[color=#ff0000]comienzan los chistes[/color]
Una maestra pregunta a los chicos sobre los trabajos que realizan sus padres para ganarse la vida: "A ver Pedro: ¿A qué se dedica tu madre?"
"¡Es doctora, señorita!"
"¡Bravo! Ven, una profesional! ¡Eso indica que las mujeres han ganado un lugar en la sociedad! ¿Y tu papá, Elenita?"
"¡El es cartero, señorita!"
"¡Cartero!, que oficio tan sacrificado... es realmente admirable. ¡Los carteros son muy necesarios!... ¿y tu papá, Pepito?"
"¡Mi viejo toca el piano en un prostíbulo, señorita!"
"Aaahhh, ya veo", dice la maestra avergonzada, y cambia de tema para disimular: "Bueno, vamos a ver cuánto estudiaron de geografía, saquen una hoja..."
Más tarde, terminada la clase, la maestra va a pedir explicaciones al padre de Pepito, el que la atiende muy cordialmente:
"Mire, yo no quiero meterme en su vida privada, pero Pepito anda diciendo que usted toca el piano en un prostíbulo."
"¡Claro! ¿Y cómo carajo quiere que le explique a mi hijo de siete años que soy abogado?"
Nos encontramos con la típica suegra que quiere aprender a manejar a los 50; su hija le recomienda la escuela de manejo de su esposo. Llegan a la escuela:
"Mi mamá quiere aprender a manejar".
"A sus órdenes, querida suegra. ¿Cuándo quiere empezar?"
"¡Ahora mismo!"
"¿Cúanto crees que va a necesitar, mi amor?" pregunta la esposa refiriéndose al tiempo.
"Bueno, tratándose de tu mamá unos tres o cuatro..."
"¿Semanas o meses?", interrumpe la madre política.
"¡No, suegra! ¡Tres o cuatro automóviles!"
Se ha producido un robo en la sala del Consejo de Ministros.
Como responsable, la ministra De La Vega dirige personalmente las investigaciones.
Puesto que los sistemas de alarma no funcionan llega a la conclusión de que ha sido un miembro del gabinete. Va al lugar de los hechos, echa un vistazo y le dice a Zapatero.
-Presidente, ha sido Caldera.
-¿Y tú cómo lo sabes?
-Elemental. Ha hecho un agujero para entrar y otro para salir.
Puedo contar chistes de energía, me sé una pila.
Puedo contar chistes de figuritas, me sé un toco.
De tesoros conozco uno joya y de fiambres me sé uno jamón.
Chistes de música sé una banda y de caballos el que conozco es una bosta.
Sé también uno de pasteleros que es una masa.
Un abogado muere y se va a las puertas del cielo. Ahí se encuentra con que la fila de gente que espera para ver si va a entrar es inmensa y que en la punta está San Pedro atendiendo. Ya estaba decidido a esperar una eternidad en semejante cola cuando ve que el propio San Pedro en persona se le acerca y tomándolo del brazo delicadamente lo lleva hasta un sillón muy cómodo que está cerca del comienzo de la cola y le dice que no se impaciente que en seguida lo va a atender... El tipo, asombrado por tal trato preferencial le pregunta:
"¡Oiga, San Pedro! ¿Cómo es que me atienden con tanto esmero?"
"Lo que pasa es que estuve inspeccionando los talonarios con que facturaba las cuentas a sus clientes, y por la suma de las horas trabajadas veo que debe tener unos doscientos cincuenta años..."
Dos yernos se encuentran y uno de ellos llora desmedidamente:
"¿Por qué lloras?", pregunta el otro.
"Llevé a mi suegra al medico, tiene cancer y dice que sólo le quedan 30 días de vida... snif... snif...
"Tranquilo, tómalo con calma concuño, treinta días pasan pronto."
Dios estaba dando nombres a los animales:
Tu te llamarás elefante...
Tu garza...
Tu perro...
Y las mulas nada más leyendo...
Tu te llamarás gato...
Y las mulas nada más leyendo...
Tu te llamaras león...
Y las mulas nada más leyendo...
La maestra se dirige al grupo:
"Está comprobado que los niños pequeños prefieren la leche materna a la embotellada. ¿Por qué creen?"
"La leche materna es más saludable", suelta Jorgito.
"La leche de la madre tiene mejor sabor", dice Juanita.
Cuando Pepito levanta la mano, la maestra prefiere ignorarlo a sabiendas de sus respuestas; pero ante la insistencia, accede:
"A ver, Pepito: ¿por qué los niños prefieren la leche materna a la embotellada?"
"Yo creo, maestra, que no es por la leche, es más bien por el envase".
Un abogado distinguido murió y sus familiares decidieron incinerarlo, pero como el dinero no les alcanzaba decidieron hacer una colecta. Cuando se acercan a pedir la colaboración de una persona, ésta depositó en la urna tan sólo un peso.
"¿Sólo un peso?, preguntó el recolector, "¿Sólo un peso para incinerar a un abogado?"
A lo que el hombre contestó:
"¡Ah!... ¿es para incinerar a un abogado?. Ten 500 pesos para que incineres a 20 abogados."
Pepito y Jaimito entran a dormir en hotel, donde únicamente les dan una cama para los dos. En mitad de la noche, Pepito escucha la respiración agitada de Jaimito y le pregunta:
"Jaimito, ¿te estás masturbando?"
"¡Pues, claro, hombre!
"¡Entonces jálate la tuya!"
aora unas imágenes
asta aquí mi post y espero que les guste