
"Quiero felicitarla, senadora, porque a pesar de todo el maltrato que usted ha sufrido -y que le encanta, porque la violencia se da de a dos, es como un matrimonio de violentos y de golpeados. La violencia se da de a dos"
¿Qué pasa en las sociedades cuando hay psicópatas en los puestos de poder político,
económico, militar o religioso?
Es la pregunta que analiza los efectos de la patocracia , la misma que formula en su libro "Serpientes en trajes", un especialista en el tema, Robert Hare.
La senadora Alperovich ya ha dado sobradas muestras de falta total de empatía y cosificación del otro, de ausencia total de arrepentimiento, crueldad, entre otros rasgos.

Personas con este perfil psicópata/perverso/narcisista, deberían estar por lo menos inhabilitadas para ejercer cargos públicos, hoy en día es posible detectarlos: una tomografía PET , y ante estímulos que en personas no-psicópatas provocarían compasión, los psicópatas no registran actividad en el lóbulo frontal del cerebro, donde se procesa la capacidad de ponerse en el lugar del otro.

Yo no sé ustedes, pero a mí me parece que ese debiera un requisito sine qua non para toda persona que aspire a cargos donde se toman decisiones sobre el destino de todos nosotros.
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