¿Quien no recuerda, lamentablemente, aquellos pibes y pibas que se habian desviado del camino de la "normalidad", convirtiendose en los tan esporadicamente famosos floggers?
Lamentablemente todos los que tenemos cierta edad nos acordamos. Pibes de entre 12 y 17 años que andaban vestidos con ropa colorinche y ridicula, con peinados extravagantes y armados con camaras de fotos. Pibes desesperados por un poco de atencion, y que, como el mejor de los cultos, tenian su Dios: Cumbio.
Personalmente me reprocho a mi mismo por acordarme incluso del nombre de este personaje, supuestamente de sexo femenino, que se hizo famosa e incluso curro algunos pesos haciendo NADA. Aparecio en TV, tuvo notas en revistas, incluso almorzo con la vieja Legrand. Que cosa!
Obviamente solo en Argentina se puede esperar que una puberta que no tiene ningun merito se haga famosa. Asi fue como Cumbio tuvo sus 15 minutos de fama, fama que obtuvo por ser famosa a su vez en el submundo flogger.
En fin, gracias a Dios todo pasa, nada es para siempre (NADA ES PARA SIEMPRE, MENOS LOS GOBIERNOS), y los pequeños floggers son cosas del pasado.
Para terminar, vamos a reirnos viendo un par de fotos seguidas de un clasico de la Television Argentina.
Lamentablemente todos los que tenemos cierta edad nos acordamos. Pibes de entre 12 y 17 años que andaban vestidos con ropa colorinche y ridicula, con peinados extravagantes y armados con camaras de fotos. Pibes desesperados por un poco de atencion, y que, como el mejor de los cultos, tenian su Dios: Cumbio.
Personalmente me reprocho a mi mismo por acordarme incluso del nombre de este personaje, supuestamente de sexo femenino, que se hizo famosa e incluso curro algunos pesos haciendo NADA. Aparecio en TV, tuvo notas en revistas, incluso almorzo con la vieja Legrand. Que cosa!
Obviamente solo en Argentina se puede esperar que una puberta que no tiene ningun merito se haga famosa. Asi fue como Cumbio tuvo sus 15 minutos de fama, fama que obtuvo por ser famosa a su vez en el submundo flogger.
En fin, gracias a Dios todo pasa, nada es para siempre (NADA ES PARA SIEMPRE, MENOS LOS GOBIERNOS), y los pequeños floggers son cosas del pasado.
Para terminar, vamos a reirnos viendo un par de fotos seguidas de un clasico de la Television Argentina.