostrado que las personas que sueñan acerca de sus problemas, comúnmente encuentran al despertar una respuesta para resolverlos, o en su caso desarrollan estímulos positivos para, eventualmente, encontrarles solución. Por ejemplo, en el caso de conflictos con personas o traumas, soñar acerca de esto ayuda a superar situaciones que aún son dolorosas o incómodas.
Durante los movimientos oculares rápidos, fenómeno comúnmente conocido como R.E.M. por sus siglas en inglés y que se refiere a esa etapa del sueño en que visualizamos imágenes, ocurren los sueños más vívidos. Cuando soñamos con un problema de la vida real diversos factores son interconectados y estimulados – tales como conocimientos empíricos y redes de recuerdos–. Al despertar, como destello, en ocasiones se producen respuestas simplificadas a problemas que permanecían sin solución pese a nuestro esfuerzo.
Existen casos notables en los que celebridades encontraron respuesta a conflictos relevantes de su vida mientras dormían, pasando a la historia o elevando su carrera profesional gracias a las revelaciones obtenidas durante el flujo onírico: por ejemplo, la melodía de la canción “Yesterday” de los Beatles, llegó a la mente de Paul McCartney cuando dormía. Algo similar ocurrió al llamado “padre de la neurociencia”, Otto Loewi, quien soñó en 1920 la idea de un experimento que más tarde probaría la teoría que lo llevó a ganar al Premio Nobel.
El soñarnos permite visualizar la vida desde una perspectiva más honesta, pues la información que guardamos en el inconsciente actúa de manera libre. Lo anterior hace posible encontrar respuestas que indudablemente están ahí, en lo profundo de nuestra imaginación, malabareando con la intuición y la racionalidad.
Diversos estudios psicológicos han demostrado que las personas que sueñan acerca de sus problemas, comúnmente encuentran al despertar una respuesta para resolverlos, o en su caso desarrollan estímulos positivos para, eventualmente, encontrarles solución. Por ejemplo, en el caso de conflictos con personas o traumas, soñar acerca de esto ayuda a superar situaciones que aún son dolorosas o incómodas.
Durante los movimientos oculares rápidos, fenómeno comúnmente conocido como R.E.M. por sus siglas en inglés y que se refiere a esa etapa del sueño en que visualizamos imágenes, ocurren los sueños más vívidos. Cuando soñamos con un problema de la vida real diversos factores son interconectados y estimulados – tales como conocimientos empíricos y redes de recuerdos–. Al despertar, como destello, en ocasiones se producen respuestas simplificadas a problemas que permanecían sin solución pese a nuestro esfuerzo.
Existen casos notables en los que celebridades encontraron respuesta a conflictos relevantes de su vida mientras dormían, pasando a la historia o elevando su carrera profesional gracias a las revelaciones obtenidas durante el flujo onírico: por ejemplo, la melodía de la canción “Yesterday” de los Beatles, llegó a la mente de Paul McCartney cuando dormía. Algo similar ocurrió al llamado “padre de la neurociencia”, Otto Loewi, quien soñó en 1920 la idea de un experimento que más tarde probaría la teoría que lo llevó a ganar al Premio Nobel.
El soñarnos permite visualizar la vida desde una perspectiva más honesta, pues la información que guardamos en el inconsciente actúa de manera libre. Lo anterior hace posible encontrar respuestas que indudablemente están ahí, en lo profundo de nuestra imaginación, malabareando con la intuición y la racionalidad.