
(AFP).- Un gorila es toda una sensación en Japón. Este animal, llamado Shabani, roba miradas al punto de que las mujeres lo ven sexi y guapo. Tiene casi 19 años, nació en Holanda, creció en Australia y en 2007 fue trasladado al zoológico de Higashiyama, en Nagoya. Aunque lleva ya ocho años viviendo en su actual hogar, su fama se ha disparado en los últimos meses. Se ha convertido en la atracción principal de su zoológico, al menos para gran parte de las visitantes.
Cientos de fotos de Shabani circulan por la red, con poses que invitan a creer que el propio animal ha tomado conciencia de su status de estrella. Muestra sus músculos, acaricia su barbilla con aire interesante... En muchos de los comentarios que acompañan a estas imágenes aparece el calificativo «ikumen», normalmente utilizado para elogiar a jóvenes físicamente atractivos. No es una broma: Shabani es prácticamente un «sex symbol» en Japón y acumula más fans cada día.
Hasta tal punto ha llegado la fama del gorila que el zoo en que vive ha registrado un incremento de la afluencia de público femenino en tiempos recientes. «No me sorprende su éxito», comenta Allan Schmidt, encargado del zoológico australiano en el que creció Shabani, «los japoneses están locos y adoran las modas. Creo que la mayoría de la gente lo consideraría bastante apuesto"». Además de «guapo», el primate es un padre atento y cariñoso con las dos crías que ha engendrado, cualidades que le han dado todavía más popularidad.
Por extraño que resulte, parece que estamos ante un «madurito interesante», algo así como el George Clooney de los gorilas.
Cientos de fotos de Shabani circulan por la red, con poses que invitan a creer que el propio animal ha tomado conciencia de su status de estrella. Muestra sus músculos, acaricia su barbilla con aire interesante... En muchos de los comentarios que acompañan a estas imágenes aparece el calificativo «ikumen», normalmente utilizado para elogiar a jóvenes físicamente atractivos. No es una broma: Shabani es prácticamente un «sex symbol» en Japón y acumula más fans cada día.
Hasta tal punto ha llegado la fama del gorila que el zoo en que vive ha registrado un incremento de la afluencia de público femenino en tiempos recientes. «No me sorprende su éxito», comenta Allan Schmidt, encargado del zoológico australiano en el que creció Shabani, «los japoneses están locos y adoran las modas. Creo que la mayoría de la gente lo consideraría bastante apuesto"». Además de «guapo», el primate es un padre atento y cariñoso con las dos crías que ha engendrado, cualidades que le han dado todavía más popularidad.
Por extraño que resulte, parece que estamos ante un «madurito interesante», algo así como el George Clooney de los gorilas.
