¿Cómo estar seguros de haber elegido la butaca adecuada? Se aconseja verificar siempre la funcionalidad de la butaca con el automóvil, realizando una instalación de prueba antes de comprarla. De esta forma, se evitarán problemas derivados de asientos que no se adaptan a la butaca, o peor aún, de butacas que no se adaptan a los niños.
¿Por qué las butacas para niños pequeños deben colocarse en sentido contrario a la marcha? Dado que la musculatura del cuello se encuentra poco desarrollada y la cabeza concentra casi el 33% del peso del niño, en caso de un impacto frontal, si la butaca se encuentra colocada mirando hacia adelante esta combinación de factores podría contribuir a generar lesiones graves o incluso la muerte. En cambio, si la butaca se encuentra en sentido contrario a la marcha, la posición de la columna vertebral hace que en un choque o desaceleración las tensiones a nivel del cuello sean notablemente inferiores. Se estima que al año, el niño ya tiene desarrollada la musculatura y entonces puede ubicarse en el sentido de marcha.
¿Cuándo es preciso cambiar la butaca de seguridad?
• Cuando la cabeza del niño sobresale del borde superior de la butaca.
• En caso de que la butaca haya sufrido un golpe como, por ejemplo, a raíz de un choque, aunque el niño no estuviera sentado en ella o se nos caiga al piso.
• Cuando el niño haya superado el peso máximo estipulado para esa butaca.
¿Cómo saber si la butaca está homologada? En el caso de tener una butaca de seguridad, hay un tema vital a tener en cuenta y es la homologación, es decir la certificación de que el producto cumple con las normas industriales y legales correspondientes a su diseño y fabricación: ¿Cómo saber eso? Las butacas de seguridad homologadas presentan en su parte trasera una etiqueta, donde se informan los datos técnicos de la misma. Ahí queda especificado el fabricante, los vehículos en los que se puede utilizar (la leyenda “universal” indica que sirve para todos los vehículos), el peso máximo del niño, la norma de referencia (ECE R44 para Europa y FMVSS 213 para USA) y lo más importante: un número de homologación.
El asiento para bebés orientado hacia atrás, ¿tiene que ir muy tumbado, o muy vertical?
Ni lo uno, ni lo otro. Si el respaldo queda muy vertical, sobre todo en el caso de los bebes más pequeños, la cabeza del niño podría caer hacia los lados o sobre el pecho del bebé, algo que puede dificultar su respiración. Si está muy tumbado, en el otro extremo, el asiento podría “no funcionar bien” en caso de choque frontal, ya que el bebé –por la inercia- tendería a deslizarse hacia la parte superior del asiento. La recomendación es, en primer lugar, que siempre se observe el ángulo de instalación indicado por el fabricante de la sillita en sus instrucciones de uso, y que nunca se fuerce la instalación para conseguir una determinada inclinación. Si la inclinación del asiento es regulable (si el asiento infantil puede instalarse con diferentes ángulos de inclinación), conviene que el respaldo esté a medio camino entre la vertical y la horizontal.
Como se muestra en la siguiente ilustración, cuando es posible dicha regulación de la inclinación, el respaldo debe formar un ángulo con la vertical de entre 30º y 45º como máximo y tal y como se muestra a continuación (más tumbado para los bebés más pequeños y más vertical para los de mayor edad).