Bueno estuve buscando en T! sobre el correcto cepillado de los dientes y salud bucal y solo encontre post viejisimos asi que hago mi contribución hablando sobre ese tema Para que el cepillado de los dientes cumpla eficazmente su cometido, es preciso que se convierta en una rutina cotidiana al levantarse, después de cada comida y, nuevamente, antes de acostarse. La regularidad es determinante, ya que la placa bacteriana se forma de manera continua, y sólo eliminándola una y otra vez se podrá evitar su efecto nocivo. Pero tan importante como respetar esta norma es proceder a una técnica adecuada: si el cepillado es incorrecto, no cumple su finalidad y, lo que es peor, puede resultar perjudicial, dañar los dientes e irritar las encías. Es importante que los padres conozcan cuál es la técnica correcta para el cepillado dental antes de enseñarlo a sus hijos, porque si el procedimiento no se aprende bien desde el principio, luego resulta difícil de corregir. Mejor aún, pueden solicitar la colaboración del dentista, quien, con la ayuda de maquetas especiales, puede hacer más fácil y efectiva la comprensión de la técnica y, además, si es necesario, puede supervisar cómo la realiza el niño. Merece la pena insistir en estos aspectos porque los estudios efectuados al respecto revelan que hay un amplio porcentaje de niños que no se cepillan los dientes con la frecuencia necesaria y que, incluso, entre los que lo hacen, hay muchos que no saben cepillarse correctamente. Si se considera el cepillado como lo que es, una técnica, y se aprende a hacerlo bien, se tendrá la certeza de proteger la dentadura. ¿Por qué cepillarse los dientes después de comer? La misión del cepillado es eliminar la placa bacteriana, donde se encuentran unos gérmenes que forman parte de la flora bacteriana de la boca y que, si bien no son patógenos, al degradar los azúcares procedentes de los alimentos elaboran unas sustancias ácidas que pueden deteriorar la superficie de los dientes. Aunque la placa bacteriana se forma de manera continua, su acción más nociva se desarrolla después de comer, cuando la producción de ácidos es más elevada porque los gérmenes cuentan entonces con las sustancias nutritivas de las que también se alimentan. Por ello es fundamental cepillarse los dientes después de cada comida y antes de que pasen treinta minutos, que es lo que tardan las bacterias en producir sus secreciones ácidas. El correcto cepillado de la cara externa. La cara externa de los dientes se encuentra comparativamente en mejor situación que las otras, porque está en contacto con los labios y porque es más accesible al cepillado. Sin embargo, es la que más puede resentirse de una técnica incorrecta: han de cepillarse todas y cada una de las piezas dentales, por su cara externa, desde la encía y con un movimiento vertical de barrido, tanto para los dientes inferiores como para los superiores. En el caso de los dientes inferiores, el movimiento debe comenzar en el límite de la encía y dirigirse de abajo arriba, hacia el borde libre ´ La cara externa de: Los dientes debe cepillarse con movimientos en sentido vertical, efectuando una acción de barrido. En cuanto a los dientes superiores, el cepillado debe comenzar también en el límite de la encía y dirigirse de arriba hacia abajo. Con un buen cepillado, uso de hilo dental y enjuagues bucales se previenen las enfermedades de la encía, solo que apenas el 50% de las personas se cepilla correctamente, según las estadísticas que manejan los odontólogos. Solo un 20% usa hilo dental en su limpieza diaria, y por consiguiente, el 80% de las personas que consultan padecen alguna enfermedad de la encía conocidas como gingivitis y periodontitis. “Todos tenemos que aplicar los cuidados, pero en los diabéticos estas infecciones tienen más prevalencia y severidad por eso es importante control de los niveles de glucosa (azúcar) y una higiene adecuada”, indicó la doctora Ruth Benítez, ayer durante una charla organizada por la Fundación Paraguaya de Diabetes (Fupadi). Las enfermedades de la encía suelen ser indoloras, por eso hay que consultar al odontólogo para una evaluación. Hay que terminar el cepillado por más que sangren, usar productos de enjuague que contengan flúor, son los más recomendables CONSEJOS CEPILLADO Continuado, después de cada comida y usar hilo dental y enjuagues bucales. CHEQUEO Que no hay dolor no significa que no esté con problemas de encía, hay que consultar con un profesional. COLOR Hay que fijarse en el color de las encías, deben ser rosadas, es un signo de atención que estén enrojecidas. Control La gingivitis es cuando sangran las encías, por la inflamación de los tejidos que rodean al diente. Si no controlamos, con el paso del tiempo la enfermedad puede evolucionar a periodontitis, que es una la infección donde hay pérdida de hueso alrededor del diente. Niños El correcto cepillado de la cara interna El cepillado cuidadoso de la cara interna de los dientes reviste una gran importancia, puesto que no es tan fácil de llevar a cabo y, por consiguiente, generalmente se descuida. Por otra parte, también es común que se acumulen restos de alimentos en los pequeños huecos que hay entre diente y diente, o entre diente y encía, y que naturalmente se pueden eliminar con el cepillado dental. Para los niños, esta parte del cepillado es la que resulta más compleja, y por ello conviene que la explicación que se les haga quede lo más clara posible. Por otra parte, lo mejor es que utilicen un cepillo pequeño y de forma anatómica, con un ángulo entre el cabezal y el mango que facilite el acceso a todos los rincones de la boca. La cara interna debe cepillarse desde el límite entre los dientes y la encía hacia el borde libre, con un movimiento de barrido que se logra mediante un giro de la muñeca. La acción ha de repetirse varias veces en cada sector, tanto en los dientes superiores como inferiores. El correcto cepillado de la cara masticadora El cepillado de la cara superior de los premolares y molares, que sirve para triturar los alimentos, resulta poco menos que fundamental. la superficie masticatoria de estas piezas dentales presenta múltiples surcos y pequeñas fisuras en donde se acumula la placa dental y es fácil que se inicie una caries. Si bien todos los dientes pueden ser afectados por ese trastorno, la localización más habitual durante la infancia corresponde a las piezas premolares ya las muelas. Por ello, es recomendable aplicar un esmero especial en su limpieza, cepillando las caras interna y externa y la que entra en contacto con los alimentos en el acto de la masticación, y dedicando al proceso un espacio de tiempo suficiente para asegurar la completa eliminación de la placa bacteriana. Para efectuar la limpieza de la cara masticatoria de premolares y molares hay que apoyar el cepillo y efectuar una serie de movimientos circulares de manera que la punta de las cerdas penetre en los surcos y fisuras. El procedimiento debe efectuarse en todas las piezas inferiores y superiores de la dentadura. Masaje de las encías Conviene complementar la limpieza de los dientes con un masaje de las encías que active la circulación sanguínea, tonifique el tejido y, además, facilite la eliminación de restos de alimentos acumulados en el surco que hay entre la encía y los dientes. Para llevar a cabo este masaje hay que usar un cepillo seco, sin pasta dentífrica Debe apoyarse el cepillo con una ligera inclinación sobre la encía, y efectuar entonces una serie de leves movimientos de adelante hacia atrás, sin llegar a desplazar el cepillo Esta técnica se repite a lo largo de ambas encías tantas veces como sea necesario para conseguir darles un masaje en toda su extensión. El peligro de un cepillado incorrecto Tan importante como efectuar un correcto cepillado es evitar un cepillado inadecuado ineficaz y perjudicial como es el que se realiza al mover enérgicamente el cepillo en sentido horizontal hacia uno y otro lado. Aparentemente esta es la forma más fácil y cómoda de cepillarse los dientes pero resulta inútil porque no sólo no permite arrancar la placa bacteriana de toda la superficie dental como hace el cepillado vertical sino que la arrastra sobré la dentadura. Constituye además una actuación peligrosa porque un enérgico cepillado horizontal puede dañar la superficie de los dientes e irritar las encías. Enjuague bucal El enjuague bucal o colutorio es una solución que suele usarse después del cepillado de dientes, para eliminar las bacterias y microorganismos causantes de caries y eliminar el aliento desagradable. Existen enjuagues con funciones específicas; según su composición, se pueden encontrar enjuagues que se especializan en la prevención de halitosis, es decir, el mal aliento; otros con flúor que previenen la caries y optimizan la calcificación de los dientes. Asimismo, se están diseñando enjuagues bucales con el objetivo de reducir o curar las neoplasias en la cavidad bucal. Es recomendable evitar diluir los enjuagues debido a que puede disminuir su eficacia. Uso El empleo implica la limpieza de la boca con aproximadamente 20 ml dos veces al día después del cepillado. El enjuague ha de ser vigoroso incluyendo gargaras durante un minuto. Se recomienda no enjuagar la boca con agua después de escupir el enjuague. Composición Los enjuagues bucales son habitualmente soluciones hidroalcohólicas, esto es, mezclas de alcohol y agua. La concentración de etanol utilizada oscila entre el 4 y el 17 por ciento. Estas soluciones suelen utilizarse como vehículo para otros ingredientes activos. Uno de los principios activos más habitual es el flúor, una sustancia de probada eficacia anticaries. Además del flúor, los enjuagues bucales suelen incorporar otros ingredientes de efecto antiséptico tales como la clorhexidina, el cloruro de cetilpiridinio y la hexetidina. Cuidado bucal del bebé Aunque no tenga dientes, al nacer el bebé también necesita atención de su cavidad bucal, incentivar a la correcta higiene y por ende la prevención de daños dentales, comienza desde esta etapa, así se asegura el hábito de una correcta higiene por parte del niño, una vez que este en edad de atender su limpieza personal. Si el proceso de limpieza no se inicia a tiempo, el hábito no se creará, la aparición de caries es muy factible y problemas más graves creados por los residuos de leche que se quedan en las encías y destruyen el esmalte de los dientes, aunque estén en formación. Eliminar los residuos de leche materna es importante tanto para mantener al niño limpio, como para evitar infecciones, la manera de realizar esta acción es empleando una gasa limpia y húmeda y pasarla delicadamente por las encías. En cuanto aparece el primer diente se debe empezar a usar el cepillo pequeño (la cabeza debe ser del tamaño de tres dientes del bebé cuanto máximo), de cerdas suaves y flexibles y redondeadas, para evitar lesiones. Aun así en las áreas donde aun no salgan los dientes se debe continuar usando la gasa. La forma más adecuada de realizar la limpieza dental del bebé, es colocarlo acostado en una superficie horizontal para tener control del movimiento, a partir de los tres años se debe iniciar el uso del hilo dental, mostrando con cuidado al niño la forma correcta de emplearlo. Por último, hay varias recomendaciones que deberías seguir para cuidar los dientes de tu bebé. Primero, es mejor que la lactancia o biberón no continúe después del año de edad. No utilizar el biberón como tranquilizante, y si lo usas para dormir al niño, dale agua en lugar de leche. No poner miel o azúcar a la mamila del biberón del niño, pues el dulce es lo que produce caries. Se recuerda a los padres que se debe revisar las medicinas, pues muchas tienen un alto contenido de azúcar. Para evitarlo, recuerda limpiar la boquita del bebé después de cada toma del fármaco. Edad para el dentista A los tres años es el momento correcto para llevarlo al control de un médico odontológico, el único motivo para adelantar la visita son; la decoloración de los dientes o una lesión causada por un traumatismo bucal. Los expertos recomiendan que al niño iniciar a consumir alimentos sólidos incentivarlos a comestibles que ayuden a un buen estado dental, como bien lo son leche, yogurt y queso, que aportan proteínas y calcio, además de hortalizas y legumbres que proporcionan hierro y vitaminas. El flour también es importante incluirlo en la dieta, alimentos como pescado, cebada, el arroz integral y el té, tiene este elemento que resulta beneficioso para el desarrollo de los dientes y su protección La higiene dentales imprescindible para diabéticos Si tienes diabetes, asegúrate de cuidar tu salud oral. Las personas con diabetes corren riesgo de tener infecciones en la boca, en particular, la enfermedad de las encías (enfermedad del periodonto). Esta enfermedad daña las encías y los huesos de la mandíbula (cuya función es sostener los dientes en su lugar) y puede causar mucho dolor al masticar. Quienes sufren una infección grave de las encías pueden perder los dientes. La enfermedad de las encías también podría dificultar el control del azúcar (glucosa) en la sangre. Otros problemas causados por la diabetes es una condición conocida como boca seca o sequedad bucal, y una infección llamada candidiasis bucal. La boca seca ocurre cuando no hay suficiente saliva (el líquido que mantiene húmeda la boca). Por otra parte, la diabetes puede aumentar el nivel de glucosa en la saliva. La combinación de estos problemas podría resultar en aftas, unas pequeñas úlceras blanquecinas que aparecen en la boca y que son dolorosas. Es importante tener encías y dientes sanos. A fin de controlar el nivel de glucosa en la sangre y prevenir la enfermedad de las encías, es importante cepillarse los dientes y usar hilo dental todos los días y hacerse exámenes periódicamente. Si la diabetes no está bajo control, la posibilidad de tener problemas en tu boca aumenta. Si tienes diabetes, toma las siguientes medidas: • Controla el nivel de glucosa en la sangre. • Cepíllate los dientes y usa hilo dental todos los días. • Ve al dentista de forma habitual. No olvides informar al dentista que tienes diabetes. • Dile al dentista si tu dentadura postiza (dientes falsos) no te resulta cómoda o si te duelen las encías. • Deja de fumar. Fumar empeora la enfermedad de las encías. El médico o el dentista pueden ayudarte a dejar de fumar. Tómate unos minutos para inspeccionar tu boca de forma habitual e identificar cualquier problema. A veces, las encías sangran al cepillarse los dientes o pasar el hilo dental. Es posible también que haya sequedad, dolor, manchas blanquecinas o un gusto desagradable en la boca. Cualquiera de estos malestares justifica una cita con el dentista. Recuerda, el control adecuado de la glucosa en la sangre te ayudará a prevenir problemas en la boca.
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