Al ver los videos de los Cánticos de La Campora ; no les voy a mentir , no siento odio ; siento tristeza, me deprimo.
Me deprime ver a una juventud sodomizada, manipulada, abusada y dormida.
Se usó las energías hormonales de los jóvenes para confundirlos y hacerlos adorar a corruptos, para defender a millonarios perversos, para luchar por causas sucias y manchadas, para extender un gobierno demagogico.
Estos jóvenes adoran a los Políticos como si fueran Rockstars, y de hecho son una suerte de Rollingas Barrabravas en un recital del Indio Solari.
Agreden a los opositores como si de una rivalidad futbolera se tratara. Y banderean rebeldía cuando son sumisos del gobierno mas manipulador y enfermizo que hubo en Argentina.
Sinceramente siento pena por estos jóvenes, por estos chicos, por estos niños. Son victimas de un lavado de cerebro alevoso y pedorro, pero rentable.
El Kirchnerismo con el dinero de la gente se apoderó de los medios audio-visuales, contrató a diferentes artistas como Fito Paez, el Indio Solari, La Mancha de Rolando, y un largo etc. Así como a diferentes actores y demás.
Repitieron hasta el hartazgo mentiras y mas mentiras.
Y entre los frutos de tanta manipulación están estos jóvenes. Los títeres.
Te van a odiar si no estás de acuerdo con ellos, te van a acusar de miles de cosas si tenés otra visión al respecto, y toda su euforia será usada para idolatrar a su Jefe, y odiar a cada disidente.
Robots, soldados programados, todos hablan igual y adoran y odian a las mismas cosas. Algunos incluso además de estar programados, también son pagados ; es como que los aceitan para que cumplan su robotica función con mas firmeza.
No son conscientes del daño que están haciendo. Tal vez lo toman como un juego, o les parece divertido putear a Clarín o a USA, y no comprenden que están jugando con el esfuerzo y el trabajo de la gente, están jugando y verdugueando el bien estar de un país. Están jugando con la cultura, con el crecimiento espiritual y con el desarrollo autónomo e intelectual de los seres humanos de esta región. Y también, aunque no logren verlo ; se están haciendo daño a ellos mismos.
Entregan sus cuerpos y sus mentes al servicio de poderosos morbosos, y se bajan los pantalones por un confuso capricho pasional o por unos pesos. Y con los pantalones bajos y la cola dilatada ; gritan, agreden, hacen berrinches y odian.
No siento odio, insisto ; pero siento pena. Pena porque la juventud está perdida , algunos en drogas y alcohol, otros en la ignorancia, y otros en la decadencia pasional Androide-Kirchnerista. Y mas allá del nacionalismo, mas allá de Argentina como país ; los jóvenes serán el Futuro de esta región, serán los humanos con los que tendremos que convivir , y obvio que me dá pena. Me gustaría un futuro sabio, pacifico e inteligente y al ver a estos chicos, siento que ese futuro no podrá ser ni por asomo, siento que es una utopía extremadamente fantasiosa. Como no voy a sentir pena?
