Los análisis realizados -por un equipo japonés-etíope- a los fósiles de un descomunal simio, podrían tumbar la autenticidad científica de la teoría de la evolución humana creada por Charles Darwin.
Como lo reseña la National Geographic, los paleontólogos informaron que se trata de una especie todavía desconocida para la ciencia mas no para la biología, que vivió en África hace diez millones de años, del cual se está estudiando ocho molares y un canino, encontrados en la región etíope de Afar, lugar en que fue encontrado en 1974 el esqueleto homínido conocido como Lucy, reconocido por ser uno de los antecedentes prehistóricos del hombre.
Berhane Asfaw, coautor del estudio del Servicio de Investigación del Valle de la Grieta informa que el fósil demuestra que sí se dio la separación de los primates , antes de lo señalado por la "evidencia molecular", que resultó de los análisis anteriores.
Los exploradores no habían encontrado fósiles africanos vinculados con la genealogía de los simios modernos que habitan en África y que además llevarán consigo más de 14 millones de años sobre la faz de la tierra. De tal manera, el idealismo de los científicos pareciera derrumbar la presunción misma que se tenía acerca de la relación de los primates hallados en territorio europeo y africano.