El vegetarianismo se ha convertido en una "corrección política" comparable a la respetabilidad que tenía en el último siglo, cuando muchos progresistas sociales y científicos lo defendieron. Hoy sus partidarios exhortan a no comer carne no sólo como algo saludable, sino también como una solución al hambre del mundo y como una salvaguardia para la "Madre Tierra".
El Comité Médico para la Medicina Responsable (PCRM) ataca agresivamente el uso de alimentos animales y ha propuesto su propio modelo de grupos de alimentos que excluye todos los productos animales.
Yo negué al vegetarianismo después de muchos años de observancia. Aunque los argumentos a favor de él se muestran seductores, he aprendido a ser cauto, y a buscar aspectos ocultos en él.
El vegetarianismo está lleno de aspectos engañosos a los cuales no están inmunes ni siquiera los científicos y los médicos profesionales.
Sé que las dietas sin carne pueden ser saludables, incluso deseables, para algunas
personas. Por ejemplo:
a) Los hombres con un gen transportador de hierro estarán mejor sin carne roja, porque
contiene los hierro hemo, que es altamente absorbible y puede aumentar su riesgo de
enfermedad del corazón.
b) Porque es probable que las dietas vegetarianas contengan menos grasa saturada que las dietas no vegetarianas, pueden ser preferibles para las personas con hipercolesterolemia
familiar.
c) los vegetales contienen fitoquímicos que parecen proteger contra el cáncer colorectal.
d) Homocisteinemia (homocisteína elevada en plasma) aproximadamente duplica el riesgo
de enfermedad de las arterias coronarias. Varios trastornos congénitos y nutritivos, incluso
las deficiencias de vitaminas B6 y B12 y ácido fólico, pueden causar esta condición. Puesto
que el ácido fólico se encuentra principalmente en los vegetales, la ingestión baja de la
vitamina probablemente es menos entre los vegetarianos que entre los no vegetarianos.
e) Algunas personas encuentran que el vegetarianismo les ayuda a controlar su peso. El vegetarianismo tiende a facilitar el control del peso porque es una forma de restricción de comida; y en una sociedad sobrealimentada, la restricción de comida es una ventaja a menos que ella ocasione un déficit de algún nutriente esencial. Sin embargo, uno no necesita eliminar la carne de la dieta por cualquiera de las razones anteriores. Al parecer, es el amplio consumo de frutas y vegetales, no la exclusión de la carne, lo que hace al vegetarianismo saludable.
El término "vegetariano" es engañoso, porque no es un nombre para las personas a quienes agrada el consumo de vegetales, sino una palabra-código para aquellos que les desagrada o protestan sobre el consumo de alimentos de origen animal. El neologismo anticarnivoristas [anticarnes, anticárnicos] es mejor para caracterizar a la mayoría de aquellos que se llaman a sí mismos vegetarianos. Yo me defino "entusiasta de los vegetales," porque animo fuertemente a comer muchos vegetales, incluyendo legumbres, granos enteros y frutas. Yo creo que estas comidas son deseables no sólo por su alta densidad de nutrientes y baja densidad calórica, sino también debido a factores estéticos y gustativos. Ser un entusiasta de los vegetales no implica rechazar el uso de la carne o de los productos animales.
La mayoría de las personas que categorizan a los vegetarianos identifican por lo menos cinco tipos diferentes, basándose en los tipos de alimentos de origen animal que consumen: los semivegetarianos consumen los productos lácteos, huevos, pescado, y pollo; los pesco-vegetarianos consumen productos lácteos, huevos, y pescado; los lacto-ovo-vegetarianos, productos lácteos y huevos; los ovo-vegetarianos, huevos; y los veganos, ninguna comida animal excepto la miel. Desde el punto de vista de su conducta, categorizo a los vegetarianos como pragmáticos o ideológicos. Un vegetariano pragmático es aquel cuya conducta dietética proviene de consideraciones de salud objetivas (por ejemplo, hipercolesterolemia u obesidad). Los vegetarianos pragmáticos son racionales, en lugar de emocionales, en su acercamiento a tomar decisiones de su estilo de vida. En contraste, para los vegetarianos ideológicos, el vegetarianismo es una "cuestión de principios"; su cumplimiento es un mandamiento.
Uno puede descubrir a los vegetarianos ideológicos por sus exageraciones sobre los beneficios del vegetarianismo, su falta de escepticismo y su fracaso para reconocer (o su infravaloración) los riesgos potenciales incluso de las dietas vegetarianas extremas. Los vegetarianos ideológicos tienen pretensiones de ser científicos, pero se acercan al tema del vegetarianismo más como abogados que como científicos. Los promotores del vegetarianismo recogen los datos selectivamente y engranan sus argumentos para desacreditar la información contraria a su dogma. Este acercamiento a defender una posición es conveniente para un debate, pero no puede engendrar conocimiento científico.
Las razones para adoptar el vegetarianismo pueden ser muy personales. Hace algunos años compartí un podio durante varios días con un vegetariano. Le pregunté por qué había optado por el vegetarianismo. Me hizo una historia conmovedora de haber sido un muchacho solitario cuyo compañero más íntimo era su querido perro. Me dijo que un día, mirando a los ojos del perro, vino a ver al animal como un compañero, un prójimo. De inmediato aplicó esta forma de ver a todos los animales, y desde que no puede tener la idea de comerse a su perro, ya no podría comerse a los otros animales.
Darla Erhardt, R.D., M.P.H., listó cinco postulados vegetarianos:
1) Todas las formas de vida son sagrados, y todas las criaturas tienen derecho para vivir sus vidas naturales;
2) está anatómicamente claro que Dios no diseñó a los humanos para comer carne;
3) la matanza es repugnante y degradante;
4) criar animales para carne es ineficaz y es hacer un mal uso de la tierra disponible;
5) la carne animal no es saludable porque contiene toxinas, bacterias virulentas, ácido úrico, fluidos impuros, y malos tipos de nutrientes.
Yo encuentro todos estos axiomas erróneos:
1. La creencia de que toda vida es sagrada puede llevar a absurdos como permitir a los mosquitos extender la malaria.
2. Las múltiples prácticas dietéticas de las poblaciones humanas desmienten la noción que se diseñan algunos humanos para ser vegetarianos en lugar de omnívoros. Por ejemplo, los aborígenes australianos consumen larvas de insectos y reptiles; los esquimales comen carne cruda; y los hindúes tradicionales son vegetarianos.
3. Si algo es repugnante o no es asunto muy individual. Algunos hindúes que no comen alimentos de origen animal, de buena gana se beben su propia orina por considerarla beneficiosa a su salud. Y lo que es repugnante no es necesariamente algo erróneo, por ejemplo, cuidar a personas enfermas. Si las tales actividades son degradantes es una cuestión de opinión.
4. La idea de que criar animales es una forma ineficaz de producir comida es algo mal concebido. Los animales arrastran su peso cuando se usan en la labranza y dan eficiencia a la producción de alimentos: algunos pastan en tierras inadecuadas para cultivar, comen esas porciones de plantas que son consideradas incomibles (por ejemplo: tallos de maíz y cáscaras), y proporciona subproductos y servicios que alivian la carga humana. Muchas poblaciones nómadas sobreviven en tierras que carecen del potencial de cultivo alimentando animales cuya nutrición es con vegetación grosera que los humanos no pueden digerir.
5. El postulado de que las carnes aportan toxinas es inadecuado, como el decir que son alimentos carentes de mérito. Las plantas también contienen tóxicos naturales muchos de los cuales son mucho más mortales que aquellos de la carne animal. Los vegetarianos que presentan a los alimentos de origen animal como insanos olvidan el hecho de que esas sociedades que consumen en su mayoría productos animales disfrutan de un mayor registro de longevidad. También pasan por alto la realidad de que los animales que señalan como enfermos son herbívoros cuya dieta consiste completamente en vegetación cruda. Estos animales desarrollan muchas enfermedades "a pesar de" que se convierten en veganos después de destetarse.
Vegetarianismo ideológico
Atravesemos algunos ejemplos de vegetarianismo ideológico extremista:
• Causó retraso mental y del crecimiento en dos muchachos desnutridos de nacimiento de 3 y 5 años de edad. Su madre se había vuelto vegetariana, después eliminó el azúcar y los productos lácteos de su dieta y al final adoptó una dieta macrobiótica
• Se informaron diez casos de raquitismo nutritivos entre los infantes (la mayoría de ellos se alimentaron del pecho) de madres vegetarianas estrictas que no habían buscado consejo médico durante el embarazo pero habían obtenido consejo de salud en Tiendas de Comida de Salud.(5) [N. del T.: Las llamadas Tiendas de Comida de Salud son tiendas donde se vende comida vegetariana y productos considerados no tóxicos o no contaminados, por los adoradores o creyentes de la religión o corriente snob llamada New Age. No son los conocidos supermercados].
• Ocurrió escorbuto y raquitismo en dos muchachos, de un año y medio y dos años y medio, cuyos padres eran partidarios de la dieta Macrobiotica Zen
• Un profesor de 36 años de la universidad intentó volverse un "aireariano" —uno que supuestamente se alimenta solo de aire— y se murió de desnutrición. Primero él se convirtió en vegetariano, después un frugívoro, y luego un "liquidario" (sólo consumiendo jugos), y finalmente, hubo de convertirse en un respiratoriano o aireariano.
Es posible proporcionar todos los nutrientes esenciales sin usar comidas animales, excepto la vitamina B12. Por otro lado, es posible proporcionar todos los nutrientes esenciales con una dieta sólo compuesta de carne. La adecuación dietética personal —incluyendo el valor de una dieta como la fuente de nutrientes esenciales y su valor como preventiva— para uno mismo y otros, es la principal consideración dietética de los vegetarianos pragmáticos.
En contraste, la atropellada consideración dietética de los vegetarianos ideológicos varía con la ideología particular. Típicamente, su motivación es una mezcla de preocupaciones física, psicosocial, social, y moral
Una suposición perenne entre los vegetarianos es que el vegetarianismo aumenta la longevidad Una dieta sin carne puede facilitar el control del peso porque es una forma de restricción de comida. Pero uno no necesita eliminar la carne para mantener un peso saludable
La idea que los vegetarianos tienen una resistencia física superior fue reforzada en 1974 cuando un grupo de hombres corredores vegetarianos llamado "los 7 vegetarianos" establecieron un record de 24h. de distancia
"PETAismo"* Fuerte
En el último siglo, el movimiento pacifista era vegetariano debido a la creencia de que por comer carne los animales eran feroces y los vegetarianos, dóciles. El poeta británico Percy Bysshe Shelley clamó que la revolución francesa había sido sangrienta y la revolución inglesa incruenta porque los franceses comían más carne que los ingleses. Tales planteamientos han sido desacreditados, pero no se han abandonado. Algunos boxeadores todavía comen carne cruda o beben sangre antes de una lucha para aumentar su agresividad.
Las personas que se imaginan moralmente superiores a menudo se otorgan la misión de convertir a la humanidad a su propia visión del mundo.
En diciembre de 1994, para impedir a las personas tener pavo en la cena de Navidad, los descritos a sí mismos como terroristas por los Derechos Animales divulgaron que habían inyectado veneno de rata en los pavos del supermercado en Vancouver, Columbia Británica. El susto causó la destrucción de más de un millón de dólares en pavos. Al parecer, los activistas no habían previsto la matanza resultante de pavos como reemplazos.
Un "ismo" menos
Dejé el vegetarianismo porque encontré que ese compromiso significó rendirse a la objetividad, la cual es esencial para la integridad personal y profesional de un científico. Como un educador de salud, siento tener la obligación de esforzarme por adherirme a los hechos sin barnizar cualquier investigación científica descubierta. Puedo apoyar el vegetarianismo pragmático, pero yo creo que la cruzada de los vegetarianos ideológicos es peligrosa para ellos y para la sociedad.
William T. Jarvis
El Dr. William T. Jarvis Ph.D., autor de este artículo, es consejero de ACSH (Consejo Estadounidense sobre Ciencia y Salud), profesor de salud pública y medicina preventiva en la Universidad de Loma Linda, fundador y presidente del Consejo Nacional Contra el Fraude en la Salud, y co-editor de The Healt Roberts: Una Mirada Íntima al Charlatanismo en América (1993). Este artículo es una adaptación de uno publicado por Prometheus Books (Amherst, Nueva York) en el November/December 1996 volante del problema de Nutrición & Noticia del Foro de Salud.
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gracias T!