Bienvenidos, taringueros. Quiero mostrarles este chegusán que me acabo de comer para ver si les hace dar hambre a ustedes y me putean.
Tomate y lechuga
La lechuga cortala en tiritas, se ve mas piola.
Condimenté el tomate y la lechuga con sal y jugo de limón.
Por suerte había un huevo solitario en lo alto de la heladera y me salvó la vida.
Lo vamos a freir
Ahora es momento del pan
De un lado va mayonesa
Del otro lado le ponemos queso.
Y lo mandamos al microondas un toque para que el queso se derrita...
Agregamos orégano y tomate para darle un sabor mas piola
Un poco mas de tomate que rejuvenece y cura el cáncer, el ébola y bocha de cosas más.
Las dos caras del sandwich
Chegusán terminado
Degustación:
Este sandwich es la demostración de que se puede comer sano, rico y abundante.
Su sabor intenso y a la vez su elegancia lo convierten en el indicado para agasajar a un ser querido.
El toque napolitano (tomate, oregano, queso) sugiere al sabor tradicional de las milangas de la abuela, mientras que la contraparte "ensalada" del sandwich, de abundante limón, seguro te va a sacar algún que otro orgásmo.
Por cierto, recomiendo acompañar con Schweppes. Una bebida bien de macho.
Casi no se nota mi nombre en esta foto final pero en la otra se ve clarito.
En fin, ya fue. Será hasta el próximo post!