Los Humanos somos Herbívoros por Naturaleza
El ser humano es un ser herbívoro.
El ser humano fue creado herbívoro, sin embargo por miles de años hemos creído o nos han hecho creer que somos omnívoros. El ser humano es el único animal de la madre naturaleza que se enferma y necesita medicamentos. Existen cientos de enfermedades que nos acosan y miles de medicamentos que tratan de curarlas, pero si observamos el reino animal en estado salvaje, vemos que las ballenas no se enferman, ni las tortugas, ni los leones, ni los gorilas, ni las hormigas, ni los pelícanos, ni los tiburones….
El ser humano es el único animal que se enferma y también es el único que consume leche y sus derivados de otro animal diferente a su especie. La leche de vaca, por ejemplo, está diseñada para alimentar un becerro para que este crezca rápidamente. En dos años es un animal grande. El ser humano, en cambio, está diseñado para un crecimiento lento, pausado, por eso la leche humana contiene mucho menos hormonas que la leche de vaca.
Todos los mamíferos excepto el humano dejan de tomar leche cuando son destetados, pero el ser humano continúa ingiriendo lácteos y sus derivados como quesos, cremas y yogures por toda su vida.
El ser humano no forma parte de ninguna cadena alimenticia. El no tiene ningún rastro de instinto carnívoro. Su dentadura e intestinos están diseñados para ser 100% herbívoro. Los vegetales contienen fibra, fitoquímicos y antioxidantes que necesita para su óptimo funcionamiento.
El ser humano es el único animal que se enferma y también es el único que consume leche y sus derivados de otro animal diferente a su especie. La leche de vaca, por ejemplo, está diseñada para alimentar un becerro para que este crezca rápidamente. En dos años es un animal grande. El ser humano, en cambio, está diseñado para un crecimiento lento, pausado, por eso la leche humana contiene mucho menos hormonas que la leche de vaca.
Todos los mamíferos excepto el humano dejan de tomar leche cuando son destetados, pero el ser humano continúa ingiriendo lácteos y sus derivados como quesos, cremas y yogures por toda su vida.
El ser humano no forma parte de ninguna cadena alimenticia. El no tiene ningún rastro de instinto carnívoro. Su dentadura e intestinos están diseñados para ser 100% herbívoro. Los vegetales contienen fibra, fitoquímicos y antioxidantes que necesita para su óptimo funcionamiento.
Podemos agregar también que por lo general, las condiciones de los rastros son antihigiénicas y que muchos productores alimentan a los animales con substancias químicas para obtener un mayor rendimiento del producto que el animal les proporciona. Estos químicos no se desechan y pasan a ser parte de la dieta del ser humano que los consume. Consideremos también que los animales cuando son sacrificados entran en pánico generando mucha adrenalina que envenena su carne. Este veneno también forma parte del ser humano al comer su carne.
Las carnes contienen exceso de proteína para el ser humano, este exceso hace que nuestra sangre, que debe ser alcalina, se vuelva ácida. El cuerpo humano trata de compensar esta acides tomando fosfato del fosfato cálcico de nuestros huesos para regresar a la sangre a su Ph alcalino. El calcio lo desechamos vía urinaria. La consecuencia es ser propenso a osteoporosis (descalcificación de los huesos) y cálculos renales.
Los productos de origen animal y los carbohidratos refinados (harina y azúcar blancas) hacen que las niñas inicien su ciclo menstrual a menor edad, hace que las mujeres maduras inicien su menopausia más tarde, genera más nivel hormonal y aumenta los niveles de colesterol. La consecuencia es ser propenso a contraer cáncer de mama y cáncer de ovarios.
Las carnes contienen exceso de proteína para el ser humano, este exceso hace que nuestra sangre, que debe ser alcalina, se vuelva ácida. El cuerpo humano trata de compensar esta acides tomando fosfato del fosfato cálcico de nuestros huesos para regresar a la sangre a su Ph alcalino. El calcio lo desechamos vía urinaria. La consecuencia es ser propenso a osteoporosis (descalcificación de los huesos) y cálculos renales.
Los productos de origen animal y los carbohidratos refinados (harina y azúcar blancas) hacen que las niñas inicien su ciclo menstrual a menor edad, hace que las mujeres maduras inicien su menopausia más tarde, genera más nivel hormonal y aumenta los niveles de colesterol. La consecuencia es ser propenso a contraer cáncer de mama y cáncer de ovarios.
Los productos lácteos contienen una substancia identificada como: “factor de crecimiento similar a la insulina” (IGF-I), esta pasa al flujo sanguíneo. La consecuencia es ser propenso a contraer cáncer de próstata.
Al ingerir productos cárnicos y lácteos consumimos más cantidad de grasa, esta grasa saturada hace que la insulina no trabaje correctamente dificultando la entrada de azúcar en las células. La consecuencia es ser propenso a contraer diabetes.
Las carnes contienen grasas saturadas esto hace que trabaje más la bilis para modificar esta grasa. La bilis junto con las bacterias, que son muy comunes que se formen en los intestinos de personas que consumen carnes, forma ácidos bílicos secundarios. La consecuencia es ser propenso a contraer cáncer de colon y cáncer de recto.
Es común que se formen bacterias en los intestinos de personas que consumen carne porque el intestino del ser humano es muy largo a diferencia del intestino de los verdaderos carnívoros que es muy corto y que no da tiempo a la formación de bacterias.
Al ingerir productos cárnicos y lácteos consumimos más cantidad de grasa, esta grasa saturada hace que la insulina no trabaje correctamente dificultando la entrada de azúcar en las células. La consecuencia es ser propenso a contraer diabetes.
Las carnes contienen grasas saturadas esto hace que trabaje más la bilis para modificar esta grasa. La bilis junto con las bacterias, que son muy comunes que se formen en los intestinos de personas que consumen carnes, forma ácidos bílicos secundarios. La consecuencia es ser propenso a contraer cáncer de colon y cáncer de recto.
Es común que se formen bacterias en los intestinos de personas que consumen carne porque el intestino del ser humano es muy largo a diferencia del intestino de los verdaderos carnívoros que es muy corto y que no da tiempo a la formación de bacterias.
Los productos lácteos incrementan el colesterol en la sangre del ser humano. La consecuencia es ser propenso a contraer enfermedades cardiovasculares, ataques cardiacos y obesidad.
Los productos lácteos contienen lactosa que debe ser descompuesta en otros azúcares como la galactosa y otras enzimas. En exceso, el cuerpo humano no tiene capacidad para procesarla y se va al torrente sanguíneo. La consecuencia es estar propenso a contraer diferentes tipos de cáncer como el cáncer de ovarios.
Otra parte de la lactosa que no pudo ser digerida viaja al colon donde las bacterias la metabolizan. Las consecuencias son calambres, flatulencias, nauseas y diarrea.
La leche de vaca inhibe la absorción de hierro y calcio. El calcio en la sangre es necesario para la contracción muscular, el latido del corazón y el funcionamiento del diafragma, también es necesario para la transmisión nerviosa y la coagulación de la sangre. Cuando el calcio de la sangre disminuye, lo toma de los huesos. Los huesos son dinámicos en la transferencia y absorción de calcio, el calcio que pasa a la sangre debe ser restituido de nuevo por el aporte de calcio de los alimentos que tomamos. Las consecuencias son ser propenso a osteoporosis. La falta de hierro produce ulceras intestinales y anemia.
El calcio de la leche de vaca sólo es absorbido en un 32%, el resto se elimina por los riñones. La consecuencia es ser propenso a tener cálculos renales.
La dentadura del ser humano está diseñada para moler. La dentadura de los animales carnívoros está diseñada para desgarrar. Cuando el ser humano consume productos cárnicos somete a su dentadura a substancias y procesos para la que no fue diseñada. Las consecuencias son inflamación de encías; si hay falta de limpieza bucal se forma más rápidamente placa bacteriana en los dientes y caries.
Si reflexionamos, podemos percibir que no existe un motivo natural para que el ser humano viva enfermo, podemos intuir que el estado natural del ser humano también es estar completamente sano como los demás animales del reino animal. Es tiempo ya de abrir nuestra conciencia y desechar el viejo paradigma que “es natural que el ser humano se enferme”. La verdad es todo lo contrario: Por naturaleza, el ser humano está diseñado para ser un ser sano, alegre y con paz interior. Pero como por muchos años hemos sido engañados y programados, generación tras generación, para estar enfermos y verlo “normal”, aceptar este nuevo paradigma nos puede costar mucho trabajo….
Los productos lácteos contienen lactosa que debe ser descompuesta en otros azúcares como la galactosa y otras enzimas. En exceso, el cuerpo humano no tiene capacidad para procesarla y se va al torrente sanguíneo. La consecuencia es estar propenso a contraer diferentes tipos de cáncer como el cáncer de ovarios.
Otra parte de la lactosa que no pudo ser digerida viaja al colon donde las bacterias la metabolizan. Las consecuencias son calambres, flatulencias, nauseas y diarrea.
La leche de vaca inhibe la absorción de hierro y calcio. El calcio en la sangre es necesario para la contracción muscular, el latido del corazón y el funcionamiento del diafragma, también es necesario para la transmisión nerviosa y la coagulación de la sangre. Cuando el calcio de la sangre disminuye, lo toma de los huesos. Los huesos son dinámicos en la transferencia y absorción de calcio, el calcio que pasa a la sangre debe ser restituido de nuevo por el aporte de calcio de los alimentos que tomamos. Las consecuencias son ser propenso a osteoporosis. La falta de hierro produce ulceras intestinales y anemia.
El calcio de la leche de vaca sólo es absorbido en un 32%, el resto se elimina por los riñones. La consecuencia es ser propenso a tener cálculos renales.
La dentadura del ser humano está diseñada para moler. La dentadura de los animales carnívoros está diseñada para desgarrar. Cuando el ser humano consume productos cárnicos somete a su dentadura a substancias y procesos para la que no fue diseñada. Las consecuencias son inflamación de encías; si hay falta de limpieza bucal se forma más rápidamente placa bacteriana en los dientes y caries.
Si reflexionamos, podemos percibir que no existe un motivo natural para que el ser humano viva enfermo, podemos intuir que el estado natural del ser humano también es estar completamente sano como los demás animales del reino animal. Es tiempo ya de abrir nuestra conciencia y desechar el viejo paradigma que “es natural que el ser humano se enferme”. La verdad es todo lo contrario: Por naturaleza, el ser humano está diseñado para ser un ser sano, alegre y con paz interior. Pero como por muchos años hemos sido engañados y programados, generación tras generación, para estar enfermos y verlo “normal”, aceptar este nuevo paradigma nos puede costar mucho trabajo….

A continuación compartimos 5 pasos fáciles para que nunca más nos enfermemos, nunca más compremos una medicina, nunca más seamos el paciente de un doctor o de un hospital. Deseamos de corazón que tengas la fuerza espiritual y la fuerza de voluntad para llevarlos a cabo y regreses a la armonía que por derecho divino te corresponde.
1 - Haz ejercicio diariamente por lo menos una hora.
2 - Proporciona a tu cuerpo exclusivamente productos naturales, sé un ser herbívoro en concordancia con tu verdadera naturaleza. Esto es, no ingieras alcohol, no fumes, no tomes café, no consumas ningún tipo de carne, lácteos ni huevo. No consumas productos industrializados con harinas refinadas como galletas. No consumas refrescos.
3 - Mantén tu mente activa aprendiendo siempre cosas nuevas. Evita ver televisión. Aprende a tocar un instrumento, nuevos pasos de baile, juega ajedrez, aprende a tejer, aprende física, matemáticas, astronomía, anatomía o biología…. Así vas a evitar enfermedades mentales.
4 - Mantente con un estado emocional, alegre, con paz interior. Evita enojarte, deprimirte o que te invada el miedo. Así vas a mantener un sistema inmunológico fuerte y vas a evitar contagios.
5 - Alimenta diariamente tu espíritu. Confía ante todo en Dios Padre que es puro Amor. Regocíjate de las maravillas del mundo en que vives. Ayuda a todos los seres humanos que más puedas a que vivan en paz y armonía. Ama y respeta a toda la vida creada en este planeta. Así vas a vivir siempre protegido contra accidentes.
Recomiendame asi pasamos esta valiosisima info a los demas