5. Jimi Hendrix
Hendrix es uno de esos guitarristas que cultivan el género circense, la exhibición (lógico, era su oficio), y mucha gente mordía el anzuelo, aunque lo que estuviese tocando no fuese, a veces, para tanto, sino algo en piloto automático para cubrir el expediente, cobrar y largarse. De hecho, he visto actuaciones en las que simplemente no está en forma, mete la pata un montón, y es lo de menos, porque la gente quiere pasárselo bien y flipar, y ya está (incluso él mismo lo dijo alguna vez, con cierta amargura). Tocar con los dientes (cuidadito, que te puedes partir un diente haciendo eso), o prender fuego a una guitarra o cargársela, es muy vistoso, y mucha gente queda convencida de que es el no va más. Y tampoco es eso.
Cuando oigo a alguna gente de aquella época hablar ¡incluso de sí mismos!, a veces me siento un poco incómodo. Ginger Baker dice: “Nos considerábamos la crème, la élite. Éramos los tipos que sabían tocar. Musicalmente estábamos a años luz de los otros.” Jack Bruce dice: “Yo quería ser el mejor bajista del mundo, el más aterrador, y creo que lo era, creo que lo conseguí”. Sí, no estaba mal… para ser músicos de rock.
En ese sentido, hay quien ha mordido el anzuelo demasiado y exagera un poco con Hendrix.
4. Lenny Kravitz
Bueno, lo que pasa con Jimi es que hay quien exagera un poco sus enormes cualidades. Pero lo de Lenny es distinto. Hendrix tiene esas cualidades.
Primero: me saca de quicio la pose de misterioso y de follador. Por eso, porque es una pose, una pose de tonto. Es verdaderamente patético ese rollo místico que se trae, apetece quitarle las gafas de sol de un papirotazo para que despierte y deje ya el papel ese de haberse levantado hace poco.
Ir de guay es malo, pero es que la música de Lenny Kravitz parece siempre una especie de “a ver si hace otro Are you gonna go my way“. Y Are you gonna go my way es, básicamente, un riff, y no, no parece haber hecho otra cosa. A mí me parece un guitarrista del montón, y su música me aburre, por más que esté correctamente hecha, que no lo niego. La música es una extensión del papel que se ha montado: un pavoneo sin autenticidad. Si estás enamorado del tipo, la aguantarás, pero si no… a los cinco minutos pensarás que si esta música no se hubiera hecho, no estuviera sonando, no pasaría nada. Se puede prescindir de Lenny Kravitz, de sus gafas de sol y de esos morritos que pone siempre.
Que sí, que ya quisiera yo sus abdominales y su guitarreo y su voz y su falsete. Pero creo que no vale la atención que recibe.
3. Prince
Este es un poco distinto de Lenny, porque me parece que Prince es un buen músico. Pero si en el otro lado de la balanza ponemos la admiración que recibe… a ver, la mayoría de Prince también es pose y engaño.
Este es otro que va de misterioso y de follador. Diría que Lenny quiso ser Prince, sólo que un poco más tirando a rockero. Así que Prince tiene todo lo malo de Lenny, excepto porque su música es un poco más perdurable.
Lo ponen de genio absoluto, de multiinstrumentista (¡¡¡ooooohhh!!!), de criatura divina. Es un tipo bajito que consiguió sobreponerse a su complejo poniéndose plataformas y yendo, como Lenny, de follador y de misterioso. Le salió bien, me alegro, pero divino no es. Bueno, a mí no me lo parece. Toda esa película de los cambios de nombre, y los simbolitos, y el rollo erótico-festivo, me parecen genial para un juego de rol, y ser Prince todo el día y estar eligiendo ropa debe de ser agotador y le reconozco el esfuerzo, pero ateniéndonos a lo que suena, pues sí, pues bien, pues vale, pero no es para tanto, chavales.
2. Van Morrison
Hay músicos que se labran una carrera a lo largo de los años, y un prestigio merecido. Y además quien los ha visto en directo dice que es algo inenarrable. Seguro que Van Morrison es de estos.
Pero las cosas como son: yo no escucho un disco de Van Morrison entero. Estoy convencido de que lo que hace Van Morrison lo hace otra gente por ahí, pero además cantando mejor. Según la Wikipedia, dice un periodista, un tal Greil Marcus: “ningún hombre blanco canta como Van Morrison”. Cuando oigo una frase de ese tipo (errónea por tantos motivos a la vez) se me enciende la alarma antipapanatas. Seguramente ningún blanco canta como Van Morrison, ni falta que hace.
Por otro lado, también he leído sobre sus excentricidades, y el paso final para alguien a quien llaman genio tantas veces es creérselo. Bueno, me parece bien que se moldee la realidad a su gusto si puede permitírselo, pero el caso es que tampoco me parece que sea para tanto.
1. FRANK ZAPPA
Pues sí, es el número 1 de esta lista.Frank Zappa ha hecho cosas interesantes, y tiene un valor innegable, una presencia escénica inigualable y una marca propia.
Pero ningún disco, ningún tema, ninguna interpretación de Frank Zappa que yo haya escuchado ha ido más allá de entretenerme positivamente. Estuve a punto de meter en esta lista a los Beatles, no porque su música no diera la talla, sino porque claro, cualquier música sale perdiendo en comparación con la atención que han recibido los Beatles, que excede toda racionalidad.
Sin embargo,Frank Zappa no se queda muy atrás en reconocimiento, y sin embargo no creo que sean ni comparables musicalmente. Así que probablemente sea el músico más sobrevalorado del planeta, en mi opinión. Frank Zappa es un parque temático, y para mucha gente pueden ser un fetiche emocional, pero tocar, lo que se dice tocar… pues no sé, seguramente es ignorancia mía, pero aunque no esté del todo mal, nunca me ha tenido en vilo. Nada comparable a los temas de Hendrix. Yo creo que si no eres mitómano, Frank Zappa se queda en poca cosa. No digo en nada; digo en poca cosa.
Bueno, ya vale de sacrilegios por hoy. Conste que viendo la lista creo que es una injusticia lo de Hendrix, y se me ocurren ejemplos igual de sacrílegos y más justificados. Podríamos hablar de Springsteen, por ejemplo. Pero temo que alguien mande a la policía a mi casa, o algo.
Hendrix es uno de esos guitarristas que cultivan el género circense, la exhibición (lógico, era su oficio), y mucha gente mordía el anzuelo, aunque lo que estuviese tocando no fuese, a veces, para tanto, sino algo en piloto automático para cubrir el expediente, cobrar y largarse. De hecho, he visto actuaciones en las que simplemente no está en forma, mete la pata un montón, y es lo de menos, porque la gente quiere pasárselo bien y flipar, y ya está (incluso él mismo lo dijo alguna vez, con cierta amargura). Tocar con los dientes (cuidadito, que te puedes partir un diente haciendo eso), o prender fuego a una guitarra o cargársela, es muy vistoso, y mucha gente queda convencida de que es el no va más. Y tampoco es eso.
Cuando oigo a alguna gente de aquella época hablar ¡incluso de sí mismos!, a veces me siento un poco incómodo. Ginger Baker dice: “Nos considerábamos la crème, la élite. Éramos los tipos que sabían tocar. Musicalmente estábamos a años luz de los otros.” Jack Bruce dice: “Yo quería ser el mejor bajista del mundo, el más aterrador, y creo que lo era, creo que lo conseguí”. Sí, no estaba mal… para ser músicos de rock.
En ese sentido, hay quien ha mordido el anzuelo demasiado y exagera un poco con Hendrix.
4. Lenny Kravitz
Bueno, lo que pasa con Jimi es que hay quien exagera un poco sus enormes cualidades. Pero lo de Lenny es distinto. Hendrix tiene esas cualidades.
Primero: me saca de quicio la pose de misterioso y de follador. Por eso, porque es una pose, una pose de tonto. Es verdaderamente patético ese rollo místico que se trae, apetece quitarle las gafas de sol de un papirotazo para que despierte y deje ya el papel ese de haberse levantado hace poco.
Ir de guay es malo, pero es que la música de Lenny Kravitz parece siempre una especie de “a ver si hace otro Are you gonna go my way“. Y Are you gonna go my way es, básicamente, un riff, y no, no parece haber hecho otra cosa. A mí me parece un guitarrista del montón, y su música me aburre, por más que esté correctamente hecha, que no lo niego. La música es una extensión del papel que se ha montado: un pavoneo sin autenticidad. Si estás enamorado del tipo, la aguantarás, pero si no… a los cinco minutos pensarás que si esta música no se hubiera hecho, no estuviera sonando, no pasaría nada. Se puede prescindir de Lenny Kravitz, de sus gafas de sol y de esos morritos que pone siempre.
Que sí, que ya quisiera yo sus abdominales y su guitarreo y su voz y su falsete. Pero creo que no vale la atención que recibe.
3. Prince
Este es un poco distinto de Lenny, porque me parece que Prince es un buen músico. Pero si en el otro lado de la balanza ponemos la admiración que recibe… a ver, la mayoría de Prince también es pose y engaño.
Este es otro que va de misterioso y de follador. Diría que Lenny quiso ser Prince, sólo que un poco más tirando a rockero. Así que Prince tiene todo lo malo de Lenny, excepto porque su música es un poco más perdurable.
Lo ponen de genio absoluto, de multiinstrumentista (¡¡¡ooooohhh!!!), de criatura divina. Es un tipo bajito que consiguió sobreponerse a su complejo poniéndose plataformas y yendo, como Lenny, de follador y de misterioso. Le salió bien, me alegro, pero divino no es. Bueno, a mí no me lo parece. Toda esa película de los cambios de nombre, y los simbolitos, y el rollo erótico-festivo, me parecen genial para un juego de rol, y ser Prince todo el día y estar eligiendo ropa debe de ser agotador y le reconozco el esfuerzo, pero ateniéndonos a lo que suena, pues sí, pues bien, pues vale, pero no es para tanto, chavales.
2. Van Morrison
Hay músicos que se labran una carrera a lo largo de los años, y un prestigio merecido. Y además quien los ha visto en directo dice que es algo inenarrable. Seguro que Van Morrison es de estos.
Pero las cosas como son: yo no escucho un disco de Van Morrison entero. Estoy convencido de que lo que hace Van Morrison lo hace otra gente por ahí, pero además cantando mejor. Según la Wikipedia, dice un periodista, un tal Greil Marcus: “ningún hombre blanco canta como Van Morrison”. Cuando oigo una frase de ese tipo (errónea por tantos motivos a la vez) se me enciende la alarma antipapanatas. Seguramente ningún blanco canta como Van Morrison, ni falta que hace.
Por otro lado, también he leído sobre sus excentricidades, y el paso final para alguien a quien llaman genio tantas veces es creérselo. Bueno, me parece bien que se moldee la realidad a su gusto si puede permitírselo, pero el caso es que tampoco me parece que sea para tanto.
1. FRANK ZAPPA
Pues sí, es el número 1 de esta lista.Frank Zappa ha hecho cosas interesantes, y tiene un valor innegable, una presencia escénica inigualable y una marca propia.
Pero ningún disco, ningún tema, ninguna interpretación de Frank Zappa que yo haya escuchado ha ido más allá de entretenerme positivamente. Estuve a punto de meter en esta lista a los Beatles, no porque su música no diera la talla, sino porque claro, cualquier música sale perdiendo en comparación con la atención que han recibido los Beatles, que excede toda racionalidad.
Sin embargo,Frank Zappa no se queda muy atrás en reconocimiento, y sin embargo no creo que sean ni comparables musicalmente. Así que probablemente sea el músico más sobrevalorado del planeta, en mi opinión. Frank Zappa es un parque temático, y para mucha gente pueden ser un fetiche emocional, pero tocar, lo que se dice tocar… pues no sé, seguramente es ignorancia mía, pero aunque no esté del todo mal, nunca me ha tenido en vilo. Nada comparable a los temas de Hendrix. Yo creo que si no eres mitómano, Frank Zappa se queda en poca cosa. No digo en nada; digo en poca cosa.
Bueno, ya vale de sacrilegios por hoy. Conste que viendo la lista creo que es una injusticia lo de Hendrix, y se me ocurren ejemplos igual de sacrílegos y más justificados. Podríamos hablar de Springsteen, por ejemplo. Pero temo que alguien mande a la policía a mi casa, o algo.