¿Qué es lo que una placa madre top de línea debe tener?
Aprende a analizar los principales componentes a la hora de adquirir una placa madre de alto desempeño.
Adquirir un nuevo componente de hardware no siempre es una tarea fácil. Cuando se trata de una placa madre, la historia es más complicada aún. Por ser justamente el componente que conectará al resto, escoger esa pieza debe ser algo muy bien pensado.
Considerando la cantidad de fabricantes y la variedad de modelos, se nos hace mucho más difícil definir cual es la que más indicada. Claro, cuando se trata de una placa madre para una computadora básica, cualquiera sirve. Pero si buscas que sea top de línea ya la situación cambia totalmente.

Las especificaciones son tantas que no siempre optamos por lo mejor que encontramos en el mercado. Pensando en eso, decidí crear este artículo para ofrecer algunos consejos sobre las configuraciones que deben ser observadas a la hora de escoger una nueva placa madre top de línea.
La placa debe ser “futureproof”
Uno de los grandes problemas en los componentes de hardware está en el corto plazo de “duración”. No es que las piezas se oxiden o se echen a perder con facilidad, pero la desactualización es inevitable. Compras una placa de video, por ejemplo y en un año ella ya no logra ejecutar más los juegos en su calidad máxima.
Es pensando en eso que al adquirir un producto es importante evaluar bien si realmente es futureproof. ¿Pero por fin, qué es futureproof? La traducción literal ya delata la función del término, “A prueba del futuro”. Eso significa que un determinado componente no estará desactualizado tan fácilmente.
Generalmente, patrones y conceptos son futureproof. Componentes de hardware no deberían adherir esa característica, pues la evolución es constante. O sea, una tarjeta de video ser futureproof no significa que ella va a estar actualizada eternamente. Sin embargo, por otro lado eso significa que va a durar algunos años con las tecnologías que usa.
El socket más adecuado
Como estamos hablando de computadoras robustas, nada más lógico que buscar tarjetas que soporten los más recientes procesadores. En el caso de desktops con procesadores Intel, se debe observar si la placa que vas a adquirir trae el socket LGA 1155. Los modelos con ese tipo de acople permiten la instalación de procesadores Intel Core de segunda generación.

Los usuarios que están interesados en montar una computadora que esté equipada con un procesador AMD deben observar si la placa madre posee el socket AM3+. Ese es el patrón de acople utilizado en los procesadores AMD Phenom II, los más robustos de la famosa empresa AMD.
Puede parecer irrelevante comentar ese tipo de información, sin embargo, una placa madre potente debe contar con el más reciente patrón de socket, ya que los fabricantes de procesadores no suelen retroceder en decisiones con respecto al tipo de “acoplamiento” del procesador.
La excepción
Si te anticipaste a nuestro artículo y visitaste el sitio de algunos fabricantes, debes haber notado que las placas más caras y robustas traen el socket LGA 1366. Esos modelos son compatibles con los procesadores Intel Core de primera generación. No es recomendado adquirir una placa de ese tipo, pues Intel no debe continuar invirtiendo en esos procesadores.
Evidentemente, si quieres adquirir una placa con el socket LGA 1366, difícilmente tendrás problemas en lo que se refiera a desempeño. Un buen ejemplo es la ASUS Rampage III Extreme. Ese modelo tiene especificaciones bastante superiores de lo que son encontradas en placas para procesadores Intel Core de segunda generación. Sin embargo, insistir en una tecnología que está a camino de ser abandonada no es una buena idea.
En camino…
En breve, AMD lanzará sus nuevos procesadores, los famosos Bulldozers. Esos nuevos procesadores serán compatibles con el socket AM3+, por lo tanto, la placa madre con ese tipo de acople debe comportar uno de los nuevos chips de ese fabricante.
Sin embargo, todavía no está definido si todas las tarjetas actuales recibirán actualizaciones de BIOS para esos nuevos procesadores. Por eso, si piensas que hacerte de un Bulldozer, puede ser interesante adquirir la placa madre cuando el procesador ya esté disponible.
El chipset hace toda la diferencia
Como bien debes saber, uno de los motivos para que las motherboards (como son conocidas en inglés) presenten diferentes características está en el uso de chipsets diferentes. Las placas con el chipset AMD 880G por ejemplo, traen tarjetas gráficas Radeon HD 4250 y soporte para muchas puertas USB 2.0. Además de eso, los modelos con ese chip vienen preparados para trabajar con memorias DDR3.
En el caso de las placas para procesadores Intel, la presencia de un chipset P67 es más recomendable. Ese chip es el más avanzado para los procesadores Intel Core de segunda generación. Los modelos con el P67 también trabajan con memorias DDR3, sin embargo no traen un chip gráfico con ella. Otros chipsets AMD e Intel también pueden presentar excelentes resultados, sin embargo, esos indicados son los que están presentes en las placas de alto desempeño.
Compatibilidad con memoria DDR3 de alta velocidad
Considerando la instalación de un procesador potente, queda claro que solamente los módulos de memoria DDR3 podrán ser utilizados. Sin embargo las placas más baratas también traen soporte para esos componentes. Entonces, ¿cómo diferencias las placas en ese aspecto?
Primero es importante destacar que la cantidad de slots para la instalación de las memorias es variable. Existen placas con soporte para CPU’s Intel Core de segunda generación que traen apenas dos espacios, mientras que otras vienen con cuatro slots. Ya los modelos con el socket AM3+ generalmente vienen con cuatro slots.

Las placas madres para esos procesadores tienen una semejanza: todas vienen preparadas para trabajar con memorias DDR3 de 1333 MHz. La única diferencia está en la frecuencia máxima soportada, por la placa. Algunas permiten utilizar memorias con overclock, o sea, que operan en una “velocidad” por encima de lo normal. Por lo tanto, busca una que trabaje con memorias en la frecuencia de 2000 MHz o superior, ya que eso puede ser bastante útil en el futuro.
Otro detalle a ser observado es la cantidad de memoria RAM que la placa madre logra comportar. Existen algunas que soportan la instalación de 32 GB de memoria, mientras que otras están limitadas a 16 GB. Como estamos hablando de las placas de alto desempeño es importante buscar modelos que soporten 32 GB o quizás hasta un poco más.
SATA 6 GB para alto desempeño
Así como las memorias deben ser más rápidas, los discos duros deben trabajar con una mayor velocidad. La rotación de los discos no aumenta, pues eso es una propiedad del propio disco duro. Sin embargo, la tasa de transferencia de datos puede aumentar con la utilización del patrón SATA 6 GB.
Las placas de alto desempeño, necesariamente deben venir equipadas con un controlador que acepte discos que operan a 6 GB/s. Esa es una característica más que depende del chipset, sin embargo, los chipsets de la Intel y de la AMD soportan ese nuevo patrón, lo que significa que no tendrás que preocuparte con eso a la hora de comprar una placa madre de alto rendimiento.
USB 3.0 es imprescindible
Siguiendo la tendencia de la alta velocidad, la placa madre debe tener puertas USB 3.0. Encontrar una placa que solo tenga puertas de ese tipo es difícil, pero al menos dos pueden ser útiles. La presencia de puertas USB 3.0 no debe acelerar el desempeño de la computadora en el uso del sistema operativo, pero puede hacer toda la diferencia cuando es necesario trabajar con dispositivos de almacenamiento removibles.

Evidentemente, las puertas USB 3.0 solo presentan una mayor velocidad cuando son conectados dispositivos compatibles, Los equipos que vengan configurados para trabajar en la velocidad de las puertas USB 2.0 no tendrán un aumento en la velocidad.
Múltiples slots PCI-Express
Como estamos hablando de una placa madre de alto desempeño, es evidente que tu computadora será una máquina robusta para hacer funcionar juegos o aplicaciones pesadas. Teniendo eso en cuenta, deducimos que la instalación de diversas tarjetas de video es casi segura.
Para quien desea utilizar tarjetas de video en configuración SLI o CrossFireX, es necesario adquirir una placa madre con múltiples slots PCI-Express x16. Los modelos de motherboards preparados para los procesadores más robustos generalmente cuentan con dos o tres slots de ese tipo.
Por otro lado, si realmente quieres exagerar, es interesante que busques una que traiga cuatro espacios para la instalación de tarjetas gráficas. Un modelo para una configuración de múltiples tarjetas de video en CrossFireX o SLI es la ASUS Maximus IV Extreme.
Componentes extras siempre son bienvenidos
Para finalizar el proceso de escoger una placa madre de alto desempeño, es importante investigar sobre los “extras”. Algunos pequeños detalles pueden parecer irrelevantes, sin embargo, hacen toda la diferencia para quien están montando una computadora que esté preparada para el futuro.
Las tarjetas de red gigabit ya son comunes en muchas placas, sin embargo, las tarjetas de red inalámbricas son raras. Encontrar una placa madre que traiga tal componente es bastante difícil, pero si es posible obtenerla, es bueno que sepas que sería la mejor opción. La presencia de una tarjeta inalámbrica significa que no tendrás que ocupar un slot PCI con una tarjeta de red. Es válido destacar también que es mucho mejor aún, optar por una placa madre que triga una tarjeta de red inalámbrica compatible con el patrón 802.11n.

Tratándose de conectividad, es interesante buscar también una placa madre que tenga el adaptador de bluetooth incorporado. Las placas con ese tipo de dispositivo ya acoplado son más raras de encontrar, pero nuevamente vale la regla de ahorrar un puerto USB con un dispositivo que puede venir acoplado en la placa madre. El bluetooth ya está en su tercera versión, por lo tanto busca una placa que también sea compatible con ese nuevo patrón.
Las placas madre de alto desempeño en general vienen con tarjetas de sonido de alta calidad y con múltiples canales. A pesar de ser común, nunca está demás observar si el modelo escogido realmente cuenta con una tarjeta de sonido de ese tipo. Siete u ocho canales es lo recomendado para quien quiere tener una computadora preparada para juegos y películas.
Mi consejo
Básicamente esos consejos deben ser suficientes para que adquieras una placa madre de alto desempeño en los próximos meses. Es claro que muchas de esas especificaciones cambiarán con el tiempo, pues poco a poco surgen nuevos patrones, chipsets y sockets. Sin embargo, si estás siempre atento a los detalles que he destacado en este artículo y buscas siempre nuevas informaciones en los sitios oficiales de los fabricantes, nunca harás una mala compra.
Espero que te haya gustado el post.
A continuación te dejo algunas sugerencias de las placas madre.
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ASUS Maximus IV Extreme
ASUS M5A88V EVO

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