


Lo primero que tienes que saber es: ¡Quita la mano de la palanca! Seguro que tienes la manía de dejar la mano puesta encima. ¡Ni que fuese tu novia!
Las manos en el volante. Y si llega el caso en el que hay que cambiar, entonces sí que buscaremos la palanca, y una vez finalizada la maniobra, vuelta al volante. ¿Queda claro?
Una vez entendido esto ¡Quita la mano de la palanca! Qué manía. Tú ríete, pero si la próxima vez que agarres el auto acuérdate de esto y verás el ataque de risa que te va a dar cuando veas que efectivamente, tienes la manía.
Transcribiendo algo que solemos decir:“la palanca y el embrague, como si quemaran. Sólo los tocamos para usarlos e inmediatamente los soltamos”
Bien, sin más rodeos. Esto que voy a explicar es algo que viene en algunos libros bastante antiguos y que por algún motivo, se ha dejado de explicar en las autoescuelas. Y por curioso que parezca, tampoco lo encuentro en libros actuales.
Lo primero, la palanca de cambios NO se coge como un palo, machete, o como si fueses a sacudir la sardina.
La mano se apoya en la palanca poniendo la palma en la parte superior y redondeada, normalmente llamada pomo. Si, donde viene el esquema de la secuencia de las marchas.
Las manos en el volante. Y si llega el caso en el que hay que cambiar, entonces sí que buscaremos la palanca, y una vez finalizada la maniobra, vuelta al volante. ¿Queda claro?
Una vez entendido esto ¡Quita la mano de la palanca! Qué manía. Tú ríete, pero si la próxima vez que agarres el auto acuérdate de esto y verás el ataque de risa que te va a dar cuando veas que efectivamente, tienes la manía.
Transcribiendo algo que solemos decir:“la palanca y el embrague, como si quemaran. Sólo los tocamos para usarlos e inmediatamente los soltamos”
Bien, sin más rodeos. Esto que voy a explicar es algo que viene en algunos libros bastante antiguos y que por algún motivo, se ha dejado de explicar en las autoescuelas. Y por curioso que parezca, tampoco lo encuentro en libros actuales.
Lo primero, la palanca de cambios NO se coge como un palo, machete, o como si fueses a sacudir la sardina.
La mano se apoya en la palanca poniendo la palma en la parte superior y redondeada, normalmente llamada pomo. Si, donde viene el esquema de la secuencia de las marchas.

Si te montas en un coche nuevo para ti, antes de arrancar te aconsejo que le eches un vistazo a este esquema. Y la advertencia no es en vano, ya que algunas furgonetas tienen la marcha atrás donde se encuentra la primera de los turismos.
En los turismos, la marcha atrás puede variar. De nuevo, mira esto antes de hacer nada y asegúrate que lo has comprendido bien. Lo mínimo que puede pasar es que se te cale el coche y unas risas al pensar que metes marcha atrás y has metido sexta (por ejemplo). Lo peor, que le des a alguien o que pierdas el control.
Esto no es ninguna tontería porque si bien has escuchado “es que confundió el acelerador con el freno” y tu no te explicas cómo puede ocurrir eso, imagínate, si se puede confundir la posición de las marchas en un coche desconocido.
Volvemos a la mano. Palma sobre el pomo. Y antes de arrancar movemos a izquierda y derecha para asegurarnos que está en punto muerto. Esto es algo que hay que hacer que se convierta en automático. Igual que sentarse y pisar freno y embrague para arrancar. (Aunque esté en punto muerto)
Y empezamos con la mecánica del movimiento del cambio en un coche “normal”:
Muy importante. La fotos del centro que vas a ver a continuación son una exageración de la posición de la mano, para enfatizar la parte que hace el contacto. La mano tiene que cubrir siempre el pomo de la palanca.
Primera. Empujamos la palanca a la vez que acercamos el brazo al cuerpo. Pero la clave está con qué parte de la palma hacemos el movimiento. Lo haremos empujando únicamente con la parte acolchada que hay encima de la muñeca y debajo del dedo pequeño.
En los turismos, la marcha atrás puede variar. De nuevo, mira esto antes de hacer nada y asegúrate que lo has comprendido bien. Lo mínimo que puede pasar es que se te cale el coche y unas risas al pensar que metes marcha atrás y has metido sexta (por ejemplo). Lo peor, que le des a alguien o que pierdas el control.
Esto no es ninguna tontería porque si bien has escuchado “es que confundió el acelerador con el freno” y tu no te explicas cómo puede ocurrir eso, imagínate, si se puede confundir la posición de las marchas en un coche desconocido.
Volvemos a la mano. Palma sobre el pomo. Y antes de arrancar movemos a izquierda y derecha para asegurarnos que está en punto muerto. Esto es algo que hay que hacer que se convierta en automático. Igual que sentarse y pisar freno y embrague para arrancar. (Aunque esté en punto muerto)
Y empezamos con la mecánica del movimiento del cambio en un coche “normal”:
Muy importante. La fotos del centro que vas a ver a continuación son una exageración de la posición de la mano, para enfatizar la parte que hace el contacto. La mano tiene que cubrir siempre el pomo de la palanca.
Primera. Empujamos la palanca a la vez que acercamos el brazo al cuerpo. Pero la clave está con qué parte de la palma hacemos el movimiento. Lo haremos empujando únicamente con la parte acolchada que hay encima de la muñeca y debajo del dedo pequeño.


Primera-Segunda: Tiramos de la palanca en la misma línea. Para asegurarnos, sentiremos que la presión la ejercemos únicamente con la almohadilla que hay en la base del meñique y con la primera falange.


Segunda-Tercera: En este cambio hay que tener un poco de feeling. Se trata de empujar acompañando la palanca, dejando que ella quiera salir de la posición en la que se encuentra, y volver a la de punto muerto. Una vez que está ahí, volvemos a empujar. Por lo tanto, usaremos la base de la palma de la mano, con la presión justa para que no se nos escape, ni lateralmente ni longitudinalmente, pero que sea la palanca la que vaya por su camino. Comienza haciéndolo en dos movimientos, y poco a poco lo podrás unificar en uno solo, y verás lo sencillo que te parecerá. Una vez que tengas un poco de práctica, podrás empujar un poco con la base del pulgar, para ayudar a la recuperación a punto muerto.


Tercera-Cuarta: De los más sencillos. Simplemente tira usando como punto de presión las bases de los dedos anular y medio. La marcha saldrá de tercera, se parará en punto muerto y solo tendrás que repetir el movimiento de nuevo para estar en cuarta. Este es el más fácil de hacer en un solo movimiento.

Cuarta-Quinta: Empujamos a la vez que buscamos los pies del copiloto. Para ello usaremos la base del pulgar. Busca más el alejar la palanca de ti, hacia la puerta del copiloto que el empuje rápido hacia el frente.


Quinta-Sexta (o marcha atrás): Tiramos buscando el respaldo del asiento del acompañante. La presión se debe sentir únicamente en la almohadilla del dedo índice. Cuidado con este cambio, ya que si simplemente tiras, la palanca tenderá a irse a cuarta.


Para reducir (Ya solo con la palma):
– Sexta-Quinta: Base del dedo gordo
– Quinta-Cuarta: Base de los dedos medios y anular dejando recuperar a la palanca el punto muerto. Si acaso ayudando ligeramente con la base del meñique en caso de necesitar mayor velocidad.
– Cuarta-Tercera: Base de la palma. Solo empuja.
– Tercera-Segunda: Base del dedo meñique
Lo dejo ahí, porque normalmente en marcha no se suele reducir a primera. En cualquier caso sería igual. Base de la muñeca, pero debajo del dedo meñique.
Y antes de que alguien salte diciendo que ha visto a fulano o mengano, metiendo marchas agarrando la palanca un poco más adelante, con los dedos como si fuesen la palma, tengo que decir que si, que dado el caso que la palanca quede un poco alejada, se puede usar. A fin de cuentas, si pones los dedos haciendo un cazo, lo que consigues es otra palma. Pero hay que tener cuidado con esto, porque si bien conduciendo relajado se puede hacer, haciéndolo un poco serio, hay posibilidades de que se escape.
Sobre si hacer el movimiento solo con la muñeca o acompañarlo con el brazo, la respuesta es sencilla: según el modelo, el recorrido de la palanca será más largo o corto. Así que simplemente usa el sentido común.
Si logras mecanizar estos movimientos y lo que es más importante, sentirlos. Verás como los cambios dejarán de ser un problema, ya que sabrás en todo momento qué marchas vas a meter y pasará a ser algo muy natural y gratificante.
¡Y quita la mano de la palanca!
– Sexta-Quinta: Base del dedo gordo
– Quinta-Cuarta: Base de los dedos medios y anular dejando recuperar a la palanca el punto muerto. Si acaso ayudando ligeramente con la base del meñique en caso de necesitar mayor velocidad.
– Cuarta-Tercera: Base de la palma. Solo empuja.
– Tercera-Segunda: Base del dedo meñique
Lo dejo ahí, porque normalmente en marcha no se suele reducir a primera. En cualquier caso sería igual. Base de la muñeca, pero debajo del dedo meñique.
Y antes de que alguien salte diciendo que ha visto a fulano o mengano, metiendo marchas agarrando la palanca un poco más adelante, con los dedos como si fuesen la palma, tengo que decir que si, que dado el caso que la palanca quede un poco alejada, se puede usar. A fin de cuentas, si pones los dedos haciendo un cazo, lo que consigues es otra palma. Pero hay que tener cuidado con esto, porque si bien conduciendo relajado se puede hacer, haciéndolo un poco serio, hay posibilidades de que se escape.
Sobre si hacer el movimiento solo con la muñeca o acompañarlo con el brazo, la respuesta es sencilla: según el modelo, el recorrido de la palanca será más largo o corto. Así que simplemente usa el sentido común.
Si logras mecanizar estos movimientos y lo que es más importante, sentirlos. Verás como los cambios dejarán de ser un problema, ya que sabrás en todo momento qué marchas vas a meter y pasará a ser algo muy natural y gratificante.
¡Y quita la mano de la palanca!


