
INGREDIENTES
300 gr de harina.
350 ml de agua
1 cucharadita de sal
Aceite de oliva para freír.
Ponemos la harina en un bol hondo.

Ponemos el agua en un cazo y el añadimos la sal. Esperamos a que hierva.
Cuando el agua esté hirviendo, la echamos de golpe sobre la harina y removemos rápidamente, hasta conseguir que la masa tome cuerpo.

Esperamos un par de minutos y ayudándonos de una cuchara rellenamos nuestra churrera (si no tenemos nos sirve una manga pastelera que tenga el accesorio estrellado, para churros)

Ponemos a calentar el aceite.
Utilizando una churrera vamos preparando churros. Puedes hacerlos directamente sobre el aceite, en plan profesional, o ir haciéndolos sobre una tabla y freírlos después. Les recomiendo lo de la tabla, no se pierde mucho tiempo y aseguramos el resultado.

Los vamos friendo por tandas (que no se enfríe el aceite), les damos la vuelta y los vamos sacando cuando estén bien dorados.
Cuando estén todos fritos, los colocamos en una bandeja y los espolvoreamos con azúcar en abundancia.

Estos fritos están espectaculares con chocolate, como marca la tradición, pero con cacao soluble o con un café con leche tampoco desmerecen.
