InicioTaringaPara Las Chubasqueras.. (Cielo Latini)

Para Las Chubasqueras.. (Cielo Latini)

Taringa7/23/2010
Bueno, Les cuento que yo era seguidora de el usuario qe subio estos capitulos.. Quien los tubo qe borrar, Por causas que conosco hace unos dias, Por suerte yo tenia guardada toda el material qe ella subio.. Y hoy lo vuelvo a hacer yo. Por motivos de qe a mi no me lo van a hacer borrar.. (Ella sabe porque) Entonces para qe las chicas chicos porque no, que todavia no tienen el libro.. Aca un adelanto del el mismo. Estos son los primeros capitulos.. (Al final Mas Info) Espero qe les Guste.. Y comenten! Cielo Latini A Rolando, el hombre que me paró frente al espejo de un bar Y me prestó sus ojos. Chubasco: Es un tipo de precipitación que se caracteriza porque sobreviene bruscamente y termina con la misma rapidez. Puede ocurrir en forma de nueve, agua granizo, etc. Los chubascos son consecuencia de una discontinuidad local que existe en el estado de la atmosfera. Suelen producirse con buen tiempo en la horas mas calurosas del día y dan lugar a la formación de cumulonimbus. Cesan al llegar la noche. Cambiamos "precipitación" por "hombre" y entendemos todo. Al comienzo de las novelas suele leerse: "los hechos y los personajes de este libro son producto de la imaginación; cualquier semejanza con la realidad es fruto de una mera coincidencia". Al comienzo de este libro no. Porque Jari está entre nosotros pero exige reserva. Tuve acceso a su historia, sus fotos, sus videos, su fotolog y su facebook, ya caídos, sus chats en carpetas anilladas. Soy su cronista. C.L Chubasquera. Santina dice que mis hombres son chubascos. Vienen, me ennegrecen la vida, me ponen de mal humor, me frizan el pelo, me llueven un poco en la cabeza y después se van. Uno pensaría que después de tanta lluvia sale el sol, pero no. Si algo aprendí a través de los años es esto: a un chubasco siempre, sin remedio, le sigue otro. Santina: boluda, dejá de llamarlo Jari: ¡pero me gusta! y por fin alguien me trata bien, alguien me llama a la noche para que duerma bien, alguien me abraza cuando vamos al cine, alguien espera los cuarenta y cinco minutos que tardo en arreglarme... Santina: es un chubasco Jari ¿un qué? Santina: otro chubasco. ¿Tomás Mora? Chubasco. ¿Enrique Soto? Chubasco. ¿Martín Fornella? Chubasco. Jari: ¿Qué decís? Santina: que sos una chubasquera. Te gustan los tipos que vienen, te mojan y se van. Jari: Te juro que esta vez no es así Santina: dale, pero cuando todo se ponga gris y te mojes, y para variar no estés preparada con un paraguas, te vas a acordar de mi y, obvio, va a ser tarde. Jari: envidiosa de porquería. Santina: Chubasquera. Esta es la historia de como me convertí es esta cínica que soy, de como alguien como yo puede terminar así. No son pocas las caras de la soledad. Ya saben: se puede estar solo en una fiesta de declarados amigos, en un asado familiar, en una mesa ruidosa de ex compañeras del secundario; se puede estar sola en la ciudad -a todas nos ha pasado- aunque todos los flacos te miren y te murmuren cosas cuando pasás. Pero, ¿saben que? también estamos solas cuando al amor lo encontramos online: lo leemos, lo sentimos, pero no lo vemos. Cuando las pruebas sólo son escritas, duele. Me habían dicho que nunca iba a estar sola. Siempre lo pregunté y siempre me dijeron que no. Mis padres, las maestras, los de la iglesia, todos me decían que no, que no iba a estar sola. Pero de chica pasaba los recreos y volvía a casa y merendaba sola, porque mis papás trabajaban hasta tarde. Miraba, sola, los dibujitos hasta que llegaban cansados mis viejos y cenábamos en silencio. Hacía sola los deberes, porque mis papás - alguna vez me lo insinuaron- ya habían trabajado bastante durante el día como para ayudarme a mí a la noche, al fin y al cabo, decían, esa era mi obligación, ante mi familia y ante Dios. Desde chica , sin que nadie me lo explicara, aunque todos me decían que no, entendí que iba a estar sola y asumí que estar sola cuesta mucho, duele en el cuerpo, enferma. Que no tener en quien apoyarse pesa y duele. Me dí cuenta rápido de que los cuentos infantiles que terminan siempre bien son sólo cuentos. De chica intuí que hay que confiar poco y en pocas personas; ahora comprobé que hasta el mejor amigo, que hasta el hombre de tu vida puede traicionarte. Que los humanos somos sólo humanos y por eso decepcionamos. Ahora pienso que si alguien me lo hubiera dicho desde el principio, habría sido todavía mas cautelosa. Hubiera confiado menos y me hubiese dolido menos. Pero no hubiera aprendido nada ni estaría aquí, contando esta historia de ilusión y desgarro que es la mía. Claro que mi cuerpo no resiste ni cien minutos, ni cien segundos mas de esta agonía. Escucho por décima vez, "Good enough" y espero a que las pastillas hagan efecto. Me duele el engaño. Me duele pensar que ya no voy a conocerlo. Me consuela saber que existe en mi cabeza, que ahí vive para siempre perfecto. Cuento esta historia con las pocas fuerzas que me quedan, cuento con lo poco que me queda de memoria. Siempre me pareció algo inconsistente decir que se puede amar a quien no se conoce. Me pareció también un poco bizarro decir que uno es amigo de alguien solo porque conoce como escribe en la computadora. O porque uno es Ipod compatible con esa persona: ya sabés, como cuando le preguntas "¿que hay en tu ipod?" y directamente te lo dan y miras y sí: mas del 80% de lo que tiene en su música es lo mismo que tenes vos en la tuya. Eso es ser Ipod compatible: y nosotros éramos así, en un 93%. Y también éramos de esos que se quedan hasta las cuatro de la mañana chateando. De esos que por Web cam. se animan a hacer cosas que en la vida real no pueden ni poner en palabras. De esos éramos nosotros. De un plumazo o de un enter, se puede cambiar la vida de alguien. En unos segundos se puede caer el mundo abajo: no, no es una metáfora... se puede caer el mundo, el techo de tu casa en tu cabeza; Dios en tu cabeza se toma el palo para dejarte sola, sola. Todas las convicciones que tuviste alguna vez pueden relativizarse... todo puede verse de una u otra manera, como diría jarabe de palo, depende. "de según cómo se mire todo depende". A veces en Internet el enter se aprieta antes de tiempo. Desde que termine el colegio no tuve demasiado en claro que hacer con mi vida. Mis viejos son profesionales, arquitectos los dos, pero nada que ver conmigo, a mi no m interesan las casas, las obras, los planos; no vibro con la gritería, los azulejos ni el Port Land. Me siento bastante diferente, como si fuera de otra familia. Lo mismo me pasa con la gente, en general, es como si fuera de otra especie. Tampoco sé como describirme, nunca me puse a pensar soy así o asá. Soy mutante, no me quedo en el mismo lugar mucho tiempo, no pienso siempre lo mismo de las cosas. De pocas cosas estoy segura: me llamo jari y me gusta pedirme un cuarto de helado todo de chocolate, bailo muy mal, me criaron en la iglesia adventista, nunca me dormí mirando una película, tengo dos hermanos, no puedo dormir cuando escucho pajaritos afuera, estudio fotografía, soy fóbica a piojos y pulgas, tampoco puedo dormir si se filtra una minima luz por las cortinas, tengo diecinueve años, me deprime volver de bailar y que sea de día, nunca entendí porque mis padres eligieron mi nombre, mi marca preferida es complot, mi desayuno preferido es Mokaccino de Nescafé, mi banda preferida es Glow y lo único que sé cocinar son galletitas. Ahí esta lo que hay que saber para saber de mi. En mi casa tengo una biblioteca enorme. Me pasé la vida leyendo, me perdí la vida demasiado encerrada. Nuestro televisor siempre estaba ocupado así que el único entretenimiento disponible eran los libros de mis viejos. Eso hasta que decidí reaccionar y de verdad y vivir en el mundo real, me la pasé yendo de la iglesia a casa y de casa a la iglesia. Ni por obligación ni por convicción: porque no sabía que había después de esa vida. Y cuando estaba en casa veía muchos dvds y leía, leía, leía. Elijo el tercer estante y nombro alguno de los libros que esperan ahí ser leídos de nuevo: Verdad tropical de Caetano Veloso, El informe de Brodie de Borges, Artistas, locos y criminales de Osvaldo Soriano, Historias de cronopios y famas de Julio Cortazar, Tres Hombres elegantes de Marcelo Birmajer, Ensayo sobre la ceguera de José Saramago, La habitación cerrada de Paul Auster, En picado de Nick Hrnby, Girl, interrupted de Kaysen y Al amigo que no me salvó la vida de Hervé Guivert. Mis preferidos estan dentro de otro estante y son: Abzurdah de Cielo Latini, El psicoanalista de John Katzenbach, Nueve semanas y media de Elizabeth Mcneill y heartburn: el difícil arte de amar de Nora Ephron. Decía: soy una migrante aburrida, o por lo menos así era antes de conocerlo. Me trasladaba a dos lugares fijos: a casa, a la iglesia, a casa, a la iglesia. Llevaba un libro, siempre, por si me daba por llegar temprano. No me gusta que me hablen los desconocidos. Entonces leo y me abstraigo, me olvido de donde estoy y de que estoy esperando. Hasta que se me acercan uno o dos adventistas y aunque no quiero pierdo la atención en el libro y veo solo letritas negras en papel blanco, y las leo pero no las entiendo porque estoy intentando escuchar lo que dicen. y son dos o tres grupos de cinco personas que hablan de a) Dios b)La recaudación para ayudar a Gabrielito que se casa, c) el ultimo discurso del pastor, d) quien va a cantar en la reunión de fin de año. Lo único que le pido a dios en ese momento es que no me elijan para bailar. Qué no se bailar y que no me elijan para bailar. Y escucho "jari, ¿vos querés cantar o bailar para fin de año? vamos a hacer una canción de black eyed peas". Y no puedo decir que no, tengo que decir que si porque es la única manera de intentar pertenecer. Entonces acepto y digo que quizá canto un poco o baile algo. A fin de año voy a fingir un catarro irremediable y me voy a zafar del compromiso. Durante mi infancia tenia una o dos amigas importantes que se fueron desvaneciendo con el tiempo y los sucesos: cada cosa importante que pasa con mis amigas hace que se alejen un poco. Una empieza una carrera absorbente, la otra decide que quiere hacerse flogger y se junta a bailar electro en las escaleras del abasto. Y yo sola, como siempre, me quedo sola. Y después están las otras amigas: las que no son tan importantes pero que son muchas. Y pocas veces estas muchas tienen injerencia en mi vida. No viví una infancia solitaria pero de alguna manera buscaba la soledad. Mi casa siempre estuvo llena de gente y a mi me gustaba encerrarme en el baño a mirarme al espejo, quería tener la seguridad de estar sola. Entraba al baño, cerraba con llave y a continuación me fijaba si no había nadie escondido ni en el placard de toallas ni detrás de la cortina de la bañera. Y si no había nadie me miraba al espejo y hacia caras. A veces hasta lloraba. Mirarme al espejo me daba ganas de llorar. Sin explicación las lágrimas brotaban: me gusta verme llorar, el que diga que no le gusta miente. Sino, inventaba conversaciones con alguien y me miraba al espejo a ver como era mi cara cuando me reía, cuando me sorprendía, cuando sacaba la lengua, cuando intentaba ser sexy, cuando levantaba una ceja, cuando me daba vuelta rápido y el pelo me cubría la cara. Mi cara pensativa, mi cara de interés por lo que me están contando, mi cara de "estoy entendiendo lo que me decís", mi cara de "no entiendo una mierda lo que decís", mi cara de "me duele acá" y mi puchero por si mis padres no me daban lo que yo quería. Que era siempre. Mis viejos nunca me daban la bola que yo quería: esa no era una cara que tenia que ensayar. Tenia algunas costumbres que todavía hoy a mis diecinueve años conservo. Por ejemplo, cuando termino de ducharme y en el espejo del baño queda empañado, me miro y dibujo cosas como bigotes, anteojos, cuernitos, aureolas de ángel, tetas enormes, pelos largos, etc. En la casa de mis viejos, donde viví hasta hace pocos meses, siempre hubo mucha gente. Y no me refiero a gente pasando a tomar el té como invitados, o amigos de mis dos hermanos, ni siquiera amigos míos o parejas amigas de mis viejos. Mi papá y mi mamá son arquitectos, se conocieron cuando eran estudiantes. Mi mamá viene de familia judía pero cuando conoció a papá le lavó la religión. Mi viejo viene de una familia importante en la vida religiosa de mi ciudad. Desde hace años su familia pertenece a la elite de una iglesia adventista que no quiero nombrar. A mi viejo le hubiera gustado ser pastor pero como su padre o obligó a estudiar, gracias abuelo, se dedicó oficialmente a ser arquitecto y de manera extraoficial a ser un buen hombre, o eso cree. Pongámoslo de esta manera: toda la atención que no me prestaron a mi, la dieron en caridad a unos vagabundos. La gente se siente mejor siendo buena con el "prójimo" y ni se dan cuenta que el prójimo mas próximo soy yo. Vivir en la casa de mis viejos fue un caos. Es cierto, nunca estaba sola, pero tenia que hacer cosas como encerrarme en el baño para mirarme al espejo y verme, saber que existía de verdad. En cuanto yo hacía el menor berrinche, les dejaba entrever un mínimo indicio de que no la estaba pasando bien ellos me decían: Jari, esta gente no es tan afortunada como vos y necesitan de nosotros mucho más que vos. Y mentían, esos cerdos, mentían. Vivíamos en una casa de tres pisos, mis viejos todavía viven ahí, y somos dolo cinco. ¿Para qué el espacio extra? Para albergar gente sin trabajo, sin techo, sin comida, claro. ¿qué otra manera de hacerte sentir todopoderoso y supremo y buena persona de buen corazón que ayudar al que parece necesitarlo mas? Que no es siempre el que mas lo necesita de verdad. Ahora, la historia de mis viejos es e verdad una novela de las tres de la tarde. Cuando pienso en eso me da mucha envidia, yo nunca voy a tener un amor como el suyo. No sé cómo se llevan hoy después de casi treinta años juntos, pero seguro que es la historia de amor mas romántica. Mi papá nació en Indiana, Estados Unidos. Vivió ahí toda la vida, fue al colegio, la secundaria, la facultad de arquitectura, etc. En la facultad la conoció a mi mamá, una uruguaya que fue a hacer un postgrado a Nueva York . Los dos de familias "como uno" no tardaron nada en llevarse bien. Mamá nunca aprendió a hablar bien en inglés y papá nunca entendió el acento uruguayo. Se llevaban bien por casualidad, supongo que por esas cosas que trasmiten los cuerpos. Con el inglés básico de mamá pudieron comunicarse hasta que los dos terminaron sus carreras. Mamá es hija de judíos que emigraron a Uruguay, papá es adventista. Para cuando decidieron casarse, en Uruguay, mamá ya se había convertido, ya había renunciado a su religión impuesta por sus padres, y la había cambiado por la de el amor de su vida. Después del casamiento se instalaron en Argentina. Territorio neutral: ninguno de los dos estaba en su tierra. A mamá cada tanto se le escapa un "tu" y papa sigue con su inconfundible acento estadounidense del sur. A mis hermanos los tuvieron en Estados Unidos. Para cuando terminaron sus post grados decidieron venir a la Argentina. En principio vinieron de paseo, pero en cuanto encontraron que se podía trabajar bien, se quedaron. Y ahí nací yo Jari, diecinueve años. Papá y mamá nunca abandonaron su fé en la iglesia adventista. Mis hermanos son lo otro: jamás les intereso nada de la iglesia. Uno es un DJ muy conocido en Estados Unidos (de vuelta a las raíces) y el otro es gerente de uno de los hoteles más importantes de Uruguay (contactos de mamá). Yo soy la única nacional, loser total, que se quedo en Buenos Aires acatando la religión familiar. Adventista, enamorada de Dios, novia infiel. Mientras mamá y papá se pasaron la vida sin saber que yo les robaba plata, yo me pasé los días fingiendo demencia cuando me preguntaban dónde estaban los cien pesos que había arriba de la heladera. Y decidía que era caridad para su única hija mujer, que de verdad necesitaba unas botas nuevas de Prüne. Como decía, vivir en casa era difícil, albergaban a gente desconocida. Algunos entraban solo para usar el teléfono y llamar a Brimania, otros para hurgar en la heladera en busca de algo liquido o algo dulce. Otros de verdad no tenían que comer y venían también a dormir. Había camas para decenas de personas, había teléfonos, televisores para muchos. Un día podías entrar a la cocina y un chico sucio con cara de hambre te miraba desde el piso. Otro día una chica maso menos bien vestida hablaba por teléfono a su familia en Paraguay desde el living de tu casa. Y a veces era insoportable saber que ver una cara conocida entre toda esa gente se tornaba cada día mas difícil. Por eso verme al espejo era la única manera de encontrarme con alguien qué sabia quien era. Yo era diferente de mis viejos. Sí, quería ayudar como ellos, pero no me salía la vocación de samaritana. Y eso que fui a la iglesia todo lo que pude y eso que intenté no pecar demasiado y eso que no tuve novio de hacer cosas hasta los diecinueve. Y eso que acaté cada orden que me daban, que leí muchos libros, que no comía demás, que me arreglaba para los eventos de caridad, que soportaba a todos esos sin techo en mi casa y que un pibe de la calle confundiera mi dulce de leche La Salamandra con otro cualquiera y se lo comiera con una banana ecuatoriana. En esos tiempos sentía que nadie me entendía y que iba a estar toda la vida sola. Por eso cuando me enamoré de este chico me enamoré tanto: éramos de la misma especie, cosa que no me pasaba con el resto de la humanidad. Era uno en cuarenta y nueve y pico millones de Argentinos. Éramos dos en el mundo. Hasta que lo conocí, me sentía vacía. Supongo que nos pasa a todas al final de la adolescencia, somos pocas las que podemos dejar de sentirnos miserables. Tenemos que tomar tantas decisiones en tan poco tiempo que nos abruma. Yo creo que es ridículo que uno a los diecisiete años decida lo que va a hacer el resto de su vida. Ahora tengo veinte y todavía no tengo vocación, sé que me gusta sacar fotos de fragmentos de cosas pero no más que eso. Y después empecé ese curso de religión pero solamente para complacer a mis viejos. Me sentía vacía, extranjera en el mundo, la mitad de un rompecabezas de dos piezas, incompleta. Nos conocimos, si se puede usar el verbo conocer como sinónimo de chatear, hace mas de un año y medio. No éramos amigos directamente, son esas relaciones que se van dando... un amigo conoce a un amigo que es el primo del tío de tu abuela y esas cosas. En apariencia nuestro caso era un poco mas simple. Hace unos años cuando terminamos el colegio, mi amiga Santina y yo tuvimos que separarnos. Éramos mejores amigas, con muchas "O". Hacíamos la clase de cosas que hacen las mejores amigas: les sacábamos el cuero a las no tan amigas, nos copiábamos la ropa, nos pasábamos horas colgadas al chat, nos peleábamos, nos reconciliábamos, etc. Pero tuve que poner distancia con Santina en algún momento de la adolescencia: ella era un poco mas atrevida que yo. Tiene tatuajes por ejemplo, y yo jamás pude hacerme ninguno. Mi papá no lo hubiera aprobado, mi mamá tampoco. Decían que dios no necesitaba ni piercing ni tatuajes para demostrarle amor. Entonces tuvimos que separarnos: ella empezó a estudiar diseño de modas y yo empecé un curso de fotografía, cuando el mundo me parecía todavía algo bello. Me sorprende a veces la maldad de las personas qué están alrededor de uno. Me tiene bastante azorada también la manera que tenemos muchos de engañarnos: yo no fui jamás de una belleza de revista, pero siempre estuve segura de que no necesitaba mas que Su amor. Un día me enamoré de este tipo, un día me volví loca por el, un día decidí dar mi vida... y ese fue el mismo día cuando me dí cuenta de que el género humano no es mas que escoria vieja. Siempre fue un asco y no hay posibilidades de cambio en vista. Hasta que caí en sus garras, yo era una chica sencilla en permanente intento de agradarle al mundo, a los vecinos, a los compañeros, a los desconocidos, al que atiende en el kiosco, etc. Y cuando digo sencilla no digo "fea". Soy hermosa, lo vi en el espejo, pero quizá no tan hermosa como para hacer que él desespere por mi. Soy un poco mas alta que el promedio, mido algo mas de un metro setenta. Soy morocha, de contextura potente, no soy flaquísima palito, pero tampoco soy gorda. Soy alta y lo que a mis viejos les gustó toda la infancia definir como "de huesos grandes". Soy morocha, tengo el pelo largo, larguísimo, los ojos marrones y la costumbre estadounidense de depilarme las cejas un poco demás. Boca carnosa, pestañas un montón. Si fuera hombre, saldría conmigo. Estoy buena, pero me aburriría a los dos días. La gente me parece demasiado sencilla, mas que yo todavía. Me aburren. Los chicos me aburrieron siempre, mis amigas pueden hablar solo de ropa y accesorios y dé que bueno está el de ala izquierda de tal equipo de rugby... y a mi me gustaba mas mirarme al espejo y charlar conmigo. No me hubiera tenido de pareja pero sí de amiga. En cambio, tenía a Santina, el ser mas inteligente que me tocó conocer. Es una lástima que algunas personas no sepan aprovechar esa cualidad. Si yo tuviera su cerebro pondría ya mismo a laburar a un contador, agarro a uno de los pibes de la casa de mis viejos y le digo "vení, nene, ahora en ves de ver tele vas a trabajar", lo pongo a que me cosa las prendas y me pongo mi marca de ropa. Eso si fuera santina, pero como soy yo, y soy mas tímida y yo no hablo así porque no se puede, y no estoy a favor del trabajo infantil, no. Hasta que lo conocí, decía, yo era una adolescente tranquila. Me gustaba salir a caminar a escuchar los piropos de la calle. Si pasaba por una construcción y no me decían nada, ese iba a ser un día pésimo. Si cuando iba a comprar chicles de menta el kiosquero no me regalaba un chocolate marroc, mi preferido, iba a ser otro pésimo día. Y si al darme vuelta caminando no había por lo menos dos tipos chequeándome, también. Por suerte, no pasaba a menudo, mis días eran buenos, mis fotos son mejores. Tuve la oportunidad de ganar muchos premios, pero nunca tuve el coraje de presentarlas a un concurso de verdad. Tengo miedo de que me digan que no soy buena. Siempre que mis viejos vieron por descuido alguna de mis fotos, me felicitaron. Pero nunca quise mostrárselas todas, supongo que tengo miedo al rechazo. Mejor guardármelas y mostrárselas solo al espejo. Lo que se de el. Como siempre en mi vida, los demás salen beneficiados. Cuando Santina empezó la facultad conoció gente mucho más cool que yo. Gente que se vestía mucho mejor que yo y que tenía amigos mucho mas interesantes. Siempre me decía, por chat ,que había conocido a un grupo de flacos muy copados, que debería conocerlos; pero la verdad que a mi mucho no me interesaba. Empezó a salir con su nuevo grupo: la novedad era que no lo conformaban solo mujeres, ahora había hombres. Y yo amigos, amigos uno o dos nada más; los demás son flacos que me gustan/gustaron, o que les tengo ganas, o lo que sea. Pero ¿amigos? ¿en serio me estas diciendo? Bueno, y si que era en serio porque no la vi durante la primeras semanas de facultad: no aparecía pero yo veía por Internet sus fotos con amigos y amigas. Tenía gente interesante a su alrededor y yo era un embole sin vocación. Estaba un poco celosa de la vida social de Santina. Igual seguíamos saliendo con nuestro grupo de amigas todos los sábados. Igual, yo tenía un poco de envidia. Muy poquito, el limite de lo permitido. Y además: Santina había encontrado novio. O eso decía. Que era un divino, que la trataba re bien, que tuvieron sus peleas al principio pero que habían trabajado las dificultades. “Trabajado las dificultades”, dijo, me acuerdo perfecto., y a todas nos sonó extraño; sería algo que aprendió en el ambiente de la facultad, pensé. Yo en cambio, sentía que no avanzaba. Seguía siendo la hija del arquitecto devoto. No salía con chicos, no tomaba alcohol y jamás había probado drogas. En una época me convencí de que no lo hacía porque Nome gustaba… pero en cuanto Santina consiguió nuevos amigos empecé a inquietarme. ¿Por qué ella si y yo no? Tenía que hacer algo. Y para eso están las PCs. No sé si existe un mejor método para conocer gente sin conocerla. Es genial: como ese amigo del colegio que ves todo los días pero del que no sabés nada. Acá es un poco al revés: no lo ves jamás y pensás que sabés mucho pero terminás sin saber nada de la otra persona. Lo incómodo de comunicarse por Internet es que a veces no se entiende el “tono” con el que la otra persona dijo algo y se presta a la mala interpretación. Al final te podes llevar grandes decepciones. Por haber conocido finalmente a alguien… o por no haberlo conocido jamás. De cualquier manera, Internet es un lugar seguro para gordos y vergonzosos. Yo no era gorda pero si muy tímida. La vida religiosa de mis viejos me había echo muy gregaria. En general nos juntábamos siempre con la gente de la iglesia, aunque a mi me gustaba mas pasar tiempo con los que fueron mis compañeros del colegio. En la adolescencia mis viejos no me dejaban usar mucho la compu. Nada de chat, pocas páginas permitidas, filtros para sexo y violencia. Pero en cuanto cumplí 18 aflojaron un poco y además heredé la laptop de papá, sin filtro. Así pude encontrar de todo: música, enlaces con gente que nunca hubiera conocido, facebook, fotologs, cadenas de e-mail sin mucho sentido. Pero lo que a mí me alteró la vida fue chatear. Pasar tiempo en frente de una computadora me abrió un mundo de posibilidades sociales, es un poco absurdo. Pero así fue. Santina seguía en su facultad, conociendo gente súper copada. Cada tanto me contaba que había estado con un chico. Que primero se habían juntado para hacer un trabajo práctico, que después comenzaron a chatear y que mas tarde se encontraron para tener relaciones en un hotel de por ahí. Yo por mi parte todavía no había tenido relaciones. Mi relación mas duradera fue con mi pediatra. A solas miraba algo de porno para chicas (sin penes a la vista) me vestía sexy para el espejo, me sacaba alguna foto que nunca subía a Internet, jugaba con plumitas en la piel, y por fin me tocaba; pero todavía no sabía que era un flaco. Fantaseaba, además con pastillas. Mis viejos las tenían escondidas, yo sabía para que eran. A los diecinueve estaba aprendiendo que detrás de las puertas de la iglesia no todos eran monstruos. Por eso me acuerdo perfecto el sábado en que saludé a mis padres, salí de la iglesia y me llamó Santina al celular, “nos juntamos con los chicos en casa ¿venís?”. No se por que mi cuerpo dijo no. No estaba cansada, quería, pero no quería. Me quedo en casa y veo que se conecta Santina, y me dice que estaba en la casa de uno de sus amigos de la facultad: hablamos mañana, le digo. Cierro el msn, abro el fotolog y escribo: Fotolog.com/Chubasquera Yo quisiera tener Rivotril para vivir, solpidem para dormir, zoloft para sonreir y vos para ser feliz. Una habitación llena de libros que esperan ser leídos; Dios me llama y no contesto. Dios que voy a la iglesia y está cerrada. ¿Dónde estas cuando te busco? Vos que como yo, existís pero no estas. ¿Dónde estás cuando lloro? ¿Podes desintegrar un poco de esta tristeza? ¿Llenar el vacío con algo? ¿vos podes hacerme dormir? Dejo de escribir, estoy angustiada. Hace días que no siento su presencia en la iglesia. Voy, estoy, pienso, charlo, canto a veces hasta bailo. Pero no lo siento. ¿Dónde estás entonces? ¿Dónde está Dios? Posteo mi foto, una foto de espalda, no se me ve la cara. Nadie me ve la cara. Y me voy a dormir. Me desperté al otro día, la computadora seguía prendida. Un zumbido de parlantes me hacia mal en un oído. Los había dejado encendidos: el atunes sonaba despacio con una canción de Superchik, otra banda cristiana, como Glow,mi banda favorita. “The shadows are long and she fears if she cries that first tear, tears will not stop raining down” ( las sombras son largas y tiene miedo de que si llora la primera lágrima, las lágrimas después no van a parar de llover). No quiero llorar, no quiero que nada me toque, que nada me mueva, que nada me saque de esta anestesia. Y así vivo los días yendo a una iglesia sin sentir nada, con ganas de decirle a mis viejos que no estaba sintiendo esa presencia que antes me colmaba. Tengo ganas de salir corriendo, pero como dice la canción : también tengo miedo de llorar la primera lágrima, por temor a no poder parar después. Lo único que puedo hacer es escribir. Fotolog.com/Chubasquera Otra vez sola, me siento otra vez dejada. Antes era La iglesia que me volvía “Freaky”, ahora es que no soy Todo lo popular que debiera. Ahora es que mi única Amiga tiene otros amigos. Ahora es que no puedo Decirles a mis viejos que no siento su presencia. Ahora es que tengo miedo de decir que no siento. Que no creo, que no soy como ellos. Negarles lo que Los identifica los terminará matando. Esta soledad, Me terminará matando a mí. Son ellos o yo soy, y Ella que se va. Es rarp que un emo todo vestido de negro sea un Personaje cotidiano en buenos aires, pero que la Gente se espante cuando digo “soy adventista”. Como si perteneciera a una logia. Hay que revisar Qué nos espanta y por qué, posteo. No se que hago Acá si nadie me necesita, si no puedo ayudar si no Necesito a nadie, si nadie me ayuda. Si puedo vivir En el polo norte ayudando a Papá Noel con los Regalos, porque nadie me extrañaría. Quiero ser Alguien en la vida de alguien. Quiero ser algo Necesario, como unos cordones en unas zapatillas. Quiero ser un aire acondicionado en verano, quiero Ser alguien para alguien. Por eso en la secundaria cuando conocí a Santina me sentí a gusto. Por eso creí que por fin había encontrado a alguien que me entendía. No era como yo: Santina era una chica popular, por lo menos en comparación conmigo en aquella época. Pero me prestaba atención, me escuchaba cuando estaba mal, me ayudaba buscando buenas fotos para mi fotolog, me lo actualizaba y a veces hasta escribía por mi algún poema que encontraba en Google. Pero lo mas importante era que no se estresaba por lo que encontraba escrito: todo le parecía bien, me bancaba en todas. Hace poco mas de un año caminamos juntas por Puerto Madero tomando algo. Nos miraban Pierina Dealessi y Manuela Gorriti. Caminamos por el puente de Santiago Calatrava, nos sacamos fotos, charlamos. Pasamos madera tras madera, mirando extranjeros, sonriendo, mostrando los dientes (cuando estaba con amigas me olvidaba de lo vacía que me sentía) hasta que llegamos a la parte del puente donde se divide. – Conocí a un flaco – me dijo Santina ampliando su sonrisa – , deberías conocer a sus amigos. Son capos. Mi chico es un caño, pero ¡ojito que no te lo presto! Con los otros hace lo que quieras. – Nos reímos y me sentí bien por Santina. Es judío, ¿alguna vez estuviste con un judío? ¿te lo permite tu religión? ¡No importa, es lo más! ¿alguna vez le hiciste sexo oral a un pibe circuncidado? No, no ¡te morís! ¡Es todo! Onda me entere que era judío y lo quise ver... y la verdad ¡es re diferente! ¡es super raro! No se como explicarte. Cuestión que lo ví, y le dije “me encanta tu pene” y se la chupé. Nos reímos a carcajadas el resto del puente. Cuando llegamos al otro lado me preguntó si quería conocer a alguno de los amigos de su nuevo chico. Y yo pensé que los nombres de Santina y su nuevo chico, Constanzo , hacían buena pareja. Esa tarde en el aire se escuchaba Passion and the Opera de Nightwish. Es una buena canción para andar a toda velocidad en un auto. Gorda, vos tenés que empezar a pensar que carrera vas a seguir, o por lo menos salir a bailar así conoces gente nueva. Basta de siempre lo mismo. ¿Qué te parece si empezás a salir con mi grupo? Ya te digo, este chabón es un caño y los amigos también están buenísimos… No sé… No boluda, en serio te digo. Yo no miento, ¿o si? Tenés que conocerlos. Escúchame, te voy a pasar los mails de los flacos para que los agregues. O si no les paso el tuyo a ellos, asi por lo menos hablás. Constanzo es divino, te va a caer re bien. Si, nose… Hagamos una cosa, te paso el mail de el y si te parece copado que el te presente a algún amigo suyo. ¿Dale? No perdés nada, ¡no seas mala onda! Me convenció y cuando llegué a casa, tenía en el MSN una invitación. “Coty quiere ser su amigo”. Bueno, no tenía nada que perder. Estaba bastante cansada y deprimida como para tener que soportar otra vez a Santina suplicándome que cambie la cara, así que acepté. Hablé con el tal Constanzo un rato, aunque no me pareció demasiado lúcido. Después de preguntarme algunas pavadas que no le interesaban sobre mí, me empezó a preguntar sobre Santina. Que le gustaba, que detestaba, que le podía regalar, etc. Cosas que yo sabía muy bien porque Santina siempre fue una de mis mejores amigas. “odia los mosquitos, su ensalada preferida tiene pera, rúcula y algo de miel, le podes regalar cualquier cosa de Rapsodia”. Constanzo de verdad parecía complacido. Casi después de contarle todo lo que sabía de Santina me dijo que tenía un primo que quería presentarme, que le parecía que podía llevarse muy bien conmigo. Para cuando me ofreció a su primo, como a un kilo de manzanas, ya estaba enamorada de su historia de amor. Tube que decir que sí, que quería conocerlo. Santina sólo se juntaba con gente con onda, así que quizás ese era mi pasaje de salida de la monotonía eclesiástica. A Santi no le gustaba cualquiera… y como yo no conozco demasiados hombres, prefiero seguir las huellas que una amiga me va dejando en la arena. Es mas fácil, los otros elijen y uno corre riesgos pero sabe que está respaldado: alguien eligió por mí, no tengo el 100% de la culpa si me equivoco. Días después me decidí a aceptar esa invitación por MSN. “Salvador le pide autorización para ser su amigo”. Acepté. Temblando acepté. Esa noche chateamos bastante, pero sobre todo nos preguntamos cosas básicas: gustos, lugares donde nos gustaba cenar, colegios a los que habíamos concurrido, le pregunté si creía en Dios, y le pedí que me contara su historia. Cuando conozco a alguien me gusta que me cuente su vida que me cuente qué le pasó, de qué esperanzas se alimenta, cual es el combustible que lo mantiene vivo. Hasta hace un tiempo yo creía que Dios era mi combustible, que era por el que yo seguía viva. Salvador me dijo que lo que mas le gustaba, lo que le apasionaba era ir a conciertos y tocar la guitarra. Cuando terminé de chatear con el, entré a mi fotolog y escribí: Fotolog.com/Chubasquera Lo que sé de él: Que le gusta mucho el cine Que tiene 23 años Que es el primo del novio de mi mejor amiga Que no le gusta mucho hablar por teléfono, que prefiere chatear. Que ama la música y que dejó los estudios para convertirse en un músico profesional (nota mental: buscar profesor de guitarra) y que es sesionista en algunas bandas. Que hasta hace poco salía con la corista de un Cantante conocido pero que se pelearon. Ël dice que Porque tenía muchos celos de ella. Que la semana pasada fue a un bar y una camarera le Derramo jugo de naranja en su jean y terminaron invitándolo a cenar. Que es seductor incluso por chat. Que voy a estar mucho tiempo pensando en este chico Que misteriosamente, me atrae mucho. Que no va a fallar! Básicamente las charlas que le siguieron a esa, se trataron de Santina y su novio, Constanzo, el primo de Salvador. En un primer momento es fácil hablar con un desconocido: contáme de tu vida, que te gusta hacer, que música te gusta, wow no te puedo creer, te gusta la misma que a mí, a que colegios fuiste, que estudias, etc. Pero después en la segunda o tercera charla esos temas comunes están agotados y medio que no sabes de que hablar. Así que me sorprendí viendo canales de música mas de la cuenta a ver si encontraba temas de conversación. El me dijo que cada tanto iba a ver conciertos de gente que ni siquiera conocía, en busca de nuevos sonidos. Antes de él nunca había ido a un concierto de alguien desconocido. Si no se me las letras de todo el CD prefiero no ir, porque me aburro. Fui a todos los conciertos de Glow, siempre acompañadas por familiares o compañeras del colegio. De hecho Santina me acompañó muchas veces. Pero nunca fui a ver otra cosa. Algo despertaba en mi, que estaba todo el tiempo al lado mío. Ahí donde yo había decidido que las cosas eran de una manera, él venía para cambiarlas. Desde cosas estúpidas, como cambiar la marca de la bebida que tomo, hasta cosas importantes, como hacerme adicta a los conciertos de rock o pop en vivo. Me dijo que esa noche iba a ver a los piojos. Nada más alejado de mí, nada tan anti-yo que Los Piojos. Y sin embargo me encontré comprando la entrada por Internet y yendo. Fui sola, con todo el miedo que eso me supuso. Era de noche, el concierto era en River. Los trapitos miraban con ojos oscuros, la gente miraba con ojos rojos. No había nadie con quien hablar dos palabras sin pensar que me iban a afanar hasta las medias. Me mezclé con la gente del campo. El olor a marihuana era insoportable: me ardían los ojos. Durante una canción estruendosa la gente se volvió loca y creí que me moría: codazos, patadas, empujones, todos dirigídos a mí (eso parecía). A mí que me moría de miedo, a mí que ni siquiera me gustaba esa música, a mí que estaba ahí solo para encontrarlo. A mí que lo mas roquero que había escuchado era Nightwish en obras en el dos mil cinco. Cerré los ojos haciendo fuerza, intentando seguir a la corriente: saltar con ellos, transpirar con ellos. Me imaginé qué era dos mil cinco y estaba en Obras, que había ido a ver a Nightwish. Visualicé en mi cabeza a Tarja, su voz me envolvió y me depositó en un lugar más seguro. Me fui antes, no aguanté mas de cinco canciones. Antes lo busqué, juro que lo busqué por todos lados. La gente parecía toda la misma: parecían una misma persona multiplicada. Ninguno era Salvador. Me fui llorando. De miedo porque mientras caminaba la gente se volvía mas y mas extraña, de impotencia porque no lo había encontrado, de bronca porque había ido sin ningún sentido, de frío, porque estaba toda mojada, de tristeza porque esta vez Dios sin dudas, me había eliminado de sus contactos, y de rabia porque en el lío había perdido un zapato. Cuando llegué al terreno de la tranquilidad, cuando llegué a casa, busqué la computadora, y me puse online. En el MSN el estado de Salvador era “en river”. Y sin embargo, yo no lo había encontrado. Esa noche me dormí llorando por otra razón: de lo que había pasado esa noche, o lo que no había pasado,no podía hablar con nadie. Me daba demasiada vergüenza. ¿para que lo había ido a buscar a un lugar entre miles de personas?¿para demostrarle que soy valiente? ¿para intentar ser alguien que no suelo ser? ¿Por qué creía que podía cambiar para el? Y haciéndome preguntas me quedé dormida. Dos butacas bien lejos. El MSN terminó siendo adictivo para mí. Al principio solía prestarle más atención al Fotolog que al programita del muñeco verde, pero ahora tenía contactos un poco más copados: a veces hasta charlábamos en conferencia. Los cuatro. Constanzo, Salvador, Santina y yo. Eran de lo más divertidas esas conversaciones, nosotras éramos felices de poder tratar con varones con esa intimidad. Teníamos mucha confianza con los chicos: bueno, en verdad Santina me inspiraba un poco de esa confianza porque yo mucho no los conocía todavía. Era una experiencia nueva tener amigos varones, sentía que mi vida estaba cambiando, que ya era mas canchera por tener amigos no religioides. Aquí un fragmento: Santina: chicos, la invité a mi amiga para la prox vez q nos juntemos, q dicen? Constanzo: a quien San? Jari: a mi Santina: a Jari Jari: si me dejan, obvio Constanzo: dale, les damos en brochette, a las dos Salvador: siempre tan fino, Monsieour Constancé. Jari: Salva no tenes idea de francés, habla en castellano please Salvador: buena idea lo del cine… y con un poco de suerte estos dos boludos deciden quedarse solos y nos dejan a nosotros en pazz Santina: ajajaja cualquiera nene, no te presto a mí amiga así nomás… tenes que cumplir unas reglas Salvador: ah si? Q reglas? Jari: quienes van al cine entonces? Santina: después hablamos por privado a ver si te presto a mi amiga. Constanzo: yo voy Constanzo: que te haces el galán pelotudo Salvador: agarramela Santina: si, así nos están conquistando, eh? Jari: ajajajaj sigan así, chicos. Constanzo: jari porqué no viniste el otro día a correr con nosotros? Jari: paja. Si hay 1 incendio me quemo viva, te juro… soy muy fiaca para hacer ejercicios. Santina: te hubiera venido bien, está hermosa la plaza para ejercitarse y perder el peso navideño. Constanzo: yo tengo otra manera de hacerte perder el peso navideño Salvador: es algo erótico que Jari y yo no queremos leer, constanzo? Santina: que pelotudo Jari: quienes van al cine entonces? Además del budin y el pan dulce… Y en una conversación privada al mismo tiempo: Salvador: yo voy al cine con vos. Digo, con ustedes tres Jari: yo también quiero ir con vos, digo, con ustedes Salvador: y con suerte encontramos asientos bien lejos de estos dos. Jari: se la pasan peleando o es idea mia? Salvador: me importa poco, muy poco. Quiero estar lejos por otros motivos menos escribibles je Jari: Glup! Salvador: quizás me animo y te agarro de la mano Jari: quizás me animo y voy Salvador: por? xq decís eso? Jari: porque la peli me da miedo Salvador: todavía no sabemos ni que vamos a ver Jari: por eso Jari: volvamos a la otra conversación o estos dos van a sospecharr Salvador: dale. Contra todos mis pronósticos, la relación de Santina con Constanzo avanzaba. Yo vaticinaba el final cada mañana, pero de alguna manera ella encontró a su “media naranja”. Ella, que jamás se había comprometido con nadie, ella que decía que se moría si tenía que acostarse con una sola persona por el resto de su vida. Ellos dos se veían todos los días y después me contaban por MSN cosas de Salvador. Sí había hablado de mí, qué había dicho, qué iba a hacer, etc. Me invitaban por lo menos una vez por semana a unirme a algún plan, pero no quería quedar desubicada con la parejita: todos sabemos cuán fogosos se ponen en los primeros meses. Con suerte, para los que no tenemos pareja estable, después eso pasa. Aquel fue probablemente mi momento más popular en la vida: mi MSN ardía y todas las noches de )pm a 1 am me la pasaba chateando. Dejaba poco tiempo, cada vez menos, para leer la biblia, pero en cualquier caso tenía una buena coartada: la Biblia incentiva la relación entre personas y eso era justamente lo que yo estaba haciendo. Mis papás pensaban que hacía trabajos hasta tarde para un aburrido curso de religión. Pero como dije, estaba sintiendo cosas raras. Esto de Salvador me tenia afuera de todo lo que me era familiar: la iglesia, las fotos de partes de cosas, escribir, conversar en la mesa con mis papás. Ahora lo único que me mantenía con cosquillas en la panza era conectarme e imaginarme si iba a estar o no. Por suerte siempre había alguien conectado: o Santina, o Salvador o Constanzo. De una u otra manera siempre terminaba conectada con Salvador. Me estaba enamorando. Escribí en mi fotolog: Fotolog.com/Chubasquera ¿qué pasa cuando no conoces a alguien pero crees que sabes todo de él? Cuando en algún lugar de tu cabeza sabes que estas conectada con esa persona. Aunque sea solo letras en tu monitor, te provoca, te Tienta. Y me imagino cómo te tocas la barbilla mientras Esperas que te responda en el chat Y me imagino cómo olés, aunque seas solo letras. Y me muero por verte en fotos, aunque sea, saber Cómo sos. Vos que sabes cómo soy ¿queres conocerme? Chateando con Santina le pregunté como andaba y enseguida me contó que estaba cansada porque la noche anterior había salido con Constanzo. Santina: y estaba Salvador también en el bar. Yo llegué hiper producida, onda me hice bucles en el pelo Jari: ¿cómo te los hiciste? Nunca logré que me quedara ni uno. Santina: Con la planchita boluda Jari: con la planchita? Santina: te los haces al toque con la planchita. Buen, pará: estaba el chabón. Es 1 capo boluda, apareció y se sentó en nuestra mesa y nos invito a los dos 1 cerveza, pagó el, todo, re bien. Jari: y qué pasó? Santina: Nada, re preguntó por vos. Me preguntó si tenía 1 foto tuya… me parece que le copás. Le mostré la foto esa que tenemos en el celular que nos sacamos hace mil el día del piquete ese en Nueve de Julio, te acordás? Jari: ahh… te mato! Odio esa foto! Santina: No boluda estas divina, posta. Diosa mal. Buen pará, y me dijo que eras diosa. Jari: No! Santina: si, te juro. Y me dijo que me va a mandar fotos para que lo veas. Jari: No tenes ninguna ahora? Santina: no, pero le pido a Constanzo en cuanto se conecte. Te dejo porque me llama mamá a almorzar. Besooo (L) No terminó de escribir que ya estaba conectado Salvador. Le quise avisar a Santina que justo se había conectado pero se puso offline. Esperé a que me hablara él. No me gusta empezar una conversación porque siento que puede pensar que estoy demasiado muerta por él. Y todavía nos estamos conociendo, no da. Entonces esperé un minuto. Esperé dos minutos. Esperé dos minutos y medio y cuando se me hicieron eternos los segundos y cuando casi pongo mi dedo en la H vi “Salvador está escribiendo un mensaje”, así que esperé. Salvador borró. Salvador volvió a escribir. Salvador borró. Salvador volvió a escribir y pasó casi un minuto y todavía no apretaba enter. Estaba escribiendo largo o no se animaba a empezar. No se animó. Finalmente le escribí yo. Le pregunté qué pasaba que no contestaba y me dijo que no sabía si escribirme o no: “me pasan cosas con vos, aunque suene loco. Ya sé que nos estamos conociendo todavía, pero cada cosa que me decís me retumba en la cabeza y me quedo pensando cuarenta años y no puedo dormir y esas cosas” No podía creer lo que había leído, tenía muchas ganas de decirle que yo también estaba sintiendo cosas… que a mí también me parecía apresurado, pero que pasaba. Me removí en la silla esperando cada mensaje, y cuando aparecía el nuevo texto me mordía los labios, nerviosa. Me dijo que iba al baño, así que aproveche para hacer pis yo también y bajé a la cocina a servirme coca común y agarré un paquete de pepitos y volví corriendo a la silla. Cuando llegué al escritorio estaba agitada. Salvador estaba en ausente. Se volvió a poner online y supe que ahí estaba, que había agarrado el Mouse. Pero tardaba en escribirme, tardaba mucho. Entonces le escribí: ¿Qué vas a hacer hoy? Me respondió “ay perdón, ya viene Salvador, soy Celina”. Me morí: ¿quién era Celina? Santina no había hablado de ninguna Celina, no había dicho que tenía novia. Y ahora que lo pensaba no estaba segura de que me hubiera dicho que no tenía novia. No, me muero. No, ¿quién es esta chica? Me quedé “callada”, no escribí más. Me temblaban las manos: me dolia la cabeza, de repente tube ganas de vomitar. Celina es la que limpia la computadora y justo pasaba por ahí. Celina es el perro súper habilidoso que sabe escribir. Celina es el fantasma de su ex que volvió para vengarse. Celina es un robot que contesta automáticamente cuando salvador no está online. Unas letras en el monitor me despertaron del colapso total. “soy la hermana” apareció en el chat. Volví a respirar. ¡La hermana! ¡Que tonta! Obvio, estaban en la misma casa. Celina, la hermana se Salvador. Suspiré aliviada. “Dice Salvador que después se conecta, mi viejo le pidió que lo ayude a poner la mesa”. Me parecía razonable. “vos sos la compañera de la facultad?”. Ah, no, no –le respondí-, soy amiga de la novia de tu primo, de Constanzo. “ah, ese pelotudo –contestó- Hace tres años que no me llama y me prometió ayudarme a ver lo de el motor de mi auto.. ghrghr boludeces. Vos lo ves a Constanzo?”. Bueno, decir que “lo veo” es decir demasiado, pero tuve que contestarle algo razonable mientras me temblaban las manos: “lo conozco, mi mejor amiga es la novia”. “ah sos amiga de Santi?, Bueno le Decís a Santi que le diga a Constanzo que me ayude con lo de el motor? Que hace tres días me dijo que me llamaba y no me atiende el pelotudo”. “Bueno, le digo” tipié nerviosa. “Dale, te dejo y le digo a Salvador que me escribiste chau” Me quedé mirando la pantalla con los ojos abiertos, con el corazón que me latía y además de sentirlo lo podía escuchar. Justo entro mi mamá a ver si necesitaba algo y debió haber visto algo raro en mi cara porque dijo: “te pasa algo? Estás transpirando”. Y le contesté que no me pasaba nada, que casi borro todos los archivos de la computadora con un virus pero que ya lo había solucionado. Mentí. Y que bien lo hice. Cuando se trata de recopilar información, es necesario acudir a fuentes confiables, ¿qué mas confiable que su hermana? Se me ocurrió seguir la conversación. Le pregunté “sabes si salvador vuelve pronto a la compu o si te quedas un rato? Porque le tengo que hablar de algo”. Me dijo que no volvía, que ella la necesitaba. No sé como hice pero saqué tema de conversación y nos quedamos hablando bastante. Me contó que se llamaba Celina, que era un poco mas grande que el, unos años, y que trabajaba en un local de ropa. Que se llevaba bien con Salvador, pero a veces “puede ser un pendejo pelotudo”. Sobre todo con el “quilombo de Helena”. ¿Helena? ¿Quién es Helena? Después le preguntaría a Santina. Celina hablaba como si fuera vox populi. ¿Había algo que yo tenía que saber? Le dije que recién no estábamos conociendo, porque teníamos gente en común. “Me pareces copada. Te agrego al msn, ¿querés? Te dejo porque salvador se muere si sabe que estoy en su chat y yo necesito la compu”. Así que me agregó. Unos minutos después apareció “Celina – Hele, alta noche ayerrrr”. Hele, ¿era Helena? ¿Y quién es Helena? ¿será una amiga que tienen en común los hermanos? Si le pregunto a Santina, ¿sabrá? Seguro sabe y sino de última le pregunta a Constanzo. Tenía todas las formas de saber todo lo que quisiera, estaba contenta. Me desconecté después. Le dije a Celina que me iba y me mando un beso. Me fui contenta, pero me quedé offline para ver si Salvador se volvía a conectar. Nada. Esperé quince minutos y nada. Puse el cronómetro para volver en una hora; seguro en una hora estaba conectado de nuevo. A la hora volví y ahí estaba, aunque en ausente. “estas?” le pregunté y no me respondió. Me estaba poniendo impaciente: en la vida real podía soportar que una persona me ignorara, pero estar en el chat me hacía sentir mas importante, como que la gente me debía cierto respeto. O al menos que la gente debía contestarme. “sorry, no estaba, en serio” me puso después de lo que parecieron demasiados minutos. De cualquier manera, me había quedado esperando sentada en el sillón negro para computadora. Tengo una de esas sillas/sillón que dan vueltas y son acolchadas. También van para arriba y para abajo. Cuando alguien me deja esperando mucho tiempo una respuesta en MSN, doy vueltas en la silla negra. Cuando me pongo muy nerviosa y no quiero responder rápido, doy algunas vueltas. Por ejemplo, me propuse, después de cada mensaje de salvador, dar tres vueltas en la silla antes de responderle. Juro que se me van los dedos, se van enserio. Cuando veo su nombre en la pantalla mis manos tienen vida propia. Fotolog.com/Chubasquera Hace días que estoy hablando todas las noches con él. Hace días que no hago otra cosa que pensar en como Debe oler, en como se vestirá, en como se toca el Pelo. Hace días que no paro de pensar si en algún Día de estos encuentros trascenderán el MSN. Quiero Saber también si el piensa en mí tanto como yo en él. Quiero saber. Salvador: =) Jari: Hola, cómo estas? Salvador: componiendo un poco, esperando que me visite una musa… Jari: sobre que escribís? Salvador: Sobre el amor, como todos. No me acuerdo quien dijo que al final todas las canciones son de amor… hasta las de Leon gieco. Jari: jaja que asco Salvador: hay que ser respetuosos con los ídolos Jari: según mi religión no hay ídolos… pero cada vez más pienso que mis viejos están equivocados Salvador: y vos? Jari: yo que? Salvador: estás equivocada o sabes lo que queres? Jari: a ratos uno y a ratos lo otro… vos? Salvador: en este preciso momento se exactamente lo que quiero… pero no sé si la carne que metí al asador está tiernita o jugosa o seca… la pincho? Jari: no sé… depende de que quieras con esa carne… Salvador: por lo menos tocarla un poco para que me deje dormir, sólo para saber a que huele. Salvador: es que me despierto todas las noches pensando… Jari: en? Salvador: en ella. Las conversaciones con salvador eran largas, larguísimas. Creo que aprendí mucho de mí hablando con él. Como era un poco mas grande que yo,lo suponía mas experimentado. En ese momento creía que era el hombre perfecto para mí. Si bien no estaba preparada para casarme, no era tan madura, soñaba todas las noches con la propuesta. En mis sueños, Salvador aparecía vestido de smoking, y yo de vestido blanco. Él se acercaba, con su traje , con un moño y todo y yo lo esperaba con mi vestido y mi ramo de flores rojas, como si fuera una canción de Evanescence. Atrás en mi sueño siempre se escucha “Good Enough”. Y entonces cuando está a punto de pedirme matrimonio, ya ataviados y todo, aparece Celina y aparece Santina y aparece Constanzo… y terminan distrayéndolo. Y termino sin casarme con él y es como en la vida real, o más bien como en Internet. Me parece que cada vez que nos queremos encontrar, siempre pasa algo. Poco después de tres meses de hablar todos los días este hecho empezaba a impacientarme. Salvador: como estás mi linda? Jari: bien Salvador: bien? Xq me pones BIEN asi nomas? Jari: nada, estoy un poco triste, pero no te quiero agobiar con mis cosas Salvador: de que se trata? Alguien te hizo algo? Jari: alguien NO me hizo algo. Ese es el problema. Salvador: Ja, este dolor tuyo tiene algo que ver conmigo? Jari: puede ser. Salvador: mira tengo que ser sincero con vos, Yo tengo una vida media complicada, tengo que atender muchas relaciones interpersonales por así decirlo no se si se entiende Jari: si :S Salvador: tengo mucha gente que depende de mi y de mi buen humor, entonces no puedo a veces conectarme todo el tiempo que quisiera. Pero quiero que sepas que estoy todo el tiempo deseando que sean las 9 o 10 de la noche para poder ponerme BUSY en msn y hablar con vos. Jari: en serio me decís? Salvador: es lo mas lindo que me pasa en el día, es lo que quiero hacer tiodo el tiempo cuando estoy haciendo otras cosas Salvador: srry por las faltas de ortografia estoy escribiendo muy rapido porque tengo tanto para decirte que no se si me voy a acordar cuando tewrmine de escribir la ultima palabra. Jari: se entiende, creo que te entendería aunque escribieras en pársel. Salvador: jaja te gusta harry pother? Jari: lo amo Salvador: si, claro. Y cambiando de tema: me pasan cosas cn vos Jari: cosas lindas? Salvador: muy Jari: yo también pienso cosas lindas todo el día y quiero que llegue el momento de hablarte… pero me da un poco de vergüenza. Salvador: vergüenza conmigo? Sos la persona a quien le hablo con mas sinceridad y me muestro tal cual soy. Por fin siento que con vos no tengo que actuar ningun personake. No tengas vergüenza conmigo…. Si no, no voy a poder seguir chateando en bolas como ahora Jari: que? Salvador: jodita Salvador: en serio, no estés triste. Que te quiero como a nadie. Jari: yo también, me haces feliz Salvador: de hecho, ya estoy pensando donde podríamos pasar las vacaciones juntos la próxima vez. Me imagine que quizá Mar de las Pampas, que es como Pinamar pero más tranquilo… o Mardel que mis viejos tienen un dto ahí y quizás me lo prestan Jari: enserio estas pensando en irte conmigo? Salvador: aunque sea una escapadita un fin de semana. No te gustaría Jari: me muero por vos. Digo, por la escapadita Salvador: yo lo mismo Nunca hice una “escapadita” ni sola, ni con amigas. Quería hacer esa escapadita. Esa era otra de las ventajas de estar enamorada de este hombre misterioso: que todo sonaba divertido, que siempre tenia grandes planes para nosotros, y que por primera vez yo estaba enamorada de alguien que parecía estar enamorado de mí. No sé describir bien lo que se siente ser correspondida, es una especie de tranquilidad condimentada con mucho miedo, porque parece que algo tan perfecto está todo el tiempo a punto de explotar. Bueno Yo ya lei el Libro, Y les puedo decir que esta buenisimo.. Peroo que no estoy autorizada a subir mas que hasta el capitulo 7, porque ya estubieron subidos y fueron borrados.. Espero sepan entender.Pero si puedo Enviarles la copia del libro completo en forma personal por sus mails. Lo unico que tienen que hacer es enviarme por aca un mensaje (No un comentario) con su mail.. Y yo les mando el PDF que tengo del libro. El que si puedo subir completo por medio de un post(aunque no creo qe lo necesiten, ya que esta difundido por la web) es ABZURDAH, pero si alguno no lo encontro por la web aviseme por un comentario y proximo post va a ser abzurdah. Un beso Grande.. Es mi primer Post y espero qe Fucione.. Pd: Yo iba a subir Hasta el Capitulo 7 Pero No pude porque exedia Los caracteres, Entonces fui borrando y me perdi.. Capas qe aca hay hasta el capitulo 2 o 3.. No se hasta donde lo deje. porque fui borrando hasta qe entrara. Pero si Este post da resultado Subo cuanto antes lo qe falta.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
5,154visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

r
Usuario
Puntos0
Posts2
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.