1.Empleo de tubos o jeringas no limpios o húmedos.
2.Empleo de anticoagulantes inadecuados o en proporción errónea.
3.Colocación de ligadura durante un tiempo excesivamente largo antes de la punción.
4.Perforación de la vena por la parte profunda, con la formación de un hematoma y la subsiguiente lesión de tejidos, que al producir la entrada de factores hísticos en la sangre puede diluir la muestra y también acelerar el proceso de la coagulación sanguínea.
5.Extracción sanguínea excesivamente lenta con coagulación parcial de la sangre en la jeringa o en el tubo de recogida.
6.Introducción de la sangre en el tubo de recogida por vaciamiento de la jeringa bajo presión y con la aguja puesta, lo que facilita la formación de espuma y la aparición de hemólisis.(Ver abajo)
7.Agitación excesiva de la mezcla sangre – anticoagulante con formación de espuma (hemólisis) o agitación insuficiente con aparición de microcoágulos.
8.Errores de identificación del paciente al realizar la toma de muestra.
9.Llenado insuficiente de los tubos que contienen una proporción determinada de anticoagulante.
La hemólisis (eritrocateresis) es el fenómeno de la desintegración de los eritrocitos (glóbulos rojos o hematíes). El eritrocito carece de núcleo y orgánulos, por lo que no puede repararse y muere cuando se «desgasta». Este proceso está muy influido por la tonicidad del medio en el que se encuentran los eritrocitos. Por ejemplo, en una solución hipotónica con respecto al eritrocito, éste pasa por un estado de turgencia (se hincha por el exceso de líquido) y luego esta célula estalla debido a la presión. Esto genera una menor cantidad de células que transporten oxígeno al cuerpo entre otros elementos como los anticuerpos. Aproximadamente un 85% de los eritrocitos se destruyen extravascularmente, es decir, sin liberar su hemoglobina al plasma. Se produce en el bazo y en menor medida en el hígado y la médula ósea. Se produce al final de la vida media de los eritrocitos, aproximadamente a los 120 días.
En determinadas situaciones patológicas hay un aumento de la destrucción de los eritrocitos intra o extravascular, como consecuencia de:
- unión antígeno-anticuerpo (reacción transfusional, eritroblastosis fetal), de lesiones mecánicas (como en el fallo de las prótesis valvular cardiaca),
- trastornos osmóticos
- trastornos enzimáticos
- trastornos tóxicos
- alteraciones congénitas de los eritrocitos (en anomalías de la hemoglobina o en infecciones).
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Causas en el manejo de muestras
La hemólisis puede ser provocada por diferentes causas como:
Exceso de velocidad de succión de la muestra.
Uso de agujas, jeringas y/o recipientes húmedos.
Vaciado inadecuado de la jeringa.
Proporción inadecuada de anticoagulante.
La hemólisis interfiere con las mediciones de potasio, LDH, fosfatasa ácida, GTO, GTP, bilirrubinas y creatinina, entre otras.
Este efecto también se produce en las personas que sufren ahogamiento en agua dulce, cuando el agua de los alvéolos pulmonares pasa a la corrente sanguínea ocurre la hemodilución.
Fuentes
http://es.wikipedia.org/wiki/Hem%C3%B3lisis
http://www.compendiodenfermeria.com/los-9-problemas-comunes-en-una-toma-de-muestra-sanguinea