Pasa lince, en menos de 3 minutos de instrucciones para lograr algo que no habías conseguido en 30 años.
1- Forma una “A” juntando los dedos indice y corazón de tus manos como muestra la imagen.
Para una forma perfecta y un silbido fuerte debes extender completamente los dedos indice y corazón de tus manos, al tiempo que pliegas los dedos anular y meñique y los sujetas fuertemente con el dedo gordo.
Después junta ambas manos formando una “A”, hacer esta estructura bien es fundamental para que suene.
Después junta ambas manos formando una “A”, hacer esta estructura bien es fundamental para que suene.
2- Cubre tus dientes con tus labios.
Colocar bien los labios es la clave del silbido. Lame ligeramente tus labios y retráelos cubriendo tu dentadura, como si fueras un hombre viejo sin dientes.
Es necesario que los labios cubran los dientes, para que el aire no se escape. Siéntete libre de apretarlos más o menos, en función del tamaño de tu boca y el grosor de tus labios.
Tranquilo, no es necesario que ejerzas mucha fuerza con tus músculos faciales, pues los dedos ayudaran a sujetar los labios en el siguiente paso.
Es necesario que los labios cubran los dientes, para que el aire no se escape. Siéntete libre de apretarlos más o menos, en función del tamaño de tu boca y el grosor de tus labios.
Tranquilo, no es necesario que ejerzas mucha fuerza con tus músculos faciales, pues los dedos ayudaran a sujetar los labios en el siguiente paso.
3- Pulsa con tus dedos la lengua hacia atrás.
Pon la yema de tus dedos debajo de tu lengua y dóblala hacia atrás en tu boca.
Coloca los dedos sobre tus labios y empújalos hasta llegar al primer nudillo desde la punta. La punta de la lengua (1/4 de lengua) deberá descansar doblada hacia atrás.
No hay que hacer fuerza con ella, solo sujetarla con la punta de los dedos y dejarla reposar doblada.
Coloca los dedos sobre tus labios y empújalos hasta llegar al primer nudillo desde la punta. La punta de la lengua (1/4 de lengua) deberá descansar doblada hacia atrás.
No hay que hacer fuerza con ella, solo sujetarla con la punta de los dedos y dejarla reposar doblada.
4- Sopla por el hueco que hay entre tus dedos índices.
Este es el último paso, y no se consigue a la primera. Lo normal es que estés pendiente del sonido y retraigas la lengua. Después te centrarás en los dedos y olvidarás los labios, o pondrás atención en el labio de abajo y olvides el de arriba. Es decir, se necesita coordinación y unos minutos de práctica. Mi recomendación es que lo hagas delante de un espejo y así será más sencillo.
Primero, sopla por tu boca. Debes sentir que el aire solo sale tocando la punta de tu labio superior. Si sientes que el aire se escapa por las comisuras de tu boca, deberás cerrar más tu boca y labios en torno a tus dedos. Recuerda, todo debe estar perfectamente sellado.
Asegúrate de que la lengua no se suelte y aparezca en el hueco entre tus dedos, ya que bloquearía el flujo de aire, impidiendo el silbido.
Primero, sopla por tu boca. Debes sentir que el aire solo sale tocando la punta de tu labio superior. Si sientes que el aire se escapa por las comisuras de tu boca, deberás cerrar más tu boca y labios en torno a tus dedos. Recuerda, todo debe estar perfectamente sellado.
Asegúrate de que la lengua no se suelte y aparezca en el hueco entre tus dedos, ya que bloquearía el flujo de aire, impidiendo el silbido.