a elefantes huérfanos en la selva de Zambia
En el año 2008 Rachel Murton, una mujer de Essex (Reino Unido) graduada en bilogía, decidió poner rumbo a Zambia cuando acabó su carrera para dedicar su vida a salvar bebés de elefantes que se quedaron huérfanos por culpa de los cazadores furtivos.
Los elefantes huérfanos ven a la mujer de 33 años como su madre adoptiva y todos quieren ser el primero en abrazarla.
Murton no sólo cura a los animales gravemente heridos y traumatizados, también hace guardia las 24 horas para rescatar elefantes abandonados.
Después de haber estado trabajando en proyectos de conservación de los animales en todo el mundo, finalmente acabo en Zambia.
Murton gestiona el “Lilayi Elephant Nursery”, el único orfanato que existe de este tipo en el sur de África. “Siempre me han gustado los animales y dejé mis tacones de aguja en Essex”, comentó Rachel.
El orfanato está ubicado cerca de Lusaka (Zambia) y desempeña un papel de gran importancia en un país donde es muy común que los cazadores furtivos acaben con la vida de los elefantes para vender su marfil en el mercado de Extremo Oriente.
Cuando los cazadores matan a las hembras adultas para quitarles sus colmillos, sus bebés desmejoran rápidamente debido a que necesitan leche materna para crecer. Desesperados y confundidos, son rechazados por sus rebaños debido a que su estado de debilidad significa que son más propensos a atraer a los leones. Sin la intervención humana, los elefantes huérfanos morirían rápidamente.
Una vez que los elefantes huérfanos se recuperan gracias al trabajo de Rachel Murton, son devueltos a su hábitat natural en el “Kafue National Park” de Zambia. En esta zona gigante, del tamaño de Gales, se mantienen a salvo durante varios años ya que es una zona controlada. Con el tiempo los elefantes vuelven a vagar con los rebaños.
Mientras el comercio internacional de marfil sigue matando a miles de elefantes, amantes de los animales como Rachel Murton son un aliado formidable para los elefantes.