


El Aston Martin Vulcan nace a partir del programa ‘One-77R’ que nunca llegó a salir a la luz.

Por este motivo, el Vulcan emplea el chasis de fibra de carbono y el esquema de suspensiones del Aston Martin One-77.


Si bien, aunque esto sea así, el Aston Martin Vulcan es mucho más que un One-77 recarrozado.

Incorpora importantes novedades a nivel de suspensiones y de chasis y es mucho más ligero (1.300 kg frente a 1.629 kg).


El Vulcan es capaz de generar más carga aerodinámica que un GT3 y ofrece mejor relación peso/potencia que un GTE.

A velocidad máxima (más de 322 km/h) es capaz de generar 1.362 kg de carga aerodinámica...


A pesar de sus espectaculares cifras, los ingenieros de la marca se han asegurado de que cualquiera pueda conducirlo.

De ahí que disponga de tres niveles de rendimiento seleccionables, uno con 550 CV, otro de 650 CV y por último, potencia máxima.


A diferencia del resto de modelos de la gama de Aston Martin, el Vulcan no se fabricará en Gaydon (Reino Unido).

Lo ensamblará la división ‘Q Advanced Engineering’ ubicada en Wellesbourne, a unos 12 km de Gaydon.


Aunque no ha sido diseñado para competir en carreras oficiales, probablemente tomará la salida en alguna prueba.

Y es que al parecer, varios de los 24 futuros propietarios del Vulcan habrían expresado su deseo de usarlo en competición.


Aunque el Aston Martin Vulcan sea un vehículo de circuito, todo ha sido cuidado hasta el más mínimo detalle.

La idea de la marca era la de ofrecer un coche de carreras capaz de deslumbrar en los concursos de elegancia.


