Se ve que no lo supe ver
Se ve que la gente lo está pasando mal y no como me parecía.
La gente prefiere, pese a las advertencias, que los cuide Patricia Bullrich. Que sea ella quien guie su futura mensualidad. Parece que Melconian es un buen amigo del pueblo para administrar sus cuentas.
Se ve que no lo supe ver.
Ahora se sabe la verdad, las urnas hablaron y nos dijeron que no les interesa todo lo que obtuvieron en estos años, si esto conlleva a una mirada social y homogenia de la distribución.
No les gusta que quien nos dirija lo haga con convicciones fuertes para combatir las desigualdades, protegiendo y marcando allí donde los poderes económicos se sobrepongan al bien común.
Se ve que TN tenía la posta.
Parece que un buen candidato es aquel tibio que no se la juega, que dice un discurso que no le duela a nadie, que se adapte para el lado que va la corriente.
Por eso este domingo tenía a tres claros tibios y la gente se decidió por uno. Aunque hubiera sido lo mismo cualquiera de los otros dos. Eran los tres iguales, por eso se adulaban, se sacaban fotos, se sonreían, eran amigos.
Ahora ya es tarde, ya hace meses había sido tarde. Es un error grave que nos va a costar cuatro años y quien sabe que más cosas malas nos va a costar. Quien sabe cuanto van a destruír.
Habrá que esperar, cuidar que rompan lo menos posible y volver.
Se ve que la gente lo está pasando mal y no como me parecía.
La gente prefiere, pese a las advertencias, que los cuide Patricia Bullrich. Que sea ella quien guie su futura mensualidad. Parece que Melconian es un buen amigo del pueblo para administrar sus cuentas.
Se ve que no lo supe ver.
Ahora se sabe la verdad, las urnas hablaron y nos dijeron que no les interesa todo lo que obtuvieron en estos años, si esto conlleva a una mirada social y homogenia de la distribución.
No les gusta que quien nos dirija lo haga con convicciones fuertes para combatir las desigualdades, protegiendo y marcando allí donde los poderes económicos se sobrepongan al bien común.
Se ve que TN tenía la posta.
Parece que un buen candidato es aquel tibio que no se la juega, que dice un discurso que no le duela a nadie, que se adapte para el lado que va la corriente.
Por eso este domingo tenía a tres claros tibios y la gente se decidió por uno. Aunque hubiera sido lo mismo cualquiera de los otros dos. Eran los tres iguales, por eso se adulaban, se sacaban fotos, se sonreían, eran amigos.
Ahora ya es tarde, ya hace meses había sido tarde. Es un error grave que nos va a costar cuatro años y quien sabe que más cosas malas nos va a costar. Quien sabe cuanto van a destruír.
Habrá que esperar, cuidar que rompan lo menos posible y volver.