En los últimos meses tuve un sentimiento de angustia respecto al futuro y el rumbo que estaba dando a mi vida. Las cosas simplemente no estaban marchando como esperaba. En medio de la desesperación encontré un señor mayor, que des-interesadamente me aconsejo y pensé compartirlo con ustedes...
Lo narrado aconteció la tarde del lunes en un café Martinez del centro...
Introducción para situar en contexto:
-Veníamos de una conversación larga ya, bastante bajoneada. Al parecer el señor de la historia nos venia escuchando hace rato y en un momento decidió dar su parecer. Estaba en la mesa enfrente nuestro de espaldas y llevaba un traje en apariencia caro, rondaría los 60 años-
Yo: Debe ser genial trabajar de lo que te gusta.
Amigo: Eso y que te alcance el sueldo.
Señor: Disculpen, pero si me permiten mi opinión son personas capaces y talentosas, con mucho que dar.
Señor: Poniéndome a mi mismo de mal ejemplo, les pido simplemente que no se rindan.
La meta para alcanzar sus sueños va delante de ustedes, solo deben seguirla, procuren alcanzarla.
Señor: Es feo darse cuenta que uno ya tiene edad para dar consejos. Pero no se que pasa con su generación, tan desanimada y melancólica.
Señor: Se lo tentador que es rendirse, la vida te pone dificultades a cada paso, pero el mundo es de los tenaces.
Amigo: Parece tenerlo muy claro, lo haces sonar fácil.
Señor: Es cierto, quizá mi vida no sea un éxito en lo económico, en el sentido de tener un montón de dinero y muchas posesiones materiales. Hice un sacrificio, elegí, deje de lado muchas cosas para seguir mis sueños.
Señor: Admito que algunas veces me arrepentí. La verdad no me sobra ni un peso aunque, para que te voy a mentir... ¿Pero sabes que pibe? soy feliz.
Porque no deje nunca de pelear por mis sueños, ni siquiera en los peores momentos.
Por eso mi consejo siempre es el mismo. Lo que sea que quieres hacer, eso que te realiza como persona, no lo pierdas de vista nunca.
Por mas que tengas que trabajar de sol a sol o con una pala, nada es demasiado esfuerzo cuando se persigue algo.
Busca hasta encontrar. No dejes pasar el tiempo porque cuando te quieras dar cuenta se habrá esfumado. Escúchame: para cualquier cosa en la vida se necesita primero que nada invertir tiempo en desarrollar la habilidad o lo que sea que estés haciendo y luego esfuerzo, ponerle garra, que cuando lo consigas, el verdadero éxito, el intelectual, todo habrá valido la pena. Eso si, es una elección y depende enteramente de vos; si aceptas hacer el sacrificio te garantizo que vas a ser feliz.
-Tras decir esto se fue del establecimiento-
Yo me quede impactado, mi acompañante se reía, le daba gracia y creía que se trataba de un pobre viejo tratando de lucirse. Su actitud (la de mi amigo) me molesto y lo deje de mala gana que garpe el la cuenta.
Lo narrado aconteció la tarde del lunes en un café Martinez del centro...
Introducción para situar en contexto:
-Veníamos de una conversación larga ya, bastante bajoneada. Al parecer el señor de la historia nos venia escuchando hace rato y en un momento decidió dar su parecer. Estaba en la mesa enfrente nuestro de espaldas y llevaba un traje en apariencia caro, rondaría los 60 años-
Yo: Debe ser genial trabajar de lo que te gusta.
Amigo: Eso y que te alcance el sueldo.
Señor: Disculpen, pero si me permiten mi opinión son personas capaces y talentosas, con mucho que dar.
Señor: Poniéndome a mi mismo de mal ejemplo, les pido simplemente que no se rindan.
La meta para alcanzar sus sueños va delante de ustedes, solo deben seguirla, procuren alcanzarla.
Señor: Es feo darse cuenta que uno ya tiene edad para dar consejos. Pero no se que pasa con su generación, tan desanimada y melancólica.
Señor: Se lo tentador que es rendirse, la vida te pone dificultades a cada paso, pero el mundo es de los tenaces.
Amigo: Parece tenerlo muy claro, lo haces sonar fácil.
Señor: Es cierto, quizá mi vida no sea un éxito en lo económico, en el sentido de tener un montón de dinero y muchas posesiones materiales. Hice un sacrificio, elegí, deje de lado muchas cosas para seguir mis sueños.
Señor: Admito que algunas veces me arrepentí. La verdad no me sobra ni un peso aunque, para que te voy a mentir... ¿Pero sabes que pibe? soy feliz.
Porque no deje nunca de pelear por mis sueños, ni siquiera en los peores momentos.
Por eso mi consejo siempre es el mismo. Lo que sea que quieres hacer, eso que te realiza como persona, no lo pierdas de vista nunca.
Por mas que tengas que trabajar de sol a sol o con una pala, nada es demasiado esfuerzo cuando se persigue algo.
Busca hasta encontrar. No dejes pasar el tiempo porque cuando te quieras dar cuenta se habrá esfumado. Escúchame: para cualquier cosa en la vida se necesita primero que nada invertir tiempo en desarrollar la habilidad o lo que sea que estés haciendo y luego esfuerzo, ponerle garra, que cuando lo consigas, el verdadero éxito, el intelectual, todo habrá valido la pena. Eso si, es una elección y depende enteramente de vos; si aceptas hacer el sacrificio te garantizo que vas a ser feliz.
-Tras decir esto se fue del establecimiento-
Yo me quede impactado, mi acompañante se reía, le daba gracia y creía que se trataba de un pobre viejo tratando de lucirse. Su actitud (la de mi amigo) me molesto y lo deje de mala gana que garpe el la cuenta.