
De seguro el Libertador de las Américas, Don Simón Bolívar, estará revolcándose en su tumba al ver que su gran sueño se derrumba, dos pueblos hermanos que han coexistido unidos durante siglos con sus más y con sus menos se enfrentan hoy en una verdadera batalla campal. Es de entender los motivos de Nicolás Maduro pero seguramente no era la mejor forma de solucionarlo, sin lugar a dudas se podría haber puesto fin a los problemas de frontera de otra forma. ¿Qué gana el ahora enarbolando la bandera del anti-colombianismo? más temprano que tarde tendrán que volver a fumar la pipa de la paz.