En 1947, un extraño incidente ocurrido en Roswell, Nuevo México, agrandando el misterio sobre los ovnis y los encuentros con extraterrestres. Hablamos del misterioso caso Roswell. El hecho intentó ser camuflado por las autoridades militares. Todo fue desmentido. La “necesidad” había hecho que se creara un cuerpo de inteligencia dentro de la Fuerza Aérea capacitado para borrar huellas de los distintos incidentes que jalonaron a historia de los ovnis en el planeta. Corno ocurrió el 7 de enero de l945 ,en Kentucky ,cuando se dio el alerta en Fort Xnox, lugar inexpugnable donde siempre se guardaron las reservas de oro del país. La Policía Militar del Fuerte recibió llamados del cercano pueblo de Madisonville: los vecinos estaban alarmados por la presencia en el Cielo de un gran objeto circular de casi cien metros de diámetro que sobre. volaba la zona. Otros informes confirmaron esa imagen aérea y un rato más tarde cuatro aviones Lightning P-51 (los más veloces de la época) despegaron de una base próxima para investigar el motivo de tanta inquietud. La escuadrilla estaba al mando del capitán Thomas A. Mantel! (héroe de la Segunda Guerra), quien a los pocos minutos envió de vuelta a uno de los aviones que tenía dificultades mecánicas y se dirigió a la zona con sus dos laderos. Los tres aviones ascendieron a gran velocidad en busca del objeto y poco después Mantellin formó que lo habían avistado “adelante y arriba». ‘Sigamos”, ordenó minutos más tarde, en la base se registró otra vez la voz del jefe denielo: “El objeto está por arriba de mí y va a la mitad de mi velocidad”. Cuando se le pidió que lo describiera. Contestó: ‘Parece metálico y de un tamaño tremendo”, Mantel seguía ascendiendo. “Trato de acercarme para verlo mejor, ahora se mueve muy rápido pero voy a tratar de acercarme’.
Y lo hizo solo, por que los otros dos pilotos carecían de oxígeno especial. Para vuelos a gran altura. Fue lo último que se supo del capitán Thomas Mantell. Horas más tarde, una patrulla de rescate encontró parte del espacio exterior se había estrellado en la zona, También se supo que en su interior se había encontrado los cuerpos de los cuatro seres que la tripulaban,los restos de su avión en un campo de Frankiin, a 100 kilómetros de la base. El oficial a cargo del grupo dijo que el cuerpo del piloto no estaba en la cabina del caza. Testigos oculares del accidente dijeron que el Ligthning había explotado en el aire y que, luego de desintegrarse, se había precipitado a tierra.
La opinión pública exigió una explicación a las autoridades militares, que apelaron a una respuesta que no satisfizo a nadie: el avión había chocado contra un globo sonda utilizado por la Marina para estudiar rayos cósmicos. No hubo quien lo creyera, y la inexplicable muerte de Mantell se convirtió en un caso testigo dentro del tema ovnis. Palabra de astronauta También está debidamente registrado que los astronautas norteamericanos y soviéticos fueron permanentemente acompañados en sus vuelos por objetos luminosos, tanto en los vuelos orbitales como en los realizados ala Luna. Pero todos ellos debieron ocultar lo que habían visto y entregarlas pruebas que trajeron consigo. Se supo, sin embargo, que en julio de 1969 Neil Armstrong, el primer humano que caminó sobre la Luna durante la Misión Apolo 11, fotografió con nitidez a dos ovnis. Uno de ellos, incluso, permaneció a la vista mientras él realizaba su breve pero histórico paseo lunar. En su informe ala NASA, Armstrong describió como un “agarro” al objeto que parecía suspendido sobre la zona de alunizaje. Brian 0’Leary, ex astronauta y posteriormente profesor de Física y Astronáutica en la Universidad de Princeton fue el primero en romper el silencio impuesto por el Estado y la NASA, al revelar que “a la luz de mi experiencia y de acuerdo con las investigaciones realizadas en el espacio, se debe tomar el fenómeno ovni y a las inteligencias de otros mundos como algo más que forma parte de nuestra realidad. No podemos ser tan necios como para. negarlo o esconderlo“. Y también hubo científicos, como el Dr. Aüen Hynek, experto en astrofísica y ex director del observatorio Smithsoniano de Cambridge.que se alinearon con el tema. Enlosa&os70, Hynek publicó su Obro Azul con casos de presencias ovni debidamente detalladas. El prestigio de la publicación “le valió ser contratado por Steven Spielberg como asesor técnico de Encuentros cercanos del tercer tipo“.
Sus batallas contra los especialistas de la Fuerza Aérea y de la CIA fueron memorables, y el rigor científico de sus opiniones lo convirtió en serio enemigo de los “grandes negadores de la realidad“, como llamó más de una vez a los expertos de uniforme y de la agencia de inteligencia. Lo cierto es que desde aquella primera experiencia, en 1947, en todo el mundo se suceden relatos de apagones, apariciones furtivas, fenómenos magnéticos, gente trasladada de un lugar a otro situado a muchos kilómetros en pocos minutos, animales misteriosamente sacrificados, gigantescas marcas geométricas en vastas extensiones de terreno. Créase o no, los fanáticos de los ovnis tienen muchos motivos para seguir esperando el contacto definitivo.