UN PEQUEÑO CUENTO DE MI INFANCIA
Música para ambientar el primer escenario
Sueño despierto o despierto soñando, ya no lo sé. Poco importa, tras la paz infinita que se vislumbra por delante. Me siento extraño, feliz y eterno al mismo tiempo. Este antiguo lugar conocido me trae tantos recuerdos, me retrotrae a mi infancia olvidada. ¿Dónde realmente me encuentro?. Esto no parece tener principio ni final. Aquel mismo maltrecho nogal herido por el tiempo no ha cambiado. Sin embargo las marcas sobre la tierra me indican que alguien recientemente ha estado por estos lares y parece que no tardará mucho en volver. Con un aire de melancolía recorriendo mi piel oigo unos pequeños pasos acercándose hacia mi ubicación. Doy media vuelta y me encuentro a mi propio "yo"de hace casi 15 años atrás, Impactado y sin poder moverme me preparo a escuchar sus primeras palabras.
Música para ambientar el segundo escenario
-Hola, ¿quién eres?- me pregunta tímidamente.
Asombrado, intento recordar el niño que fui para responderle.
-Soy un viajero del tiempo- le respondo con un rostro lleno de seriedad.
-Eres como Trunks del futuro, has venido en una máquina del tiempo- grita deslumbrado.
-No soy tan poderoso como él pero conservo el mismo orgullo que su padre, el gran príncipe Vegeta.
-¿Has venido desde tu época a dejarme un mensaje para cambiar mi futuro?- me dice con algo de sorpresa.
En ese mismo instante puedo recordar lo ingenuo y perspicaz que solía ser.
-Así es, tengo una importante misión para ti. ¿Serás lo suficientemente valiente como para lograrlo?.
-¡Sí, claro que sí!.¡Jamás me daré por vencido! - exclama con una expresión que me recordaba lo optimista que era en ese entonces.
-Ve a la pieza de tus padres, tranquilo como el cielo y más rápido que un relámpago, a abrir el pequeño cofre(aunque en realidad era un viejo baúl con sus bisagras oxidadas) de madera que se halla justo por debajo del lado derecho de la cama.
Y en un abrir y cerrar de ojos vuelve con ese objeto que había significado tanto para mi. Golpeo sutilmente con 2 de mis dedos su frente para felicitarlo.
-¿Qué es esto?- expresa emocionado.
Una sensación de tristeza me invade, tengo ante mis ojos el colgante plateado de Pegaso que tanto había representado para mi en otros tiempos.
-Consérvalo con todo tu ser, ese amuleto te protegerá para siempre de la soledad.
-¡Dame tu fuerza Pegaso!- grita imitando con su puño a Seiya al mismo tiempo que recuerdo la gran fuerza de voluntad que había perdido.
Suspiro y me quedo sin palabras por unos minutos.Sólo me queda la pena y un inmenso vacío.
- Te noto triste. Cuéntame, ¿no tienes a nadie en tu época?- son sus primeras palabras tras colocarse con conviccion y sin dudarlo el tan, ante sus ojos, místico colgante. Y hasta me parece apreciar el espíritu de una bestia mitológica cuidando su sombra.
-Me tengo a mi mismo- le contesto sin emitir emoción alguna con un hablar monótono.
El silencio se apodera de la situación.
-Todos me dicen que es malo querer estar solo, pero a veces me gusta mucho estarlo- menciona como leyéndome la mente y anticipándose a mis pensamientos.
Ya no quiero seguir mintiéndole y mintiéndome, así que llego la hora de ir con la verdad de frente por más duro que sea.
Ambientar con esta música el tercer escenario
-Te quedarás solo para siempre casi sin darte cuenta- le anuncio con algo de dolor al ponerme en su lugar.
-¿Por qué?.
-Porque es el precio que tienes que pagar por ser quien realmente eres.
-¡No entiendo!- exclama con una pequeña mueca de fastidio por no poder llegar a comprender, en magnitud, el concepto de mi habla.
-Cierra tus ojos, imagina el camino más solitario e inhóspito, todos tus amigos se han ido, allí estoy contigo como ese héroe del animé que tanto admiras, sólo tenemos que sortear innumerables batallas y caminar juntos hasta el fin sin que nada ni nadie pueda detenernos para salvar a la tierra de todos sus males. ¿Serás capaz de hacerlo?.
-¡Sí, podré hacerlo!-clama con toda su ilusión.
-Perfecto, entonces llegó el momento de despedirme. Confió en ti. No me defraudes.
-Espera no te vayas, no quiero sentirme solo. Quiero regresar si no te quedas a mi lado- manifiesta con lágrimas en sus ojos.
- Me dijiste que te gustaba estar solo, pero sientes lo cruel de la soledad sin mi presencia. Espero que hayas entendido bien la diferencia, el querer estar siempre solo te hará sentirte muchas veces tan solo como ahora.
-¿Entonces te quedarás conmigo para que no me sienta de esa manera?
-Perdón por haberte mentido, sólo que no puedo ser ese "héroe que tanto admiras", debo volver a mi realidad en mi nave del tiempo, algún día descubrirás que ese mismo héroe habita en tu interior y le permitirás manifestarse. ¿Prométeme que cuando llegue ese valioso momento me recordarás?.
-Lo prometo- es lo último que le alcanzo a oír mientras su llanto se cristaliza para dejar paso a su sonrisa a la misma vez que veo su silueta comenzar a desdibujarse.
Como si el sonido de un trueno pudiese superar a la velocidad de su luz, rompo las leyes de la física para pronunciarle en un destello mis palabras finales.
-Debes soportar esa soledad, avanzar sin claudicar pese a las adversidades, perseguir tus sueños en esa nube voladora hasta lograrlos. Todo el dolor que sientas te hará más fuerte. Y te perderás para poder encontrarte y, tal vez, encontrarme.
-Pero yo no soy como tu.......- me susurra una tenue voz al oído.
- Sí, si lo eres .Yo soy el que nunca volverá a ser como era.
.
FIN
"Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de comprenderlo todo, incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa todavía: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene, por consiguiente, una gran necesidad de ser consolada.
Si no fueran suficientes todas esas razones, quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan)" El Principito de Antoine de Saint-Exupéry.
NO PUEDO DESPEDIRME SIN LA ESCENA MAS TRISTEMENTE FELIZ DE MI INFANCIA
Y ASÍ LA HISTORIA DE ESTE POST LLEGA A SU FIN