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En las últimas décadas, China se ha convertido en una de las principales potencias del mundo. Prueba de ello son sus colosales construcciones arquitectónicas, que reflejan la grandiosidad de una nación que goza de prosperidad económica.
No obstante, a pesar del fuerte florecimiento arquitectónico, sigue habiendo gente que continúa resistiéndose al avance incesante del capitalismo, negándose a abandonar sus antiguos estilos de vida y sus viejos hogares. Sin embargo, nuestro protagonista de hoy, un profesor llamado Zhang Lin, sí que se vio obligado a abandonar el sueño de su vida.
Zhang Lin siempre había querido tener una casa en la montaña, por lo que decidió construirse una. ¿Lo malo?, que donde levantó su casa, y la montaña, no era un entorno natural, sino la azotea de un edificio de 26 plantas:
En 2007, Zhang adquirió un apartamento de un centenar de metros cuadrados en el ático de una de las torres de la urbanización Park View, en el distritro de Haidian de la ciudad de Beijing, China
A continuación, se apropió de todo el espacio de la azotea del rascacielos, de 1.000 m2, sobre la que construyó una vivienda rodeada de un jardín al estilo chino, con piedra artificial y árboles
Un proyecto faraónico que tardó 6 años en construir, y del que sus vecinos no sabían nada
Y aunque el plan no fue aprobado, el profesor Lin trasladó toneladas de roca falsa a la azotea del edificio para la construcción de una vivienda que pareciera tallada en la cima de una montaña
La casa y la montaña, realizada con piedras de imitación, generaron una profunda controversia, pues además de que la contrucción fuese declarada ilegal, los vecinos interpusieron un sin fin de denuncias por miedo a que el edificio se viniese abajo y por los incesantes ruidos de las obras durante largos meses
“Cuando adquirió la propiedad, originariamente era un pequeño ático. Sin embargo, transformó radicalmente la azotea y levantó una montaña sobre todos nosotros”, declaraba uno de los vecinos del edificio, quienes también sufrían constantes inundaciones en sus viviendas desde que Lin levantara su montaña
Según el diario South China Morning Post, el profesor Lin levantó su casa ilegalmente, ya que cuando compró el ático, adquirió los permisos necesarios para levantar dos plantas, no para construir una montaña
“Siempre le preguntábamos qué demonios estaba construyendo allá arriba”, declaró Gao, uno de los vecinos del bloque, quien añadió que “la culpa en realidad no fue de Zhang, sino de la empresa de mantenimiento de la zona residencial, que vio lo que pasaba y no hizo caso”
De este modo, las autoridades no tardaron en darle un plazo de 15 días para desmantelar la construcción, pues además de tratarse de un proyecto ilegal, los vecinos vivían en una angustia constante, pues en sus techos y paredes habían empezado a aparecer grietas estructurales