Como indica el título, le gané a la tentación y pude cumplir efectivamente. Tal vez, solo tal vez, este momento sea lo que marque una nueva era sin fap en mi vida.
Si bien es cierto que sentí tentación en algún momento, es bueno saber que uno no es adicto y puede controlarse a uno mismo. Después de haber pasado más de un mes sin tener un mínimo contacto con la lascividad, puedo llenarme de orgullo y decir una sola cosa: ¡VICTORIA!
Los invito a ustedes, linces, a compartir sus experiencias en los comentarios sobre el tan afamado "September no fap".
Y ahora, por fin, podré dejar de pasar vergüenza frente a mis monas chinas y serles totalmente fiel, sin pensamientos pecaminosos.