30/04/2016
NAIROBI.
El presidente de Kenia anunció de este modo el compromiso de su gobierno con la lucha contra el tráfico de colmillos de elefante y cuernos de rinoceronte.
El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, lideró este sábado la quema de 105 toneladas de marfil y 1,35 de cuerno de rinoceronte que fueron confiscados por las autoridades a cazadores furtivos. El acto fue una declaración de guerra contra el tráfico del llamado "oro blanco", que cada año mueve 200 millones de dólares en África..
Las 11 pilas de marfil que se quemaron este sábado en el Parque Nacional de Nairobi equivalen a 6.700 elefantes y rinocerontes que fueron asesinados en Kenia para vender sus colmillos y cuernos en un mercado negro que exporta principalmente a China.
El precio del marfil en Hong Kong, uno de los puntos principales de la ruta de comercio asiática, ha caído hasta los 334 euros por kilogramo respecto a los 1.300 euros que costaba en 2014, según ha comentado el director ejecutivo de WildAid a Reuters.
El mandatario Uhuru Kenyatta le prendió fuego a la mayor de 11 montañas de marfil en el Parque Nacional de Nairobi, en una tarde fría y tras torrenciales aguaceros que casi obligaron a cancelar el evento.
“Ha llegado la hora de tomar una posición clara: Kenia está enviando el mensaje de que para nosotros, el único marfil que vale es el que tienen nuestros elefantes”, dijo Kenyatta.
“Muchos de estos colmillos pertenecieron a elefantes que fueron masacrados sin motivo por criminales”, aseguró.
"El creciente valor del comercio de marfil ha provocado una matanza en África Central. Con la destrucción de este marfil, estamos diciendo que nuestro patrimonio nacional no puede ser vendido por dinero", expresó el presidente keniata.
Las hogueras se prendieron con unos 20.000 litros de combustible y oxígeno, dijo Robin Hollister, organizador del evento.
Explicó que no se sabe cuánto tiempo arderán las llamas ya que nunca antes había ocurrido una quema de tal envergadura.
Kenia decidió destruir el marfil en vez de venderlo, lo que podría haberle ganado unos 150 millones de dólares. Algunos líderes habían sugerido vender el producto y usar el dinero para proyectos de desarrollo y de protección de animales. Pero Kenyatta explicó que quería dejar en claro que el marfil no debería tener valor comercial alguno.
Otros críticos manifestaron que la quema no pondrá fin a la matanza de elefantes, pues las bandas criminales se aprovechan de la falta de vigilancia en las fronteras de Kenia para practicar la cacería furtiva de esas especies.
La quema se produjo al final de la cumbre "The Giants Club", donde se reunieron presidentes africanos, científicos y especialistas para tratar la temática del tráfico de marfil.
El país propondrá una prohibición total del tráfico de marfil en la próxima Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora, que tendrá lugar este año en Sudáfrica, dijo Kenyatta.
En 2015 hubo un acto similar en el que se prendieron fuego 15 toneladas de cuernos y colmillos. Ese mismo año se registraron 96 muertes de elefantes a manos de cazadores furtivos en Kenia, donde hay una población de 35 mil de esos paquidermos.
“Las medidas nunca llegan lo suficientemente rápido, pero suponen, definitivamente, una buena señal”, ha añadido.
El director para conservación de elefantes en África para el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), Lamine Sebogo, asegura que para poner fin al tráfico de marfil es necesario poner en marcha soluciones locales y asegura que esta quema “atestigua el compromiso de líderes políticos de muy alto nivel para abordar el actual flagelo de la caza furtiva”.
NAIROBI.
El presidente de Kenia anunció de este modo el compromiso de su gobierno con la lucha contra el tráfico de colmillos de elefante y cuernos de rinoceronte.
El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, lideró este sábado la quema de 105 toneladas de marfil y 1,35 de cuerno de rinoceronte que fueron confiscados por las autoridades a cazadores furtivos. El acto fue una declaración de guerra contra el tráfico del llamado "oro blanco", que cada año mueve 200 millones de dólares en África..
Las 11 pilas de marfil que se quemaron este sábado en el Parque Nacional de Nairobi equivalen a 6.700 elefantes y rinocerontes que fueron asesinados en Kenia para vender sus colmillos y cuernos en un mercado negro que exporta principalmente a China.
El precio del marfil en Hong Kong, uno de los puntos principales de la ruta de comercio asiática, ha caído hasta los 334 euros por kilogramo respecto a los 1.300 euros que costaba en 2014, según ha comentado el director ejecutivo de WildAid a Reuters.
El mandatario Uhuru Kenyatta le prendió fuego a la mayor de 11 montañas de marfil en el Parque Nacional de Nairobi, en una tarde fría y tras torrenciales aguaceros que casi obligaron a cancelar el evento.
“Ha llegado la hora de tomar una posición clara: Kenia está enviando el mensaje de que para nosotros, el único marfil que vale es el que tienen nuestros elefantes”, dijo Kenyatta.
“Muchos de estos colmillos pertenecieron a elefantes que fueron masacrados sin motivo por criminales”, aseguró.
"El creciente valor del comercio de marfil ha provocado una matanza en África Central. Con la destrucción de este marfil, estamos diciendo que nuestro patrimonio nacional no puede ser vendido por dinero", expresó el presidente keniata.
Las hogueras se prendieron con unos 20.000 litros de combustible y oxígeno, dijo Robin Hollister, organizador del evento.
Explicó que no se sabe cuánto tiempo arderán las llamas ya que nunca antes había ocurrido una quema de tal envergadura.
Kenia decidió destruir el marfil en vez de venderlo, lo que podría haberle ganado unos 150 millones de dólares. Algunos líderes habían sugerido vender el producto y usar el dinero para proyectos de desarrollo y de protección de animales. Pero Kenyatta explicó que quería dejar en claro que el marfil no debería tener valor comercial alguno.
Otros críticos manifestaron que la quema no pondrá fin a la matanza de elefantes, pues las bandas criminales se aprovechan de la falta de vigilancia en las fronteras de Kenia para practicar la cacería furtiva de esas especies.
La quema se produjo al final de la cumbre "The Giants Club", donde se reunieron presidentes africanos, científicos y especialistas para tratar la temática del tráfico de marfil.
El país propondrá una prohibición total del tráfico de marfil en la próxima Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora, que tendrá lugar este año en Sudáfrica, dijo Kenyatta.
En 2015 hubo un acto similar en el que se prendieron fuego 15 toneladas de cuernos y colmillos. Ese mismo año se registraron 96 muertes de elefantes a manos de cazadores furtivos en Kenia, donde hay una población de 35 mil de esos paquidermos.
“Las medidas nunca llegan lo suficientemente rápido, pero suponen, definitivamente, una buena señal”, ha añadido.
El director para conservación de elefantes en África para el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), Lamine Sebogo, asegura que para poner fin al tráfico de marfil es necesario poner en marcha soluciones locales y asegura que esta quema “atestigua el compromiso de líderes políticos de muy alto nivel para abordar el actual flagelo de la caza furtiva”.