No es fácil llegar a NY, para muchos la manzana podrida de America del Norte, para otros la gran manzana. En un primer lugar hay que tener la suerte de amar a un Norteamericano que te ame, o la suerte de ser becada, la suerte de poder pagarse una carrera y obtener la visa de estudiante, la suerte de tener un pariente que te extienda la Green Card, la suerte de conseguir trabajo a distancia y mudarse acá o la suerte de cruzar la frontera sin que te "pesquen".
Mucha suerte no? Bueno, por suerte por una de esas formas yo llegue, y no creo que sea necesario aclarar cual.
De todas formas, legal o ilegal, las cosas no han sido fáciles.
Algunas de las estupideces que vi
En un primer momento hay que encontrar un departamento, un nidito donde vivir. Los departamentos, excluyendo Manhattan en donde los precios son un disparate, cuestan desde $900 a $1500 por un 2BD (un 2 bedroom o 2 habitaciones)
Esto no es imposible pero lleva tiempo y es un proceso muy tedioso de desencuentros con agentes inmobiliarios que de comisión se llevan un mes y medio de alquiler!
Una vez definido el departamento, se firma el contrato (legal o ilegal otra vez) y empieza el segundo problema: De que trabajo?
El año 2005 fue un buen año, en donde tuve (otra vez la suerte) de simplemente elegir en que edificio quería trabajar, encontrar una empresa Argentina, y de cara dura ofrecerme de recepcionista. Valga la redundancia, de suerte, la recepcionista de ellos renunciaba en 2 días y necesitaban un reemplazo. Quien lo hubiera pensado! Conseguí laburo en NY, para una empresa Argentina y en tan solo 3 semanas de búsqueda!
Una vez que los objetivos los iba rematando uno a uno empecé a notar el fantasma que había estado esquivando. Por primera vez me di cuenta de la decisión que había tomado. Me había ido de lo de mis viejos a los 21! Me había casado, y me había ido del país, a una manzana desconocida para mi, llena de piedritas de cristal al mejor estilo Cristobal Colon y todavía me faltaba aprender la peor lección, los cristales no eran piedras preciosas.
Mis primeros meses pasaron de intensas alegrías a profundas depresiones. Llorando de noche a mis viejos, por momentos arrepintiéndome, por otros agrandándome, pero siempre sintiendo que estaba haciendo lo que "tenia que hacer". Que voz es la que me hablaba que me obligo a tomar tal camino? Tenia tal lavado cerebral por parte de mi familia que pensé que lo mejor era venir a los EE.UU. y dejar a mi Baires?
Por supuesto, no todo es color de rosas. Gracias a una entrevista en la que exagere mi experiencia previa había conseguido mi primer trabajo, jeje, pero no se me había ocurrido pensar que en realidad no sabia hacer nada, de atender llamados a mandar faxes, ni que hablar de la barrera del idioma.
Ese largo verano del 2005 no hubo mucho trabajo, y pude dedicarme a leer emails. Lamentablemente la mayor parte de los emails eran de un pobre Sr. de Sierra Leona que había heredado dinero pero no lo podía sacar del país. Gracias a ese Sr. es que aprendí a leer en ingles a gran velocidad. La neurótica de mi jefa me obligaba a revisarle exhaustivamente la casilla de Junk emails y con eso tenia 200 boring emails por día.
De ese trabajo renuncie el triste día que me encontré acariciando mi propia mano en el subte. Había llegado a lo mas patético, el súmmum de la soledad. El sentirme tan abandonada y aislada culturalmente que todo era un escondite y nadie me veía.
Al principio me chocaba como los/las Yankees no me miraban por la calle, después descubrí que somos los Argentinos los que desnudamos con la mirada, y que son los yankees, que ya sea por desprecio, desinterés o miedo a una pelea nunca miran a los ojos.
En fin...esto da para seguir...ya van 6 años acá....
Voten y sigueeeeee
Gracias
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