El manantial es el de Jiuwentangcun, la tercera fuente fría que se descubre en China, tras la ubicada en la isla de Taiwán y la de Heliongjiang (norte del país), pero la que más propiedades beneficiosas para la salud contiene en el país asiático, según datos oficiales.
Ello se debe a la gran cantidad de selenio o germanio que poseen sus 40,000 metros cúbicos de agua diarios -a una temperatura constante entre los 23 y 25 grados centígrados-, beneficiosos para la lucha contra el cáncer.
Y también al gran número de los llamados "peces-médico" que rondan por el manantial y que se afanan en mordisquear y arrancar la piel muerta a todo aquel que se atreva a bañarse.
De manera gratuita, se puede acceder a este paraje natural al que, de momento, acuden a visitar los habitantes de la isla pero donde, al igual que el resto de Hainan, no es muy habitual encontrar extranjeros.
El verde de la extensa vegetación se funde con el agua transparente y limpia del enclave donde la mayoría de visitantes se apresuran a meter los pies al llegar, si bien no el resto del cuerpo, una iniciativa destinada sólo a los más atrevidos.
De ahí que la imagen usual del paraje sea la de decenas de chinos que chapotean vestidos mientras comen, charlan o fuman, sentados en las piedras volcánicas del lugar para refrescarse de las altas temperaturas.
Los peces Garra Rufa centran toda la atención y conversaciones de los visitantes. Muchos de ellos tienen contacto por primera vez con estos animales en un hábitat natural.
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