Que el ser humano se evapore de la noche a la mañana es inimaginable. Pero también es algo muy recurrente en el ámbito de la ciencia-ficción. Pero si por algún caso remoto ocurriera, ¿cómo le afectaría nuestra desaparición al planeta en el que vivimos?
05/06/2016
Es una pregunta existencial que un usuario de YouTube se ha encargado de contestar. Basándose en el documental La Tierra Sin Humanos emitido por el History Channel, el canal Mind Warehouse ahonda en la cuestión y cuantifica el número de años que la Tierra necesitaría para borrar cualquier rastro de nuestra existencia.
Unas horas después
Las luces de todo el mundo se apagarían porque la mayoría de las centrales eléctricas trabajan con combustibles fósiles. Y sin personas, no se podrían cargar, así que dejarían de funcionar.
48 horas después
La caída repentina del consumo de energía haría que las plantas de energía nuclear se pasasen al modo de seguridad y los paneles solares se volvieran simples contenedores de polvo. Casi todas las regiones, excepto aquellas abastecidas por centrales hidroeléctricas, sufrirían cortes de energía.
3 días después
La mayor parte de estaciones de subtes se inundarían porque las bombas que protegen los túneles de las aguas subterráneas no harían su función sin la supervisión humana.
10 días después
Los animales domésticos y también los de granja morirían por deshidratación, mientras que las razas más salvajes empezarían a cazar para subsistir.
Un mes después
Un mes más tarde, el agua refrigerada de las centrales nucleares se evaporaría, causando desastres incluso mayores a los de Chernóbil y Fukushima. Por otro lado, miles de animales morirían de cáncer.
Un año después
Estrellas extrañas empezarían a caer del cielo. También decenas de miles de objetos situados en el espacio caerían a la órbita de la tierra, entre ellos, nuestros satélites.
25 años después
La vegetación se encargaría de cubrir gran parte del mundo e incluso algunas ciudades quedarían enterradas bajo la arena. El aire se volvería también mucho más limpio.
300 años después
Las construcciones metálicas, los puentes, las torres y, por ende, edificios tan significativos como la Torre Eiffel, comenzarían a romperse a causa de la corrosión. Y muchas especies animales volverían a los lugares naturales de donde provienen y de los que los humanos les hemos apartado.
10.000 años después
La única evidencia de nuestra existencia serían las cosas que el ser humano ha levantado con piedra, como por ejemplo las pirámides, la Gran Muralla China, el Monte Rushmore y compañía.
50 millones de años después
Las botellas de plástico y pequeñas piezas de vidrio serían la única pista de la raza humana. Y 50 millones de años después, se habrían desintegrado.
Y la reflexión final es la siguiente: nuestro planeta puede vivir perfectamente sin nosotros. Pero no ocurre lo mismo a la inversa, así que mirar por la integridad del lugar en el que vivimos sería una interesante opción. ¿Vale la pena luchar por todo esto, no?
